Cuando nuestros técnicos de Surus cruzaron por primera vez el umbral de la planta de PFP Termopolímeros, el silencio de las máquinas de inyección contrastaba con la magnitud del reto operativo que tenían por delante. No entraban allí simplemente para colgar fotos en un portal de ventas; su misión era tomar el control absoluto de un ecosistema industrial complejo que necesitaba ser desmantelado con el más estricto rigor de ingeniería. Esta es la crónica detallada de cómo transformamos naves industriales en proyectos de éxito, viviendo cada fase del proceso desde el mismo suelo de la fábrica.

El primer contacto: mapear el ADN de la planta

La primera sensación al entrar en una unidad productiva en fase de liquidación suele ser de una complejidad abrumadora. En el caso de Sunsundegui S.A., nuestros técnicos se encontraron ante un escenario con miles de referencias: desde gran maquinaria de transformación de metal hasta un inventario ingente de componentes específicos para el carrozado de autobuses.

Nuestra respuesta inmediata ante tal volumen no fue la venta precipitada, sino la implantación del orden. Armados con nuestra App de catalogación propia, el equipo comenzó la tarea de asignar códigos QR únicos a cada activo. Ver a un ingeniero etiquetar pacientemente cada molde de precisión en PFP Termopolímeros no es solo una cuestión de inventario rutinario ; es la garantía técnica de que cada pieza tendrá una trazabilidad total durante todo el proyecto. Este “mapeo” digital es lo que permite que, semanas después, el Administrador Concursal tenga la certeza absoluta de que lo que sale por la puerta es exactamente lo que se adjudicó, eliminando cualquier margen para errores o reclamaciones posteriores.

La orquesta del tiempo: el valor estratégico del cronograma

Una de las mayores preocupaciones que palpitamos a pie de planta es la presión del reloj. Cada día que la nave permanece llena, el concurso de acreedores sigue consumiendo recursos valiosos. Por esta razón, nuestros jefes de proyecto diseñan cronogramas que funcionan como hojas de ruta innegociables.

Vimos la importancia de esta precisión en PFP Termopolímeros, donde coordinamos ventanas de retirada “quirúrgicas” para las inyectoras de gran tonelaje. No podíamos permitir que la maniobra de retirada de una máquina de 20 toneladas bloqueara o pusiera en riesgo el resto de la operativa logística. En Sunsundegui S.A., la estrategia fue similar pero adaptada a su escala: orquestamos subastas escalonadas para evacuar rítmicamente tanto la maquinaria como el stock sobrante, permitiendo un flujo de vehículos y personas totalmente controlado dentro de la fábrica en todo momento.

El escudo invisible: gestión de residuos y responsabilidad legal

A pie de planta, los técnicos de Surus son capaces de ver lo que otros a menudo ignoran: el pasivo ambiental. Según la Ley 7/2022, la responsabilidad legal de los residuos recae sobre la masa del concurso, y una gestión deficiente puede convertirse en un lastre legal y económico para la administración.

En PFP Termopolímeros, nuestro equipo de sostenibilidad trabajó codo con codo con el personal de campo para segregar minuciosamente las purgas de plástico y todos los materiales sobrantes. Del mismo modo, en Sunsundegui S.A., pusimos especial foco en asegurar la trazabilidad de los productos químicos utilizados en el mantenimiento industrial. Para Surus, no se trata solo de “limpiar” la nave, sino de entregar al Administrador un expediente jurídico-técnico cerrado, que incluya cada certificado de tratamiento final, blindando así su responsabilidad ante cualquier inspección administrativa futura.

Seguridad en el epicentro: la figura del Recurso Preventivo

El momento más crítico de cualquier proyecto es cuando los compradores acceden a la nave con sus propios equipos de carga. Es en ese instante donde nuestros técnicos de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) se convierten en la figura central y autoritaria de la operativa.

Hemos sido testigos de maniobras extremadamente complejas en la retirada de utillajes pesados, como ocurrió en la planta de Sunsundegui S.A., donde los niveles de tensión son máximos. En Surus, actuamos como Recurso Preventivo permanente en obra. Nadie inicia un proceso de desmontaje sin que hayamos validado previamente su Coordinación de Actividades Empresariales (CAE) y sus planes de trabajo específicos. Supervisamos cada movimiento de carretilla y cada maniobra de carga para asegurar que los activos abandonen las instalaciones sin incidentes humanos ni daños estructurales a la nave. Es nuestra forma innegociable de proteger la integridad del proceso y la tranquilidad de quien lo dirige.

El resultado final: el control recuperado

Al final del camino, la subasta es simplemente el cierre de una historia que comenzó con un técnico de campo abriendo una puerta oscura en una planta paralizada. El éxito real no se mide solo por la cifra económica alcanzada en el portal; el éxito es ver cómo una planta que estaba sumida en el caos se entrega vacía, limpia y con todos los hitos legales y ambientales cumplidos.

Para nosotros, cada liquidación es, ante todo, un proyecto de ingeniería donde nuestra misión es transformar la incertidumbre inicial en un proceso bajo control total, permitiendo al Administrador Concursal cerrar su labor con la máxima satisfacción del trabajo bien ejecutado.