Campañas de donación de sangre, carreras contra el cáncer, eventos deportivos para recaudar fondos para ONG´s… Cada año nuestra empresa participa en diferentes actos solidarios promovidos por nuestro departamento de personas que asume el apoyo de estas iniciativas no sólo desde una perspectiva de criterios ESG, sino como una palanca primordial para reforzar el compromiso, la cohesión interna y la reputación de la organización.
¿Cómo impulsa nuestro departamento de RRHH las acciones solidarias?
1º Integrándolas de forma coherente en la estrategia de personas. Las acciones solidarias han de estar alineadas con los valores corporativos y formar parte de la filosofía cultural de la empresa. Cuando el equipo percibe que la solidaridad no es una acción puntual, sino un compromiso real y sostenido en el tiempo, aumenta su implicación y sentido de pertenencia. RRHH desempeña aquí un papel fundamental para garantizar esa coherencia y continuidad.
2º Facilitando la participación. Muchas iniciativas fracasan más por la existencia de barreras operativas que por la falta de interés de la plantilla. Casi siempre está en manos de los departamentos de recursos humanos el poder habilitar mecanismos que hagan posible la implicación, como la flexibilidad horaria, el apoyo logístico o, incluso, la creación de bancos de horas solidarias. Estas medidas transmiten un mensaje directo de respaldo institucional y reducen las barreras empresariales que hacen bajar la participación.
3º Potenciando la comunicación interna. Informar sobre las iniciativas, los objetivos y el impacto generado contribuye a crear una historia compartida y a reforzar la cultura corporativa. Visibilizar la participación de las personas, siempre desde el reconocimiento y no desde la obligación, ayuda a generar efecto llamada y a consolidar una dinámica positiva.
4º Planteando una perspectiva de desarrollo. Es decir, de evolución de competencias clave. El trabajo con entidades sociales fomenta habilidades como el liderazgo, la empatía, la comunicación, la resolución de problemas o el trabajo en equipo. Integrar estas experiencias en los planes de desarrollo y evaluación permite a RRHH capitalizar aprendizajes que difícilmente se adquieren en otro tipo de entornos.
5º Adoptando un enfoque abierto. Todas las iniciativas solidarias son susceptibles de ser apoyadas, esto es, no sólo las promovidas por la propia empresa, sino también aquellas impulsadas por organizaciones externas en las que los equipos ya están involucrados. Respaldar estas acciones refuerzan la confianza y demuestran que la empresa valora a las personas en todas sus dimensiones, no únicamente como profesionales. Así, los departamentos de recursos humanos pueden actuar como facilitadores, ofreciendo visibilidad, apoyo organizativo o espacios de colaboración.
Sin duda, apoyar iniciativas solidarias desde los departamentos de personas implica liderazgo, coherencia y visión a largo plazo. Las organizaciones que apuestan por este enfoque, además de contribuir a una sociedad más justa, construyen entornos de trabajo más humanos, comprometidos y sostenibles.