Cómo detener una hemorragia en el colegio: guía básica - School Nurses

Compatibilité
Sauvegarder(0)
partager

Las caídas, los golpes o los pequeños accidentes forman parte del día a día en cualquier centro educativo, pero, cuando hay sangrado visible y abundante la actuación debe ser inmediata y organizada.

Una hemorragia puede ser leve y controlarse fácilmente, pero también puede requerir intervención urgente si no se gestiona correctamente desde el primer momento.

Saber cómo detener una hemorragia en el colegio no es solo una cuestión de primeros auxilios básicos, sino de aplicar un protocolo claro que proteja al alumno y aporte seguridad al equipo docente.

Desde la enfermería escolar, trabajamos precisamente para que ante una herida con sangrado el centro sepa qué hacer, cuándo basta con derivar a enfermería y cuándo es necesario activar el 112.

¿Qué es una hemorragia y cuándo debemos preocuparnos?

Una hemorragia es la salida de sangre debido a la rotura de un vaso sanguíneo. En los colegios, las más frecuentes suelen ser hemorragias externas, visibles y generalmente fáciles de controlar. Las más frecuentes son:

  • Cortes en manos o rodillas.
  • Heridas en la cabeza tras una caída.
  • Sangrado nasal (epistaxis).
  • Golpes con heridas abiertas.
  • Heridas en la boca.

La mayoría son hemorragias externas leves, pero en algunos casos, el sangrado puede ser abundante y requerir actuación urgente.

Primer paso: mantener la calma

La sangre impresiona, especialmente cuando el alumno es pequeño. Lo primero es mantener la calma, sentar o tumbar al alumno o alumna y pedir espacio para poder evaluar correctamente la lesión.

El nerviosismo aumenta la percepción de gravedad. La calma organiza la actuación y evita asustar al herido.

Cómo detener una hemorragia paso a paso

1.    Presión directa

Es la medida más eficaz.

    • Colocar una gasa o paño limpio sobre la herida.
    • Presionar firmemente con la mano.
    • Mantener la presión durante, al menos, 5-10 minutos sin retirar para “mirar”. Este es el error más frecuente: levantar la gasa constantemente, lo que impide la correcta coagulación de la sangre. Si la gasa se empapa, coloca otra encima, pero no quites la primera.

2.    Elevar la zona (si es posible)

Si la herida está en un brazo o pierna y no hay fractura, elevar la extremidad ayuda a disminuir el sangrado.

3.    Aplicar frío alrededor

El frío local puede ayudar a contraer los vasos sanguíneos y reducir el sangrado, pero siempre como complemento a la presión.

¿Cuándo es una urgencia?

Aunque la mayoría de los sangrados escolares son leves, hay situaciones en las que es importante activar el protocolo del centro y solicitar ayuda médica. Se debe valorar llamar al 112 si:

  • El sangrado no cede tras 10 minutos de presión continua.
  • La herida es profunda y se observa tejido interno.
  • La sangre sale a borbotones o con fuerza (cuidado, puede haber lesión en alguna arteria).
  • El alumno presenta mareo, palidez o sudor frío.
  • Se trata de un golpe fuerte en la cabeza con herida abierta.
  • Hay sospecha de fractura asociada.

En estos casos no se improvisa. Se actúa según protocolo y se solicita ayuda sanitaria.

¿Qué hacer ante una hemorragia nasal (epistaxis)?

Es muy común en el colegio y suele asustar más de lo que es. Lo forma correcta de actuar es:

  • Sentar al alumno o alumna ligeramente inclinado hacia delante.
  • Comprimir la parte blanda de la nariz durante unos 10 minutos.
  • No echar la cabeza hacia atrás.
  • No introducir papel ni gasas dentro.

Si tras 15 minutos sigue sangrando, se debe valorar asistencia médica.

