Entrevista a Borja Fernández, director adjunto de Grupo Defesa

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Hablamos con Borja Fernández, director adjunto del Grupo Defesa, patrocinador ORO del 16º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel. Conversamos sobre internacionalización del sector de la recuperación y reciclaje de papel y cartón, además de preguntarle por los principales desafíos a nivel legislativo o logístico, y su impacto sobre la competitividad.

Grupo Defesa cuenta con más de medio siglo de historia. ¿En qué momento decidisteis apostar por la internacionalización y qué papel ha jugado en la evolución de la empresa?

Fue a raíz de mi incorporación a la empresa en áreas de producción y ventas. Veía que había empresas que venían a comprar material en origen a nuestra planta para venderlo sobre todo a China, cuando por aquel entonces todavía se podía. Me interesé por el modelo de negocio y cursé un máster en internacionalización de empresas para aprender cómo podríamos llevar nosotros a cabo este tipo de negocio sin intermediarios. En 2018 y coincidiendo con la prohibición a la importación de residuos para reciclar por parte de China, viajé a Indonesia para conocer las fábricas de primera mano y la posibilidad de generar negocio directamente con ellos. A partir de aquí fuimos abriendo mercado de venta en todo el sudeste asiático primero (Malasia, Tailandia, Filipinas, etc.) y posteriormente ampliando a India, US y Latinoamérica y, recientemente, África.
A día de hoy, se ha convertido en uno de los pilares de la empresa, afianzando e incrementando el volumen de negocio y potenciando la imagen de nuestra empresa en el extranjero, con oficinas operativas en Portugal, Medio Oriente y Sudeste Asiático.

La exportación de papel y cartón recuperado se enfrenta hoy a numerosos retos regulatorios y logísticos. Desde vuestra experiencia, ¿cuáles son las principales barreras con las que os encontráis?

En la parte regulatoria, la burocracia del Reglamento de Traslados de Residuos complica bastante las exportaciones (generación de anexos vía telemática por MITECO, con una plataforma nada adaptada a las necesidades reales de los exportadores, por ejemplo). Cada envío requiere mucha documentación, sobre todo cuando los países de destino aplican criterios diferentes o más estrictos.
Aparte, la nueva regulación de la Comisión Europea de 2024 que obliga a todos los países de destino fuera de la OCDE a incluirse en una green-list autorizada, cuyas fábricas deberán cumplir una serie de estándares de infraestructura y trazabilidad específicos marcados por EU, hará que muchas de las fábricas que operan día de hoy no puedan seguir comprando residuo desde Europa en el futuro, reduciendo la capacidad de estos países en destino y por tanto la demanda fuera de la unión, lo que podría provocar un exceso de oferta interna que afectaría muy negativamente al mercado europeo y una vez más la pérdida de competitividad de EUROPA con respecto al resto de potencias a nivel global.

En cuanto a la parte logística, el bajo precio de los fletes en estos momentos está fomentando el poder seguir exportando regularmente, si bien sufrimos en el día a día la incertidumbre en cuanto a disponibilidad de equipamento y de precios a futuro.

El nuevo marco europeo sobre traslados de residuos exige un esfuerzo adicional en trazabilidad y cumplimiento normativo. ¿Cómo os estáis adaptando a estos cambios?

Incrementando costes en personal primero, y en automatización de procesos lo segundo, pero no por ello menos importante. El exceso de regulación está haciendo a las empresas de reciclaje españolas, en primer término, y europeas, al fin y al cabo, asumir costes cada vez más altos para poder adaptarse, convirtiéndonos en compañías mucho menos ágiles y sobre todo, menos competitivas a nivel mundial.

La sostenibilidad es ya un eje central de la competitividad empresarial. ¿Qué medidas habéis implementado para medir y reducir la huella de carbono?

En nuestro día a día es un factor clave en nuestros procesos de mejora continua. Se han optimizado muchos de los procesos y ámbitos de la compañía:

  • Actualización de todos los vehículos industriales a la norma EURO6
  • Actualización de vehículos comerciales híbridos con etiqueta ECO-CERO
  • Actualización de sistemas de climatización a categoría de consumo A.
  • Optimización del consumo de agua en todos los procesos.
  • Guías de buenas prácticas en conducción eficiente y concienciación en todos los ámbitos empresariales. 
  • Instalación de placas solares aprovechando las cubiertas de las naves.

Prueba de todo ello es que llevamos recibiendo desde el año 2015 el sello de reducción de huella de carbono de manera continuada hasta este mismo año 2025.

