- A día de hoy, solo el 2% de las pequeñas empresas vende a través de su web; y, para el 82%, el canal digital no genera ni la mitad de la facturación.
Internet se ha convertido en un pilar decisivo en el proceso de compra, incluso cuando la adquisición final tiene lugar en un establecimiento físico. A los canales ya consolidados, como los buscadores y las redes sociales, se suman ahora nuevas herramientas basadas en Inteligencia Artificial, que son cada vez más utilizadas por los consumidores para informarse, comparar opciones y resolver dudas antes de tomar una decisión. Así, según el último Barómetro de AECOC, el 67% de los consumidores ya utiliza plataformas como ChatGPT con este fin. En este escenario, disponer de una presencia digital adecuada se ha convertido en un factor fundamental para cualquier marca.
En este contexto, disponer de una presencia digital adecuada ya no es suficiente. La forma en la que los clientes buscan y eligen negocios está cambiando, y muchas pequeñas empresas no están preparadas para este nuevo escenario.
Así lo apuntan desde Beedigital. De hecho, 9 de cada 10 empresarios creen que pierden oportunidades de venta por no disponer de una estrategia de marketing digital bien definida y adaptada a los nuevos hábitos de consumo.
Estas conclusiones se recogen en el último informe de la firma, ‘Realidad de la micropyme española: evolución y perspectivas para 2030’, que revela que para el 82% de los pequeños comercios el canal digital aporta, todavía, menos de la mitad de su volumen de negocio. En el ámbito del comercio electrónico, la brecha es aún mayor: sólo un 2% de las pymes vende a través de su web.
“Como consumidores hemos cambiado radicalmente la forma en la que buscamos y tomamos decisiones de compra, pero muchas pymes aún no han conseguido transformar estos nuevos comportamientos en ingresos reales. Hoy el reto ya no es solo estar en Internet, sino adaptarse con rapidez a un entorno en constante evolución”, explica Carmen San Emeterio, directora comercial y de marketing de Beedigital.
De “me encuentran” a “me eligen las IAs”
Entre las barreras principales que están frenando la capacidad de las pequeñas empresas para digitalizarse se encuentran la falta de presupuesto, conocimientos y talento especializado y tiempo. Sin embargo, la evolución del mercado y de la tecnología está abriendo nuevas fórmulas para que estos negocios puedan actualizar sus modelos comerciales e integrar Internet en su mix de ventas.
El primer paso es construir una presencia digital sólida y visible en los procesos de búsqueda de los consumidores. De esta manera, los empresarios podrán captar demanda online, aunque la venta final se realice de forma física. Sin embargo, actualmente solo un 26% de las pymes logra aparecer en la primera página de resultados de Google, lo que reduce sus opciones frente a competidores más digitalizados. Acciones como mantener actualizado el Perfil de Empresa en Google y trabajar el posicionamiento web siguen siendo claves para reducir esta brecha.
Pero este enfoque ya no es suficiente por sí solo. Cada vez más compradores utilizan asistentes de inteligencia artificial para informarse y tomar decisiones, lo que obliga a las pymes a adaptar su posicionamiento para que también sea relevante en estos nuevos entornos. Contar con un partner tecnológico especializado resulta clave para estructurar y optimizar la información del negocio de forma que pueda ser interpretada correctamente por las IAs conversacionales más utilizadas.
El objetivo no es solo estar en Internet, sino aumentar las probabilidades de ser recomendadas en los nuevos procesos de búsqueda basados en IA. “La digitalización de la pyme ya no va de que el cliente la busque, sino de que la encuentre y la elija en un entorno cada vez más mediado por la inteligencia artificial», concluye San Emeterio.