Publicado: 12/01/26
Escrito y verificado por: David Alfaya Massó
Ser autónomo no va solo de trabajar mucho. Va de tomar decisiones financieras constantemente, muchas veces con prisas, sin asesoramiento y confiando en lo que dice el banco “porque no hay otra”.
Y ahí es donde empiezan los problemas. Los errores financieros autónomos son más habituales de lo que parece: muchos autónomos no son conscientes de que los están cometiendo hasta que la deuda aprieta, el préstamo no se acaba nunca o descubren que han pagado miles de euros de más en intereses.
La mayoría no lo hace por irresponsabilidad, sino por falta de información real y por normalizar situaciones que no deberían ser normales, especialmente al trabajar con bancos y productos financieros pensados más para la entidad que para el propio autónomo.
1. Firmar préstamos sin entender lo que realmente se paga
Uno de los errores más habituales.
El banco habla de cuota cómoda, de rapidez, de que “es lo normal para autónomos”…
Pero pocos explican claramente:
- La TAE real
- El coste total del préstamo
- Qué pasa si se retrasa un pago
Muchos autónomos aceptan condiciones mucho peores que las de un asalariado, creyendo que no hay alternativa.
Resultado: préstamos que parecen pequeños pero acaban siendo muy caros.
2. Usar líneas de crédito como si fueran ingresos
Las líneas de crédito están pensadas para momentos puntuales, no para vivir de ellas.
Sin embargo, muchos autónomos:
- Pagan una deuda con otra
- Van renovando la línea año tras año
- Pagan intereses sin reducir realmente el principal
Esto genera una sensación falsa de liquidez y una deuda que no desaparece.
3. Normalizar intereses altísimos “porque soy autónomo”
Este es uno de los errores más peligrosos.
Muchos autónomos aceptan:
- Intereses muy por encima de lo razonable
- Comisiones abusivas
- Condiciones que no aceptarían en su vida personal
Todo bajo la idea de:
“Es que a los autónomos nos tratan así”
❌ No todo vale por ser autónomo.
❌ No todo interés alto es legal.
4. Refinanciar sin revisar lo que se está firmando
Cuando la cosa aprieta, el banco ofrece una solución rápida: refinanciar.
El problema es que muchas refinanciaciones:
- Alargan la deuda
- Aumentan el coste total
- Ocultan intereses ya abusivos
Se gana aire hoy, pero se paga mucho más mañana.
5. Avalar con patrimonio personal sin medir el riesgo real
Firmar como autónomo y además avalar con:
- Vivienda
- Ahorros
- Bienes familiares
Es algo muy habitual… y muy poco pensado.
Muchos autónomos no son conscientes de que:
- El negocio puede ir mal
- El riesgo pasa directamente a su patrimonio personal
- El banco siempre se cubre primero
6. No revisar nunca contratos antiguos
Préstamos firmados hace años, líneas de crédito renovadas automáticamente, tarjetas asociadas al negocio…
Pocos autónomos revisan:
- Si las condiciones siguen siendo legales
- Si los intereses aplicados son correctos
- Si se puede reclamar lo pagado de más
Y aquí es donde muchas veces aparece dinero recuperable.
7. Pensar que “si ya he firmado, no hay nada que hacer”
Este error es clave.
Muchos autónomos creen que:
- Firmar = asumir
- El banco siempre tiene razón
- Reclamar es perder tiempo
La realidad es otra:
muchos contratos se pueden revisar y reclamar, incluso aunque estén ya pagados o en curso.
Por qué muchos autónomos cometen estos errores financieros
La mayoría de los errores financieros de los autónomos no nacen de una mala gestión, sino de cómo se ve obligado a funcionar el autónomo en el día a día.
Ser autónomo implica vivir con:
- Ingresos irregulares
- Presión constante por facturar
- Poco margen para parar y analizar decisiones con calma
Cuando surge una necesidad de liquidez, la prioridad suele ser seguir trabajando y cubrir gastos, no revisar al detalle un contrato o comparar alternativas.
A esto se le suman otros factores importantes:
Falta de información clara
Muchos productos bancarios se explican de forma confusa o incompleta. Se habla de cuotas, de rapidez o de “soluciones a medida”, pero rara vez se pone el foco en el coste real del dinero, los intereses a largo plazo o las consecuencias de una mala decisión.
