La Asociación La Barandilla, a través de su programa «Escaleras de la Dependencia», ha entrevistado a Arturo Gívica Triguero, Subdirector General de ASISPA, para profundizar en una de las cuestiones que más preocupan a nuestra entidad desde hace años: el edadismo y su impacto en la vida de las personas mayores.
La conversación surge tras la participación de Arturo Gívica en el I Congreso Internacional Sociosanitario sobre Dependencia y Personas Mayores, celebrado recientemente en IFEMA, donde presentó una ponencia que despertó un gran interés entre profesionales y entidades del sector. Durante la entrevista, José Manuel Dolader, presidente de la Asociación La Barandilla y conductor del programa, recuperó algunas de las principales reflexiones compartidas en ese encuentro.
Índice de contenidos
45 años defendiendo los derechos de las personas mayores
Durante la entrevista, José Manuel Dolader destacó la trayectoria de ASISPA, que este año celebra su 45 aniversario, consolidándose como una de las entidades con mayor recorrido en el ámbito de la atención a personas mayores y personas en situación de dependencia.
Arturo Gívica recordó también su propia trayectoria profesional dentro de la organización, donde lleva más de tres décadas desarrollando su labor.
«Son 45 años dedicándonos a la atención de las personas vulnerables y, sobre todo, de las personas mayores.»
Actualmente, ASISPA cuenta con más de 5.000 profesionales y atiende cada año a más de 300.000 personas a través de diferentes servicios y programas.
Una pregunta que invita a reflexionar
Uno de los momentos centrales de la entrevista fue la recuperación de la pregunta que Arturo Gívica planteó durante su ponencia:
«¿Estamos cuidando a las personas mayores o estamos gestionando su deterioro?»
Lejos de ser una simple provocación, esta cuestión invita a analizar cómo entendemos los cuidados y qué papel otorgamos a las personas mayores en la toma de decisiones sobre su propia vida.
El edadismo que se esconde tras las buenas intenciones
Cuando hablamos de edadismo solemos pensar en discriminación, prejuicios o exclusión. Sin embargo, durante la entrevista se puso el foco en una forma mucho más sutil y frecuente: el edadismo que nace de la protección.
Frases como «lo hacemos por tu bien» o «yo sé lo que es mejor para ti» pueden parecer inofensivas, pero en ocasiones terminan limitando la autonomía de las personas mayores.
Según explicó Arturo Gívica, el reto está en diferenciar entre ayudar y sustituir:
«Ayudar debería ser acompañar. Nunca debería ser reemplazar.»
Autonomía y participación: claves para unos cuidados centrados en la persona
La entrevista permitió abordar uno de los grandes desafíos del sector sociosanitario: encontrar el equilibrio entre la seguridad y la autonomía.
Vivimos más años que nunca gracias a los avances sanitarios, tecnológicos y sociales. Sin embargo, el objetivo no puede limitarse únicamente a prolongar la vida, sino a garantizar que las personas continúen participando activamente en las decisiones que les afectan.
En este sentido, Arturo Gívica defendió la necesidad de avanzar hacia modelos de atención que promuevan la participación, la capacidad de elección y el respeto a los proyectos de vida de cada persona.
Construir hoy la sociedad que queremos mañana
La conversación concluyó con una reflexión que conecta directamente con el trabajo que ASISPA viene desarrollando desde hace años para sensibilizar sobre el edadismo:
«¿Qué sociedad estamos construyendo ahora para la persona que algún día seremos nosotros y nosotras?»
Porque combatir el edadismo no consiste únicamente en mejorar la forma en que tratamos a las personas mayores hoy. También implica construir una sociedad que valore la experiencia, respete la autonomía y garantice la participación de todas las personas a lo largo de toda su vida.
Desde ASISPA agradecemos a la Asociación La Barandilla la oportunidad de compartir estas reflexiones y de seguir generando espacios de diálogo sobre uno de los grandes retos sociales de nuestro tiempo: avanzar hacia una sociedad más inclusiva, donde las personas mayores puedan seguir decidiendo sobre su presente y su futuro.