Laíto Sureda alto y claro como un cañonazo - Radio Gladys Palmera

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El Parque Central de La Habana está completamente iluminado, igual que este bellísimo Centro Gallego, donde esta noche actuará esa gloria de Cuba que es la Sonora Matancera. Será una actuación especial porque uno de sus cantantes más queridos, Estanislao Sureda Hernández, Laíto, cumple años, y sus compañeros músicos han querido celebrarlo en este sitio.

Por eso está repleto el salón de este palacio tan hermoso, para celebrar los 41 años de este incansable cienfueguero nacido en el barrio de La Juanita, el 7 de mayo de 1914, y porque muchos saben que esta posiblemente sea su última actuación con esta primerísima agrupación musical que dirige Rogelio Martínez.

Es el mismo Rogelio quien agradece la presencia de tantos admiradores y explica el porqué de la actuación de la Sonora, y que la noche le pertenece por entero a este hombre que la prensa describirá así: “Flaco, alto con 1.80, desorbitado en el giro de sus palabras, con porte de galán del cine mexicano de la década del 40. Fanático del béisbol”.  

Laíto estará ligado indisolublemente a la Sonora Matancera y al sonido del cañón que se dispara cada noche, a las 9:00 en punto, desde el Castillo de los Tres Reyes del Morro. Todos entienden que comience cantando el conocido tema que dice así:

Hay una jovencita que es atracción popular en La Habana, /
por dondequiera que pasa, / por dondequiera que va /
no se oye más que decir / sonaron los cañonazos. //
Sonaron los cañonazos / sonaron los cañonazos. //
Cañonazo, sonaron los cañonazos / rumbero bueno, la rumba te llama /
pa′ que bailes el cañonazo, nene. //
Cañonazo, sonaron los cañonazos. // Ay, cuando toca la sonora /
sonaron los cañonazos, negrita. // Cañonazo, sonaron los cañonazos /
ay, virivirió, virivirió, virivirió, mamá, / la rumba del cañonazo te llama. //
Cañonazo, sonaron los cañonazos.

El salón del Centro Gallego estalla en aplausos y todos miran sus relojes, para comprobar que al terminar el tema suena el disparo del cercano Morro, que estremece la ciudad.

Laíto es un héroe popular, un hombre que se ha hecho a sí mismo. Senén Suárez, en cuyo conjunto cantó, dijo esto de sus primeros años: “De niño pasó vicisitudes, no conoció a su padre, tampoco lo inscribieron, aprendió a vivir solo”.

Su vida será intensa y no merece el olvido que va a sufrir en el futuro: “Comenzó en su ciudad natal en 1935 como integrante de la orquesta Cienfuegos Jazz Band, que se presentaba en la emisora radial CMHJ. Aprendió a tocar claves, maracas, tumbadora, güiro y a cantar con la agrupación Melodiosos de Ramito”.

Suena nuevamente la orquesta y todos saben qué va a interpretar ahora Laíto, que se adelanta y comienza a cantar el tema de Pablo Cairo donde alaba a la noche, y que dice:

Nocturnando, caminando / buscando de la luna su esplendor, /
voy silbando, voy cantando / el tema popular de una canción. //
Sea guaracha, sea bolero / sea la rumba o el danzón /
no me importa si me gusta / alegrar mi corazón. //
Nocturnando, caminando / buscando de la luna su esplendor, /
voy silbando, voy cantando / el tema popular de una canción. //
Así me ven, silba pa′quí. // Así me ven, silba pa’llá. //
Ay, cantando la burundanga / a las niñitas del cha-chachá. //
Así me ven, silba pa′quí. // Así me ven, silba pa’llá. //
Recorro todas las noches / cuarenta barrios en esta ciudad.

Su estancia en la Sonora Matancera no ha sido larga, pero sí muy viva. Ha grabado discos entre 1953 y 1954, y a algunos temas les ha dejado su huella para siempre. Su vida artística, resumida, pudiera describirse así: “Nueve años después se trasladó a La Habana y comenzó un peregrinar en busca de abrirse camino como músico en la capital. Era la época de esplendor de los conjuntos de sones y Laíto estuvo en la nómina de casi todos los más importantes conjuntos cubanos. Se unió al Septeto de Cheo Marquetti y posteriormente al Conjunto Kubavana, de Alberto Ruiz, donde grabó sus primeros discos. Integró las orquestas de los Hermanos Castro y América”.

Y continúa: “También estuvo en los conjuntos Casino y Roberto Faz. Trabajó en el Cabaret Tropicana, en varias temporadas, junto al Conjunto de Ernesto Grenet y luego al de su amigo Senén Suárez, donde alternó con los cantantes norteamericanos Nat King Cole y Frank Sinatra”.

