Trabajos en Altura: Normativa, Riesgos y Prevención - CTAIMA

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Los trabajos en altura representan una de las actividades laborales con mayor índice de siniestralidad en España. A pesar de los avances normativos y técnicos de los últimos años, siguen siendo causa de accidentes graves y mortales en diversos sectores profesionales. Esta guía completa aborda todos los aspectos fundamentales que debes conocer sobre los trabajos en altura, desde su definición legal hasta las medidas preventivas más efectivas.

¿Cuándo se considera trabajo en altura?

Según la normativa vigente en España, se considera trabajo en altura cualquier actividad que se realice a partir de 2 metros de altura respecto al nivel del suelo. Esta distancia se mide desde la superficie en la que está situado el trabajador hasta el nivel inferior en el que quedaría retenido en caso de caída. También se incluyen actividades realizadas a más de 3,5 metros de altura desde el punto de operación al suelo.

Es importante destacar que esta definición, aunque no está explícitamente detallada en la legislación, es ampliamente aceptada en el ámbito de la prevención de riesgos laborales y sirve como referencia para aplicar las medidas de seguridad correspondientes.

Normativa sobre trabajos en altura

La legislación española regula los trabajos en altura a través de diversas normativas que establecen las condiciones mínimas de seguridad y salud. Las principales referencias legales son:

  • Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, que establece el marco general para garantizar la seguridad y salud de los trabajadores.
  • Real Decreto 2177/2004, que modifica el RD 1215/1997, estableciendo disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de equipos de trabajo en materia de trabajos temporales en altura.
  • Real Decreto 1627/1997, sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción.
  • Real Decreto 486/1997, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo.

Estas normativas obligan al empresario a garantizar la seguridad de todos los trabajadores que realizan tareas en altura, mediante evaluaciones de riesgos, formación adecuada y dotación de equipos de protección necesarios.

¿Cuáles son los tipos de trabajos en altura?

Los trabajos en altura comprenden diversas actividades en diferentes sectores. Los principales tipos son:

  • Trabajos en andamios y plataformas elevadoras: Utilizados principalmente en construcción, mantenimiento de fachadas y tareas de rehabilitación.
  • Trabajos en postes, torres y antenas: Comunes en telecomunicaciones, electricidad y montaje de estructuras.
  • Trabajos en tejados y cubiertas: Habituales en construcción, mantenimiento de edificios e instalación de equipos.
  • Trabajos verticales o de acceso mediante cuerdas: Empleados en limpieza de fachadas, mantenimiento de estructuras de difícil acceso y trabajos en espacios confinados con acceso en altura.
  • Trabajos en escaleras manuales: Presentes en prácticamente todos los sectores para tareas de corta duración y altura limitada.
  • Trabajos de montaje y desmontaje de estructuras temporales: Como escenarios, carpas o instalaciones para eventos.

Cada tipo de trabajo en altura presenta características y riesgos específicos que requieren medidas preventivas adaptadas a sus particularidades.

¿Cuáles son los 4 riesgos principales en un trabajo en altura?

Aunque los trabajos en altura implican múltiples riesgos, podemos destacar cuatro como los más significativos:

  1. Caídas a distinto nivel: Constituyen el riesgo principal y más grave, pudiendo provocar lesiones severas o mortales. Estas caídas pueden producirse por falta de protecciones colectivas, uso inadecuado de EPIs, pérdida de equilibrio o rotura de superficies de apoyo.
  2. Caída de objetos sobre personas: Las herramientas, materiales o equipos que caen desde altura pueden causar graves lesiones a trabajadores o personas que se encuentren en niveles inferiores.
  3. Contactos eléctricos: En trabajos cerca de líneas eléctricas o instalaciones energizadas, el riesgo de electrocución es elevado y puede desencadenar caídas u otros accidentes secundarios.
  4. Riesgos posturales y ergonómicos: Las posturas forzadas, los sobreesfuerzos y los movimientos repetitivos en condiciones de inestabilidad aumentan el riesgo de lesiones musculoesqueléticas y pueden contribuir indirectamente a caídas.

Además, existen riesgos secundarios como exposición a condiciones climáticas adversas, atrapamientos, golpes contra objetos o vuelco de equipos de elevación que también deben ser considerados en la evaluación de riesgos.

¿Cuáles son las normas para trabajar en altura?

La normativa española establece una serie de requisitos fundamentales para garantizar la seguridad en los trabajos en altura. Estas normas incluyen:

Requisitos para los trabajadores

  • Formación específica: Todo trabajador que realice tareas en altura debe recibir formación teórica y práctica sobre los riesgos específicos y las medidas preventivas aplicables.
  • Aptitud médica: Es obligatorio contar con un certificado de aptitud médica específico para trabajos en altura, que garantice que el trabajador no padece vértigo, problemas cardíacos u otras condiciones que puedan aumentar el riesgo.
  • Autorización expresa: La empresa debe autorizar formalmente a los trabajadores que pueden realizar tareas en altura, tras verificar su formación y aptitud.

Medidas de protección colectiva

  • Barandillas de seguridad: Deben instalarse en plataformas, andamios y cualquier superficie de trabajo elevada. Deben tener una altura mínima de 90 cm, pasamanos, listón intermedio y rodapié.
  • Redes de seguridad: Se utilizan para evitar caídas o minimizar sus consecuencias en trabajos de construcción y montaje de estructuras.
  • Sistemas provisionales de protección de borde: Conformes a la norma UNE-EN 13374, protegen los perímetros de forjados, cubiertas y aberturas.

