Nombre: Ana Pérez
Profesión: Farmacéutica
Cargo actual: Directora de Operaciones Clínicas en Insudpharma
Estudió farmacia para dedicarse a la investigación. Sus primeros pasos fueron en investigación básica y pronto se le brindó la oportunidad de entrar en la industria farmacéutica en la realización de ensayos clínicos. Desde entonces y pasando por distintas posiciones ha ido desarrollando su carrera en operaciones clínicas en varios laboratorios farmacéuticos hasta llegar a Insud Pharma, donde lleva 5 años, ayudando en el desarrollo de nuevas moléculas.
¿Por qué escogiste tu profesión?
Porque me encantaba estudiar, la química y la biología . Farmacia era una combinación de las dos. Los ensayos clínicos me fascinaron porque ví como podían aportar un gran avance a la ciencia
¿Qué es lo que más te gusta de ella?
Que cada día, a pesar de los años que llevo trabajando, tengo que resolver muchas cosas nuevas y que en ocasiones desconozco la solución . No existe la rutina, ni dos problemas iguales. Cuanto más difícil de resolver, más me gusta.
¿Y lo que menos?
Las prisas. Es un mundo muy competitivo, la innovación. Hay que ser rápidos constantemente.
¿A qué mujer admiras?
Admiro a muchas, famosas , trasgresoras, revolucionarias, pero si tengo que decir a alguien, elijo a mi hermana. Ella ha peleado muchísimo. Tiene dos carreras, mamá soltera, emprendedora, resiliente. Todo lo resuelve ella, logística, financiera y mentalmente. Todo lo crea ella. Sin grandes estruendos, desde el silencio y la moderación. Una mujer independiente y segura, una mujer de 10.
Un sueño por cumplir.
Vivir en el campo, en una granja y dedicarme a mis animales, a estudiar, a escribir.
Una vocación frustrada.
No siento frustración por nada que no haya hecho en mi vida, porque cada día lo vivo como un regalo. Quizá me falta tiempo para hacer más cosas que me gustan. También me hubiera encantado cantar bien y saber tocar el piano.
¿Qué consejo le darías a tu yo adolescente?
Yo fui una adolescente tranquila, que tenía muy claro mi dirección en la vida, no solo a nivel profesional, que es importante, sino también el personal, con mis dudas, por supuesto, pero las combatía montando en bicicleta.
Ahora con mis hijos adolescentes, les intento ayudar para que también encuentren su dirección. La vida hay que disfrutarla, vivirla, aprovecharla, pero siempre con una mirada puesta hacia dónde. Hay que amar mucho. Todo lo que hacemos , hacerlo con pasión, tus pareja tus amigos, tu trabajo, tu domingo por la tarde o la plancha de toda una semana. No dejar pasar la maravillosa oportunidad de la vida con todo aquello que nos traiga, bueno o malo.
«Lo que más me gusta de mi profesión es que no existe la rutina ni dos problemas iguales»