Esta noche de marzo del año 1955 volvemos al Teatro América, en el número 257 de la calle Galiano, en Centro Habana.
En la acera, personas bien vestidas y serias. Parejas que saludan con mucho respeto a otras, vienen a disfrutar de la Cuba más poética, y más lírica, porque hoy, en este sitio, cantarán su amplio repertorio dos hermanas que conforman uno de los dúos musicales más admirados de la isla: las Hermanas Martí, un dúo nacido en 1938, cuando las hermanas Bertha y Amelia (Cuca) tenían 16 y 19 años.
El público entra y ocupan sus cómodos asientos. La noche será larga y emocionante. Vienen de Unión Radio, donde han protagonizado el programa “Recuerdos del Ayer”, respaldadas por la orquesta de Rodrigo Prats, y traen un empaste de voces impresionante, que adorna con más elegancia los temas de los mejores trovadores y compositores de la isla.
Bajan las luces y la penumbra parece ser, de pronto, la manigua cubana, cuando abren su actuación con este clásico de Luis Casas Romero, El mambí, que dice:
Allá en el año noventa y cinco, / y por las selvas del Mayarí, /
una mañana dejé el bohío, / ya la manigua salió un mambí. //
Una cubana que era mi encanto, / a quien la noche llorando vio, /
y al otro día con su caballo / buscó mis huellas y me siguió. //
Aquella niña de faz trigueña / y ojos más negros que la maldad, /
unió sus fuegos a mi fiereza, / y dio su vida a la libertad. //
Un día triste cayó a mi lado; / su hermoso pecho sangrando vi, //
y desde entonces fue más ardiente, / Cuba adorada mi amor por ti.
La gente aplaude emocionada, porque el amor y el patriotismo, a veces, se juntan sin falsedades, con el hilo invisible de la poesía. Y de eso saben mucho Bertha y Amelia, que se han rodeado de los más grandes en su carrera artística: Sindo Garay, Manuel Corona, Rosendo Ruíz, Alberto Villalón, María Teresa Vera, Eliseo Grenet, Rodrigo Prats y Ernesto Lecuona.
En el futuro, para descubrir su larga trayectoria, no faltarán estos datos: “debutaron en el programa “La Corte Suprema del Arte” cantando la canción de Manuel Corona: Hijo mío. En 1939, en el mismo programa, triunfaron en una eliminatoria con la criolla-bolero de Ernesto Lecuona: Como arrullo de palmas, que durante algún tiempo fue el tema de sus presentaciones radiales.
Ellas mismas lo contarán años después cómo llegaron una tarde a la casa de Lecuona con un tema escrito por el maestro, al que le había hecho un arreglo para sus voces su amiga, la compositora Isolina Carrillo, y de cómo se emocionó tanto Lecuona que las llevó esa misma noche a actuar con él en el mismo teatro donde hoy se presentan de nuevo. Será por eso que el siguiente tema es del maestro, y dice:
Noche azul / que en mi alma reflejó / la pasión que soñaba acariciar. //
Vuelve de nuevo a dar paso a mi corazón / no ves que muero de dolor. //
Noche azul ven otra vez a que me des tu luz, /
mira que está mi corazón ansioso de amor. //
Ven otra vez que yo sin ti / no he de gozar la dicha de amar, /
ven, que me muero de dolor.
Todos los presentes se conmueven, y hasta las luces de la calle Galiano, que desde 1917 cambió su nombre por Avenida de Italia, se ponen casi azules, como si el pavimento estuviera lleno de zafiros. Es una calle ancha y hermosa. Cerca del edificio América están algunos de los comercios más elegantes y concurridos de esa Habana que un día se apagará: “En la esquina de Galiano y San Rafael, estaba El Encanto, una de las tiendas por departamentos más chic de La Habana. Fin de Siglo, La Época, Flogar y otros grandes almacenes eran otras atracciones. La juguetería Los Reyes Magos y tiendas de muebles añadían encanto a la zona”. Y también es muy visitado “El Ten Cents, que la cadena estadounidense Woolworth había abierto en 1924”.
Ellas han regresado hace menos de un año del estado de La Florida, en los Estados Unidos, donde participaron en los festejos conmemorativos de la fundación de la ciudad de Tampa. El próximo año actuarán en el Orange Bowl, de Miami, y en Yucatán, México. Y en la televisión cubana actuarán con regularidad en programas como “El Humo del Recuerdo”, “Casino de la Alegría” y “Álbum Phillips”.
Grabarán también cinco discos de larga duración. En ellos y en cada actuación no podrá faltar el bolero clásico Ausencia, que combina la música del compositor cubano Jaime Prats Estrada con la letra del poema “Nublos” del mexicano Fernando Celada, y que cantan ahora:
Ausencia quiere decir olvido, / decir tinieblas, decir jamás, /
las aves pueden volver al nido / pero las almas que se han querido /
cuando se alejan no vuelven más. //
No te lo dice la luz que expira, / sombra es la ausencia, desolación, /
si tantos sueños fueron mentira / por qué te quejas cuando suspira /
tan hondamente mi corazón.
