El Mercantil publica un artículo en el que analiza el complejo escenario que atraviesa el comercio exterior español, señalando que el retroceso de las exportaciones no es una coyuntura pasajera, sino un problema de carácter estructural. El sector observa con preocupación cómo la debilidad de la demanda en mercados clave de la Unión Europea, sumada a la pérdida de competitividad de los productos españoles frente a otros mercados globales, está lastrando el crecimiento de nuestra economía internacional.
El informe destaca que, por primera vez en años, la balanza comercial muestra signos de agotamiento debido a factores que van más allá de la volatilidad de los precios energéticos. Ante esta situación, los expertos advierten de la necesidad de acometer reformas profundas que mejoren la productividad y el tamaño de las empresas exportadoras, permitiéndoles diversificar sus destinos y resistir mejor el enfriamiento económico de los socios tradicionales de la zona euro.
Antonio Bonet, presidente del Club de Exportadores e Inversores, junto a Enrique Fanjul, miembro del Comité de Reflexión del Club, señalan que España debe repensar su estrategia comercial para revertir esta tendencia. En su opinión, es urgente que se tomen medidas de calado para ganar competitividad en el exterior, subrayando que solo mediante una mayor diversificación de mercados y una apuesta decidida por el valor añadido se podrá garantizar que el sector exterior recupere su papel como motor fundamental de la economía española.