Lawying | Crecer sin relato: uno de los grandes riesgos del crecimiento en los despachos
Muchos despachos de abogados quieren crecer. Más equipo, más áreas de práctica, más facturación. Hasta aquí, nada nuevo ni especialmente problemático. El crecimiento forma parte natural de la evolución de cualquier firma.
El verdadero problema aparece cuando ese crecimiento no va acompañado de un relato claro y coherente de marca.
Cuando el crecimiento no se cuenta, el mensaje se diluye
En muchos despachos, el crecimiento se produce de forma orgánica: incorporación de nuevos socios, apertura de nuevas áreas o ampliación de servicios para responder a demandas del mercado. El reto surge cuando nadie se detiene a pensar cómo encaja todo eso en el discurso global del despacho.
Desde fuera, el mensaje empieza a difuminarse y cuesta entender:
- Qué es realmente ese despacho
- Cuál es su posicionamiento
- Hacia dónde va
Nos encontramos entonces con situaciones muy habituales:
- Nuevos socios con discursos distintos
- Áreas de práctica que no encajan bien en el mensaje global
- Clientes que ya no saben qué esperar ni por qué elegir a esa firma
No porque el crecimiento sea negativo, sino porque no se ha pensado cómo contarlo.
El impacto del crecimiento sin relato en la marca del despacho
Cuando no existe un discurso común, la marca se resiente, aunque el trabajo jurídico siga siendo excelente. El despacho sigue funcionando, pero el mensaje pierde fuerza y coherencia.
Crecer sin relato no suele generar problemas inmediatos. Sin embargo, a medio y largo plazo provoca:
- Ruido interno y falta de alineación entre socios
- Confusión externa en clientes, prescriptores y mercado
- Dificultad para diferenciarse frente a otros despachos similares
En un contexto cada vez más competitivo, donde el cliente compara, investiga y decide con más información que nunca, no basta con crecer: hay que saber explicarlo.
El relato como herramienta estratégica en el crecimiento de los despachos
El relato no es solo comunicación o marketing. Es una herramienta estratégica que ayuda a ordenar el crecimiento, alinear al equipo y reforzar el posicionamiento del despacho.
La pregunta clave es:
¿Los despachos piensan lo suficiente en su relato cuando crecen o dan por hecho que “ya se ordenará solo”?
Porque la experiencia demuestra que, si no se trabaja de forma consciente, rara vez se ordena solo.
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