Afuera, los habaneros siguen transitando los senderos de la noche, sin imaginar que acá adentro, en el Teatro América, La Habana se convierte en toda Cuba, una emoción que provocan Bertha y Amelia, Las Hermanas Martí. Brilla Galiano como si fuera la única calle de este mundo, y hoy, de alguna manera, lo es, gracias a su historia.
Los libros lo dicen: “Fue la primera gran calzada transversal que sustituyó un camino que unía, a través de puentes y alcantarillas, el viejo Camino del Arcabuco (San Lázaro) con el de San Luis Gonzaga (Reina)”.
Gracias a Las Hermanas Martí, se podría estudiar alguna vez la esencia de nuestra música. Para su repertorio escogieron lo mejor de cada creador, y le imprimieron su propio sello, que le da distinción y eternidad. “El gran músico cubano Rodrigo Prats dijo de ellas que vestían la trova de frac”, y es una realidad innegable. Nadie sabe cuántas parejas se enamoraron con sus interpretaciones, ni cuánta felicidad produjeron a los autores de un tema escucharlo en sus voces. Por eso ahora cantan una de esas joyas que compuso Manuel Corona, y que dice:
Por tu simbólico nombre de Cecilia /
tan supremo que es el genio musical. //
Por tu simpático rostro de africana /
canelado do se admiran los matices de un vergel. //
Y por tu talla de arabesca diosa indiana, /
que es modelo de escultura del imperio terrenal, /
ha surgido del alma y de la lira / del bardo que te canta /
como homenaje fiel / este cantar cadente, / este arpegio armonioso /
a la linda Cecilia / bella y feliz mujer.
Van a cerrar ahora su presentación y Bertha, la más conversadora, cuenta brevemente anécdotas de su carrera, que se extenderá muchísimos años más, pero ellas no lo saben. Recuerda los malos tiempos, cuando “cobraban cinco pesos por actuación”.
Cierran ahora con uno de los temas más conocidos de Sindo Garay, una canción que casi todos los cubanos conocen, y que en un futuro todavía lejano ellas entonarán en el entierro del trovador santiaguero, que pidió que en su muerte no lloraran, sino que le despidieran cantando.
Es La bayamesa, conocida también como Mujer bayamesa, que dice:
Lleva en su alma la bayamesa / tristes recuerdos de tradiciones, /
cuando contempla sus verdes llanos / lágrimas vierte por sus pasiones. //
Ella es sencilla, le brinda al hombre / virtudes todas y el corazón /
pero si siente de la Patria el grito, / pero si siente de la Patria el grito /
todo lo deja, todo lo quema, / ese es su lema, su religión”.
Los aplausos atronadores llevan también algunas lágrimas. Nadie quiere salir con urgencia a la noche, donde tropiezan, en la calle Galiano, el pasado y el futuro.
Bertha morirá en el año 2010, y su hermana Amelia, “Cuca”, le seguirá dos años más tarde, un domingo de mayo.
Allí, en la eternidad, siguen cantando lo mejor de nuestra historia, las canciones que nos alegran y entristecen, que nos identifican en el sueño y en la muerte.
En el futuro, para descubrir su larga trayectoria, no faltarán estos datos: “debutaron en el programa “La Corte Suprema del Arte” cantando la canción de Manuel Corona, “Hijo mío”. En 1939, en el mismo programa, triunfaron en una eliminatoria con la criolla-bolero de Ernesto Lecuona: “Como arrullo de palmas” que durante algún tiempo fue el tema de sus presentaciones radiales.
Playlist
1. Hermanas Martí - El mambí (Luis Casas Romero)
00:00:26
2. Hermanas Martí - Un paraíso es mi Cuba (Rosendo Ruíz Suárez)
00:03:13
3. Hermanas Martí - Olvido (Miguel Matamoros)
00:06:21
4. Hermanas Martí - El arroyo que murmura (Jorge Ankerman)
00:08:37
5. Hermanas Martí - Las perlas de tu boca (Eliseo Grenet)
00:11:40
6. Hermanas Martí - La guinda (Eusebio Delfín)
00:14:34
7. Hermanas Martí - Ausencia (Jaime Prats)
00:17:42
8. Hermanas Martí - La bayamesa (Sindo Garay)
00:20:41
9. Hermanas Martí - Noche azul (Ernesto Lecuona)
00:23:59
10. Hermanas Martí - Santa Cecilia (Manuel Corona)
00:27:16
11. Hermanas Martí - La rosa roja (Óscar Hernández)
00:30:06