Equipos de protección individual

  • Sistemas anticaídas: Incluyen arnés anticaídas, dispositivo de anclaje, conectores y absorbedor de energía. Deben cumplir con las normas UNE-EN correspondientes.
  • Sistemas de sujeción o posicionamiento: Permiten al trabajador mantener una posición estable y segura, liberando sus manos para realizar la tarea.
  • Sistemas de acceso mediante cuerdas: Utilizados en trabajos verticales, consisten en una línea de trabajo y una línea de seguridad ancladas por separado.

Procedimientos de trabajo seguro

  • Planificación previa: Todo trabajo en altura debe ser planificado, estableciendo los métodos, equipos y medidas preventivas necesarias.
  • Presencia de recurso preventivo: Obligatoria cuando se realizan trabajos con riesgos especialmente graves de caída desde altura.
  • Plan de emergencia y rescate: Debe existir un procedimiento para actuar en caso de accidente o emergencia, incluyendo el rescate de trabajadores suspendidos tras una caída.

Medidas preventivas para trabajos en altura

Para garantizar la seguridad en los trabajos en altura, es fundamental implementar medidas preventivas adaptadas a cada situación:

Medidas generales

  • Evaluar alternativas: Siempre que sea posible, se debe evitar el trabajo en altura, sustituyéndolo por métodos alternativos que permitan realizar la tarea desde el nivel del suelo.
  • Seleccionar equipos adecuados: Utilizar plataformas elevadoras, andamios o escaleras en función de la naturaleza y duración del trabajo.
  • Inspeccionar el entorno: Analizar las condiciones del lugar de trabajo, identificando posibles obstáculos, líneas eléctricas o superficies inestables.
  • Considerar las condiciones meteorológicas: Suspender los trabajos en caso de lluvia intensa, nieve, hielo o viento fuerte.

Medidas específicas según el tipo de trabajo

Trabajos con andamios

  • Montaje por personal especializado con formación específica según RD 2177/2004.
  • Inspección diaria antes de comenzar los trabajos y tras cualquier modificación.
  • Nivelación y estabilidad mediante bases regulables sobre superficies resistentes y husillos de nivelación.
  • Arriostramientos adecuados a elementos fijos de la estructura para evitar vuelcos.
  • Uso de plataformas completas con barandillas y rodapiés en todo el perímetro.
  • Acceso seguro mediante escaleras interiores, nunca trepando por la estructura.

Trabajos en cubiertas y tejados

  • Estudio previo de la resistencia de la superficie y utilización de pasarelas de reparto de cargas en cubiertas frágiles.
  • Protección perimetral mediante barandillas o sistemas provisionales de protección de borde.
  • Líneas de vida horizontales instaladas por personal competente y verificadas antes de su uso.
  • Restricción de acceso a zonas no protegidas mediante señalización y barreras físicas.
  • Uso de arnés anticaídas conectado a puntos de anclaje fiables o líneas de vida.

Trabajos con escaleras manuales

  • Inspección visual antes de cada uso, verificando el estado de largueros, peldaños y sistemas de sujeción.
  • Ángulo de inclinación adecuado, aproximadamente 75º (relación 1:4 entre separación de la base y altura).
  • Sobresalir al menos 1 metro por encima del punto de apoyo superior.
  • Asegurar la estabilidad mediante sistemas antideslizantes en la base y sujeción o fijación en la parte superior.
  • Limitar el uso a trabajos de corta duración y que no requieran ejercer fuerzas laterales importantes.

Equipos de protección individual para trabajos en altura

Los equipos de protección individual (EPIs) son la última barrera de seguridad cuando las medidas colectivas no son suficientes. Los principales EPIs para trabajos en altura son:

  • Arnés anticaídas: Elemento fundamental que distribuye las fuerzas de impacto en caso de caída. Debe ajustarse correctamente al cuerpo del trabajador.
  • Dispositivos de anclaje: Incluyen puntos fijos, líneas de vida horizontales o verticales y dispositivos provisionales transportables.
  • Conectores: Mosquetones y ganchos que permiten unir los diferentes elementos del sistema anticaídas.
  • Absorbedores de energía: Reducen la fuerza de impacto sobre el cuerpo del trabajador en caso de caída.
  • Dispositivos anticaídas retráctiles: Permiten libertad de movimiento dentro de un área determinada y se bloquean automáticamente en caso de caída.
  • Casco con barboquejo: Protege la cabeza en caso de impacto y evita que el casco se desprenda durante una caída.
  • Calzado de seguridad antideslizante: Proporciona agarre y estabilidad en superficies resbaladizas.

Todos estos equipos deben estar certificados según las normas europeas correspondientes y ser sometidos a inspecciones periódicas documentadas.

Formación necesaria para trabajos en altura

La formación es un pilar fundamental para prevenir accidentes en trabajos en altura. Esta debe incluir:

  • Formación teórica sobre riesgos específicos, normativa aplicable y medidas preventivas.
  • Formación práctica en el uso correcto de equipos de protección individual y colectiva.
  • Entrenamiento en procedimientos de emergencia y rescate para situaciones críticas.
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