Salmorejo casero con ajo Peregrín: una receta fresca para dar la bienvenida al verano.
Tiempo total: 20 minutos + 1 hora de reposo en frío
Porciones: 4 personas
Dificultad: Fácil
- Ingredientes (con cantidades)
1 kg de tomates maduros
1 diente de ajo Peregrín
150 g de pan del día anterior
100 ml de aceite de oliva virgen extra
1 cucharada de vinagre de Jerez
Sal al gusto
2 huevos cocidos
80 g de jamón serrano en taquitos, opcional
Un chorrito extra de aceite de oliva para servir
Paso a paso numerado
1. Prepara los tomates. Lava bien los tomates, retira la parte dura del tallo y trocéalos. Si buscas una textura más fina, puedes pelarlos antes de triturar.
2. Hidrata el pan. Coloca el pan troceado en un bol y cúbrelo con el tomate triturado o con parte del jugo que suelten los tomates. Déjalo reposar unos 10 minutos para que se ablande.
3. Añade el ajo Peregrín. Incorpora un diente de ajo Peregrín pelado. Para un sabor más suave, retira el germen central antes de triturarlo.
4. Tritura hasta conseguir una crema fina. Bate el tomate, el pan, el ajo, el vinagre y la sal hasta obtener una mezcla homogénea.
5. Emulsiona con aceite de oliva. Añade el aceite poco a poco mientras sigues triturando. Este paso dará al salmorejo su textura cremosa y brillante.
6. Enfría antes de servir. Guarda el salmorejo en la nevera al menos 1 hora. En junio, servirlo bien frío marca la diferencia.
7. Termina con la guarnición. Sirve con huevo cocido picado, taquitos de jamón si lo deseas y un hilo de aceite de oliva virgen extra. Guárdala como receta base para tus comidas frescas de verano.