Los mercados financieros arrancan la semana tras dejar atrás unos días marcados por una elevada volatilidad, provocada más por ajustes técnicos y desapalancamiento que por un deterioro claro del escenario macroeconómico. Tras las fuertes correcciones en algunos de los activos de perfil más especulativo —especialmente en las acciones tecnológicas, criptomonedas y metales preciosos—, el viernes se impuso un rebote generalizado que permitió a los principales índices cerrar la semana con un balance mucho más constructivo. Este movimiento se vio acompañado por rotaciones sectoriales, estabilidad en las expectativas de política monetaria y una intensa agenda de resultados empresariales.
Fuerte rebote en Wall Street
La renta variable de Estados Unidos protagonizó una de sus mejores sesiones desde mayo, con el S&P 500 avanzando un 2 %, el Nasdaq 100 un 2,15 % y el Dow Jones un 2,5 %, alcanzando por primera vez el nivel de los 50.000 puntos. El rebote fue especialmente intenso en los segmentos más castigados durante la semana, como semiconductores y software, con subidas del 5,7 % y el 3,5 %, respectivamente. Destacó también el buen comportamiento del Russell 2000, con un avance del 3,6 %, y del S&P 500 equiponderado, que marcó máximos históricos, reflejando un mayor respaldo del conjunto del mercado.
Europa: avances moderados y fuertes contrastes sectoriales
En Europa, los índices cerraron la semana al alza, aunque con un comportamiento más heterogéneo. El Stoxx Europe 600 avanzó cerca de un 1 %, en una sesión volátil marcada por fuertes movimientos sectoriales. El sector automovilístico fue el principal lastre, tras el desplome de Stellantis, que anunció un deterioro de sus cuentas de más de 22.000 millones de euros por la revisión de su estrategia de vehículos eléctricos. También se registraron descensos en otros fabricantes, como Renault y Volkswagen. El castigo de los últimos años no cesa en el sector, pero como diría Robert Kraft (propietario de los Patriots): “La presión hace reventar tuberías, pero también crea diamantes”.
En contraste, el sector de construcción y concesiones mostró fortaleza, con Vinci marcando máximos históricos tras presentar unas cifras de flujo de caja y perspectivas mejor de lo esperado. El sector salud también aportó apoyo, con el rebote de Novo Nordisk tras una semana especialmente negativa.
Renta fija y crédito: movimientos contenidos
En los mercados de renta fija, los movimientos fueron más contenidos. El rendimiento del bono estadounidense a diez años repuntó ligeramente hasta el 4,21 %, mientras que el bund alemán se mantuvo estable en torno al 2,84 %. En Reino Unido, los gilt a diez años descendieron algunos puntos básicos, en un contexto de creciente atención al panorama político.
El crédito mostró signos de estabilización tras varias sesiones de ventas, especialmente en emisiones vinculadas al sector tecnológico. Aun así, el elevado volumen de nuevas emisiones previsto para las próximas semanas, especialmente en Estados Unidos, sigue siendo un factor a vigilar.
Divisas, materias primas y criptomonedas
En el mercado de divisas, el dólar cedió terreno, permitiendo avances del euro y la libra esterlina, mientras que el yen se mantuvo en niveles elevados de debilidad, cerca de 157 por dólar. Entre materias primas, el oro y la plata rebotaron con fuerza tras el abrupto ajuste de la semana anterior. El repunte de los metales preciosos coincidió con comentarios de Scott Bessent, secretario del Tesoro estadounidense, que atribuyó la volatilidad reciente del oro en parte a movimientos especulativos de algunos operadores en China.
Las criptomonedas protagonizaron uno de los movimientos más llamativos, con el bitcoin recuperando gran parte de las pérdidas recientes y situándose de nuevo cerca de los 70.000 dólares, tras una semana marcada por una elevada volatilidad.
Referencias macro y foco político internacional
El viernes se publicaron referencias macroeconómicas relevantes a ambos lados del Atlántico. En Estados Unidos, el índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan repuntó en febrero hasta 57,3 puntos, su nivel más alto en seis meses. En Europa, los datos de Alemania ofrecieron una lectura mixta: la producción industrial cayó un 1,9 % mensual en diciembre, aunque la balanza comercial mostró un superávit sólido de 17.100 millones de euros, apoyado por el aumento de las exportaciones a Estados Unidos.
El foco político del fin de semana estuvo en Japón. La contundente victoria del Partido Liberal Democrático en las elecciones a la Cámara Baja refuerza la posición de la primera ministra Sanae Takaichi y reduce la incertidumbre política a corto plazo. La estabilidad política podría apoyar la continuidad del buen comportamiento de la bolsa japonesa, como refleja la subida del Nikkei (+4%), aunque la debilidad de la divisa y la pendiente de la curva siguen siendo factores clave, con el bono a diez años en el 2,28 %.
Semana cargada de datos y resultados
La agenda macroeconómica y de resultados corporativos de esta semana es especialmente intensa. En Estados Unidos, los mercados estarán pendientes de los datos de empleo, inflación y ventas minoristas. En Europa y China se conocerán indicadores clave de actividad e inflación. Además, la temporada de resultados continúa con presentaciones relevantes, con Airbnb, Coca-Cola, Hilton y McDonald’s como principal foco de atención.
Y, como curiosidad para cerrar, este fin de semana también tuvimos la Super Bowl, con derrota de los New England Patriots frente a los Seattle Seahawks. Sin darle validez estadística a la llamada “Super Bowl Indicator”, lo cierto es que los futuros apuntan hoy a una apertura plana, confirmando que, al menos por esta vez, deporte y mercados vuelven a ir de la mano.
Buena semana.
Jorge González GómezDirector de Análisis