>> Más información sobre la Epistaxis

Lo que NO debemos hacer

  • No aplicar torniquetes sin formación sanitaria.
  • No limpiar en exceso la herida si sangra mucho.
  • No retirar objetos incrustados.
  • No minimizar un sangrado persistente.
  • No dejar solo al alumno.

El papel de la enfermera escolar ante una hemorragia

En muchos centros educativos, cuando se produce una hemorragia, la primera persona que interviene es un docente. Y lo hace con toda la buena intención del mundo. Pero hay algo importante que debemos decir con claridad:

El profesorado no es personal sanitario.

No está formado para valorar la gravedad de una hemorragia, diferenciar tipos de sangrado, decidir cuándo activar al 112 o manejar situaciones que pueden complicarse en cuestión de minutos. Y, además, no es su responsabilidad asumir ese papel.

Cuando no hay enfermera escolar, el profesor tiene que:

  • Controlar al grupo.
  • Atender al alumno que sangra.
  • Decidir si la situación es urgente.
  • Avisar a la familia.
  • Gestionar el estrés del momento.

Todo a la vez.

Y eso genera inseguridad.

En cambio, cuando hay una enfermera escolar en el centro, la gestión cambia por completo:

  • La valoración clínica la realiza un profesional sanitario.
  • La decisión de derivación se basa en criterios clínicos.
  • El docente puede centrarse en el resto del alumnado.
  • La familia recibe información clara y profesional.
  • El incidente queda correctamente registrado.

Sin contar la necesaria labor de trabajar en la prevención y la formación en primeros auxilios, algo clave para mejorar la seguridad en el colegio.

Si un colegio no dispone de enfermería escolar, al menos debería contar con personal formado en primeros auxilios. No como algo opcional, sino como parte de la responsabilidad preventiva del colegio.

🔗 ¿Tu centro está preparado para actuar ante una hemorragia o cualquier otra urgencia escolar?

En School Nurses ayudamos a implantar protocolos claros, formar al equipo docente y ofrecer el respaldo de una enfermera escolar en el día a día del colegio.


La información sobre temas de salud ofrecida en este blog es de tipo general y sólo tiene un fin educativo y/o de información.

No debe tomar o dejar de tomar acciones, basado única, parcialmente y exclusivamente en el contenido de este blog. 

Esta información no ha sido creada con el propósito de aconsejar, instruir, diagnosticar o dar recomendaciones con respecto a cualquier enfermedad, dolencia, o condición física, y no debe ser considerada como información completa o definitiva. 

No deberá interpretar que el contenido de este blog sugiere ningún tipo de tratamiento, dieta, medicina o programa de salud.

No se debe confiar en la información como una alternativa al asesoramiento de su médico u otro médico profesional.

Consulte siempre con su médico antes de comenzar cualquier tratamiento, medicina, dieta o programa de salud. Si tiene cualquier pregunta específica sobre cualquier asunto médico debe consultar siempre a su médico u otro profesional de la salud profesional.

Si cree que puede estar sufriendo de algún problema médico debe buscar atención médica inmediata. Nunca se debe retrasar la búsqueda de consejo médico, ignorar los consejos médicos o interrumpir el tratamiento médico debido a la información  incluida en este blog.

No deberá actuar o abstenerse de actuar basándose en alguna información que haya leído en las páginas de este blog, sin antes obtener consejo u opinión de un profesional capacitado en el tema correspondiente.

No todos los contenidos nos son redactados por especialistas sanitarios, por ello no se deben tomar como información médica.

Exención de la responsabilidad de SchoolNurses.es

El usuario de este blog acepta no hacer responsable de los daños derivados de o relacionados con la confiabilidad de la información médica proporcionada.

Además, se compromete a no repetir la información médica de lo que se lee en este blog a un tercero, dado que dicho tercero puede no haber leído esta exención de responsabilidad y entendido adecuadamente las advertencias correspondientes a la recepción de la información incluía en este blog personal.

POLÍTICA DE PRIVACIDAD >>

Coordonnées
Silvia Carbajosa