Uno de los regalos que nos dejará para la eternidad es esta que canta ahora con “La guarachera de Cuba”, Celia Cruz:

El domingo próximo / espérame allá en el bajío / y verás el gran palmar /
que tengo juntito a mi bohío. // Linda guajira / cómo te quiero. //
Y al despuntar el día / y alegre canta el gallo / divisarás desde allí mi sitial / y mi caballo / que será nuestra felicidad, / guajira. //Tú serás para mí. // Guajira / yo seré para ti. // Guajira / no me hagas sufrir.

A pesar del contagioso ritmo de la música y el empaste de las voces de Celia y Laíto, en el Centro Gallego, alumbrado a más no poder, se siente algo que los gallegos y portugueses nombran “saudade”. Una tristeza finísima, un punzante dolor que lo inunda todo. Y nadie sabe si es porque Laíto se marchará a otro conjunto o si será porque noches así no se repiten nunca.

Pudiera ser también porque acá adentro flotan miles de sueños de emigrantes gallegos que lograron levantar este sitio “inaugurado en 1914, -obra del arquitecto belga Pool Berriv– en estilo neobarroco. Su fachada principal tiene 4 grupos escultóricos -obra de Joseepe Moran– de mármol blanco, que representan alegorías de la beneficencia, la educación, la música y el teatro”.

En la prensa y en los libros se describirá así este edificio que tiene tanta vida: “En el corazón de La Habana, en pleno Paseo del Prado, frente al Parque Central y ubicado entre el Capitolio Nacional y el histórico Hotel Inglaterra, se alza majestuoso e imponente el Centro Gallego de La Habana”.

Y a pesar de todo el aire de Galicia que corre por este salón y que se respira en los rincones, Laíto entrega un sabroso guaguancó, titulado Mi redención:

Ahora le toca a mi redención, / bríndale su guaguancó /
a los barrios de La Habana / que le gustan cumbanchar /
con la guaracha y el mambo / con la rumba y el danzón. //
No olviden que ahora pueden vacilar / este guaguancó sabroso /
que le brinda redención. // Ahora le toca a mi redención. //
Bríndale su guaguancó/ a los barrios de La Habana /
que le gustan cumbanchar.

Después de salirse de la Sonora Matancera, a la que está ligado para siempre, Laíto Sureda no parará de cantar: “estará fugazmente en la orquesta “América” con la que llega a grabar una inolvidable versión del chachachá de su director Ninón Mondéjar: “Yo no camino más”. Luego, hacia finales de ese año, en una estancia de varios meses, completa las voces del Conjunto Casino, grabando con el coro de Faz, Rolito y Espí, la guajira de Rosendo Ruiz Suárez: “Junto a un cañaveral”. En enero de 1956, cuando Roberto Faz decide separarse del Casino y fundar su propia agrupación, Laíto es uno de sus seguidores, pero, siempre inquieto, se mantiene con Faz el tiempo que dura la primera versión del conjunto; unas semanas después reingresa en la agrupación de sus primeros éxitos: el conjunto de Senén Suárez”.

Y pasará el tiempo, y Cuba cambiará, muchos músicos abandonarán la isla, pero Laíto se quedará, aferrado a la música y al olvido. El 8 de septiembre de 1999, casi despidiendo el siglo XX, Estanislao Sureda Hernández, Laíto, dirá adiós a la vida.

Pero desde entonces y para toda la eternidad, en La Habana y en cualquier lugar del mundo, un cubano cantará cuando llueve este tema con el que ahora se despiden Laíto y la Sonora Matancera de esta memorable noche, y que dice:

Pa′lante, pa’lante, pa′lante, no sigas más. //
Pa’lante, pa’lante, pa′lante, no sigas más. //
Oye, mira, la zanja ′tá llena de agua, /
y cuando está lloviendo cualquiera resbala y cae. //
Y cuando está lloviendo cualquiera resbala y cae.

Laíto estará ligado indisolublemente a la Sonora Matancera y al sonido del cañón que se dispara cada noche, a las 9:00 en punto, desde el Castillo de los Tres Reyes del Morro. 

Playlist

1. Sonora Matancera - Nocturnando (Pablo Cairo)

00:00:25

2. Sonora Matancera - Can caneíto can (Gastón Palmer)

00:03:30

3. Sonora Matancera - Que linda (Willy Gamboa)

00:06:18

4. Sonora Matancera - Cualquiera resbala y cae (Jesús Martínez)

00:09:25

5. Sonora Matancera - En el bajío (José Claro Fumero y Antonio Castro)

00:12:22

6. Sonora Matancera - Yambú pa' gozar (Mario L. Hernández)

00:15:17

7. Sonora Matancera - A Dios le ruego (José Claro Fumero)

00:18:19

8. Sonora Matancera - Yo quisiera saber (Jesús Martínez)

00:20:46

9. Sonora Matancera - Mi redención (Ricardo Díaz)

00:23:40

10. Sonora Matancera - Este chachachá (Humberto Jauma)

00:26:42

11. Sonora Matancera - Cañonazo (Evaristo Aparicio)

00:29:35

Coordonnées
Jose Arteaga