En un contexto de volatilidad del mercado, ¿cómo ves la evolución del papel y cartón recuperado en los próximos años? ¿Qué factores crees que marcarán la diferencia entre las empresas del sector?

La implementación de las restricciones a la venta de papel recuperado a países fuera de la OCDE va a marcar un punto de inflexión importante (dependerá de qué tipo de auditorías y/o certificaciones se necesiten de las fábricas de destino ya que, previsiblemente, muchas no podrían cumplir las exigencias medioambientales a día de hoy).
Creo que en esta dirección se debe seguir trabajando en el desarrollo a nivel europeo del End-of-Waste, por la cual el residuo una vez es clasificado, tratado y preparado para el reciclaje como materia prima secundaria (cumpliendo con los estándares de la norma UNE 643) se podría enviar a las fábricas en destino como producto y ya no como residuo.
En cuanto a las empresas del sector, la capacidad de adaptarse de la manera más ágil y eficiente posible a toda esta sobrerregulación de la que hablábamos antes, por un lado, y la posibilidad de abrir el foco a las posibles “oportunidades” que todos estos cambios puedan traer consigo, por otro, serán claves a la hora de posicionarse dentro del sector a la hora de competir con los grandes grupos que poco a poco se irán implementando en nuestro país.

El gestor de residuos cumple una función esencial en la economía circular, pero no siempre recibe el reconocimiento que merece. ¿Cómo percibes la evolución del reconocimiento social e institucional hacia vuestro trabajo?

Creo que la percepción social de nuestras empresas ha cambiado mucho en los últimos años. Yo que lo he vivido de cerca desde pequeño, cuando a mí me preguntaban en el cole a qué se dedicaba mi padre y contestaba que “al reciclaje”, prácticamente nadie tenía ni idea a qué me refería. A día de hoy, cuando les preguntan a mis hijas a qué se dedica su padre, ellas dicen muy orgullosas que “al reciclaje”, y todos los niños a su alrededor incluso ya le han dicho en más de una ocasión que “quieren venir a ver cómo se recicla”. A lo que me refiero con esta anécdota es que a día de hoy, “lo verde” vende, y todos tenemos muy interiorizada a menor o mayor nivel la palabra “reciclaje” en nuestras vidas y lo que ello conlleva.

Ahora bien, creo que es necesario poner en valor a nivel institucional o incluso empresarial, el coste real de los servicios que prestamos a la sociedad, separando claramente el coste de dichos servicios del precio final del material que reciclamos.

Cada vez más son más y más complejas las exigencias, tanto de las administraciones como de la industria, para cumplir con los requisitos legislativos, que hacen que se ralenticen y encarezcan los procesos de reciclado.

Las excesivas cargas burocráticas exigidas por las administraciones, la falta de ayudas y los interminables procesos administrativos exigidos por nuestros clientes harán que, si no se toman medidas qué minimicen estos efectos, acabemos perdiendo competitividad en beneficio de otros productos y otros mercados.

Desde tu experiencia, ¿qué crees que falta en España para reforzar la competitividad internacional del sector del reciclaje de papel y cartón?

A la mayoría de las empresas que conformamos el sector de la recuperación y el reciclaje, diría que poco. En todos mis viajes he tenido la oportunidad de visitar cientos de plantas fuera de España, y me atrevería a decir que estamos a un muy buen nivel en cuanto a operativa, desarrollo, procesos, eficiencia y productividad. Pero nos lastra una burocracia ineficiente, que ralentiza procesos con excesos de regulación que no hacen otra cosa que restarnos capacidad competitiva con respecto a otros países. Una regulación más eficiente y un apoyo mayor al sector nos pondría muy probablemente a la cabeza a nivel mundial.

Grupo Defesa participa como patrocinador Oro del 16º Congreso Nacional de Reciclaje de Papel. ¿Qué esperas de esta nueva edición y qué papel crees que juega Repacar en la transformación del sector?

Repacar es justo, a día de hoy, lo que nuestras empresas necesitan: una voz que nos representa a todos y a todos los niveles: administración, entidades públicas, relaciones institucionales, etc. El apoyo que la asociación brinda a todos sus asociados es encomiable y es sin duda alguna una uno de los motivos del buen desarrollo de nuestro sector. 

A parte, este congreso nacional se ha convertido en un referente a nivel europeo una vez que hace ya dos años que despareció el European Recycling Conference, dando cabida tanto a las empresas nacionales del sector como a muchas internacionales que año a año se van sumando a este evento dándole cada vez una presencia más importante a nivel global. Muy probablemente en los próximos años acabemos viendo un congreso “español” como nuevo estandarte del reciclaje europeo, fruto del buen trabajo de Repacar y sus asociados.  

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