Normalización de condiciones abusivas
Existe la idea muy extendida de que:
“A los autónomos nos toca pagar más”
Esto hace que se acepten intereses elevados, comisiones poco claras o avales personales sin cuestionarlos, cuando no siempre son legales ni razonables.
Decisiones tomadas con urgencia
Cuando hay que pagar proveedores, impuestos o nóminas, el tiempo juega en contra. Muchas decisiones financieras se toman con prisa y bajo presión, lo que aumenta el riesgo de error.
Falta de revisión posterior
Una vez firmado el contrato, muchos autónomos no vuelven a revisarlo. Préstamos antiguos, líneas de crédito renovadas automáticamente o condiciones que han cambiado con el tiempo siguen vigentes sin que nadie las cuestione.
El problema es que estos errores no suelen dar la cara de inmediato. Aparecen meses o años después, cuando la deuda no baja, los intereses se acumulan o el banco empieza a apretar.
Cómo solucionar los problemas financieros más comunes de los autónomos
En muchos casos, sí hay solución. Una parte importante de los errores financieros de los autónomos tiene su origen en productos bancarios firmados con prisas o sin información completa, y que pueden revisarse desde un punto de vista legal y financiero.
Préstamos, líneas de crédito, refinanciaciones o contratos firmados hace años pueden contener:
- Intereses excesivos que encarecen la deuda de forma innecesaria
- Costes y comisiones mal explicados, que pasan desapercibidos en el día a día
- Condiciones que no se ajustan a la normativa, aunque durante años se hayan aplicado como “normales”
El problema es que muchos autónomos asumen que, por haber firmado, ya no hay margen de maniobra. Y no siempre es así. Antes de dar una situación por perdida, conviene analizar cada caso con calma y con criterio profesional.
Una revisión adecuada permite detectar si se han pagado intereses de más, si el coste real del dinero ha sido superior al que se informó o si existen opciones para corregir decisiones financieras que, en su momento, parecían la única salida posible.
En nuestro servicio para autónomos analizamos este tipo de situaciones y ayudamos a autónomos a revisar sus préstamos y su relación con los bancos, de forma clara, sin tecnicismos y centrados en encontrar soluciones reales.
Cuanto antes se revise la situación, más margen hay para actuar, evitar que la deuda siga creciendo y prevenir que estos errores financieros continúen generando problemas en el futuro.
Escrito por David Alfaya Massó
Abogado, CEO & Fundador de Asesority
Experto en reclamaciones bancarias y cancelar deudas
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Preguntas frecuentes sobre errores financieros en autónomos
¿Un autónomo puede reclamar intereses abusivos a un banco?
Sí, en muchos casos. Ser autónomo no significa perder derechos frente a entidades bancarias. Determinados préstamos, líneas de crédito o productos financieros pueden contener intereses excesivos o condiciones que no se ajustan a la normativa, y pueden revisarse incluso aunque estén en vigor o ya se hayan pagado parcialmente.
¿Se puede hacer algo si el contrato se firmó hace años?
Depende del caso, pero no es raro encontrar contratos antiguos con problemas. Muchos autónomos no revisan préstamos o líneas de crédito que llevan años activos, y ahí es donde suelen aparecer intereses mal aplicados o costes que no se explicaron correctamente en su momento.
¿Qué pasa si ya he pagado gran parte del préstamo?
Haber pagado no siempre cierra la puerta a una revisión. En determinadas situaciones es posible analizar si se han abonado cantidades de más y estudiar si existe margen para reclamar o corregir la situación.
¿Revisar un préstamo implica ir a juicio?
No necesariamente. Muchas revisiones se centran primero en analizar la documentación y valorar opciones, y solo en algunos casos se plantea una vía judicial. Cada situación es distinta y conviene estudiarla antes de tomar decisiones.
¿Cuándo es buen momento para revisar mi situación financiera?
Cuanto antes, mejor. Esperar a que la deuda sea insostenible suele limitar las opciones. Revisar préstamos, líneas de crédito o relaciones con bancos a tiempo permite anticiparse a problemas mayores y tomar decisiones con más margen.