- Un nuevo proyecto de ley pretende endurecer considerablemente la penalización de las relaciones entre personas del mismo sexo y castigar la "apología de la filosofía LGBT".
- En un marco caracterizado por un preocupante aumento de la homofobia, al menos 27 hombres han sido detenidos desde el 9 de febrero de 2026.
- Esta reforma supondría un incumplimiento de los compromisos internacionales y regionales de Senegal en materia de derechos humanos.
París, Dakar, 24 de febrero de 2026. El 18 de febrero de 2026, el Gobierno de Senegal aprobó en Consejo de Ministros un proyecto de ley para endurecer la legislación penal sobre las relaciones entre personas del mismo sexo. Esta iniciativa supone el inicio de una nueva etapa en la represión de las personas LGBTIQ+ en el país, marcada por un contexto de discursos estigmatizantes y tensiones crecientes.
La criminalización de la homosexualidad suscita preocupación desde hace varios años. En diciembre de 2021, una propuesta de ley presentada por varios miembros del parlamento, con el apoyo del colectivo And Sam Djiko Yi ("Juntos protejamos nuestros valores"), ya había intentado reforzar el arsenal represivo, aunque en esa ocasión no tuvo éxito. Posteriormente, el presidente de Senegal, Bassirou Diomaye Faye, incorporó este endurecimiento a su programa durante la campaña electoral. Por otra parte, de una forma más general, la situación actual está siendo instrumentalizada para desacreditar cualquier avance en la promoción de la igualdad de género en Senegal.
Según la información de la que se dispone en los medios de comunicación, desde el 9 de febrero de 2026, se ha detenido al menos a 22 hombres con diversas acusaciones, como "actos contra natura" y "transmisión voluntaria" del VIH. En virtud del artículo 319 del Código Penal, las relaciones homosexuales ya se pueden castigar con penas de hasta cinco años de prisión y multas de entre 100.000 y 1.500.000 francos CFA, mientras que los procesos judiciales por la llamada "transmisión intencionada del VIH" pueden acarrear penas de hasta diez años de prisión.
El nuevo proyecto de ley pretende duplicar las penas de prisión –hasta diez años– y elevar las multas a un máximo de 10 millones de francos CFA y, además, introduciría el delito de "apología" de las relaciones homosexuales, lo que haría que cualquier persona que manifieste su apoyo, defienda o exprese una simple opinión favorable a los derechos de las personas LGBTIQ+ podría enfrentarse a persecución judicial.
Una grave violación de la libertad de expresión y de asociación
Esta ampliación constituiría una grave vulneración de la libertad de expresión y de asociación, además de reforzar la criminalización de unas relaciones que pertenecen estrictamente a la esfera privada. Sin embargo, Senegal es parte del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos desde 1978, cuyo artículo 17 garantiza que "nadie será objeto de injerencias arbitrarias o ilegales en su vida privada." La reforma prevista contraviene asimismo la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, cuyo artículo 3 consagra la igualdad de todas las personas ante la ley.
"Endurecer aún más la represión no hará más que alimentar la violencia, el miedo y la impunidad. La obligación de las autoridades senegalesas es proteger a todas las personas sin discriminación, y no designar chivos expiatorios", afirma Drissa Traoré, secretario general de la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH).
Resulta especialmente preocupante la decisión de perseguir a las personas seropositivas o que han dado positivo en las pruebas del VIH por “transmisión voluntaria” del virus. Numerosos estudios e instancias internacionales han demostrado que estas disposiciones penales, a menudo obsoletas y que se aplican mal, no hacen sino aumentar la estigmatización de las personas que viven con el VIH y la desinformación sobre el virus, además de desalentar la realización de pruebas de detección y el acceso a la atención a los servicios de salud, lo que resulta perjudicial para las políticas de salud pública.
Más concretamente, esta ley socavaría dos décadas de políticas públicas de salud orientadas a atender las particularidades y necesidades de las personas LGBTIQ+ en Senegal, sobre todo a través del Consejo Nacional de Lucha contra el VIH/Sida. La publicación en los medios de comunicación del estado serológico de algunos acusados y la práctica de las pruebas de detección forzadas suponen una vulneración de sus derechos fundamentales. Los procesos judiciales basados en el estado serológico, real o supuesto, agravan la marginación y el aislamiento, en detrimento de los esfuerzos de lucha contra el VIH y del respeto de los derechos de las personas. La adopción de un proyecto de ley de este tipo no solo consagrará la discriminación y la desigualdad ante la ley, sino que también supondrá una espada de Damocles para todas las personas LGBTIQ+ senegalesas, sus familiares y las asociaciones que ayudan a las personas que viven con el VIH y, en general, para quienes defienden sus derechos.
La criminalización de las personas LGBTIQ+: un legado colonial
Más allá del contexto nacional, esta reforma se inscribe en una dinámica más amplia de resurgimiento de discursos hostiles a los derechos de las personas LGBTIQ+, que a menudo se justifican en nombre de "valores culturales" o religiosos. Sin embargo, en muchos países africanos, las leyes que penalizan la homosexualidad tienen su origen en códigos heredados de la colonización. Con demasiada frecuencia, se desconoce o se niega este legado colonial con el fin de promover la idea de que existe una "agenda occidental" que intentaría imponer el respeto de los derechos de las personas LGBTIQ+, cuando, la realidad es que la propia criminalización es con frecuencia una herencia colonial y no una tradición ancestral.
La FIDH insta a las autoridades senegalesas a que renuncien a este proyecto de ley, pongan fin a las detenciones arbitrarias e inicien un diálogo inclusivo basado en el respeto de los derechos humanos universales.
La FIDH insta a las autoridades senegalesas a:
– garantizar la protección efectiva de todas las personas contra la discriminación y la violencia, en todas sus formas y con independencia de la orientación sexual de las personas;
– investigar las violaciones sufridas por las personas LGBTIQ+ y perseguir a los autores de estos delitos;
– condenar enérgicamente la estigmatización y la campaña de odio contra las personas LGBTIQ+, abiertamente difundida por los medios de comunicación y las redes sociales.
Los socios regionales e internacionales de Senegal deben asimismo recordar con firmeza que la protección de los derechos fundamentales no puede ser condicional ni selectiva.