La comunicación del sector legal vive un momento decisivo. La llegada de nuevas generaciones, la irrupción de la inteligencia artificial, la presión por la transparencia y la necesidad de fortalecer la reputación colectiva están redefiniendo las prioridades de los colegios profesionales y de los despachos.
Para entender este contexto, hablamos con Yolanda Quintana, directora de Comunicación y Políticas Públicas del Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM).
Con una trayectoria sólida en comunicación, periodismo, derecho y políticas públicas, comparte con nosotros cómo está impulsando un cambio integral en la manera en que el ICAM se relaciona con sus colegiados, con el sector y con la sociedad.
La comunicación como eje de acción
La comunicación legal está viviendo una transformación profunda, ¿cuál es el principal reto en esta materia para el ICAM?
El reto es entender la comunicación no como un complemento, sino como una palanca de cambio. Como sabes, mi incorporación al ICAM coincidió con una nueva Junta de Gobierno, esta Junta ha aprobado más de 100 compromisos para reforzar el peso institucional del Colegio, impulsar la abogacía y servir mejor a la sociedad. Por eso diría que nuestro papel es hacer que “pasen cosas”: que la comunicación contribuya a que las iniciativas se materialicen.
¿Y qué implica esto en la práctica?
Implica que trabajamos la comunicación de forma integral en todos los canales -web, medios, redes sociales, newsletters- y la alineamos con prioridades estratégicas: defensa del Estado de Derecho, avances legislativos, protección del secreto profesional y mejoras para el colectivo.
Reputación colectiva en un sector diverso
El ICAM representa un papel clave para la reputación de la abogacía, ¿cómo se trabaja esta reputación colectiva?
Lo primero es asumir esa responsabilidad: el ICAM tiene que ser el primer banderín reputacional de la abogacía madrileña. Después de asumir este rol, nosotros empezamos con un diagnóstico profundo del sector: encuestas socioprofesionales, estudios sectoriales y análisis sobre bienestar y salud mental, incluyendo una encuesta pionera sobre abogacía de empresa.
¿Qué conclusiones se extraen de este informe?
Que la abogacía está llamada a liderar debates clave: inteligencia artificial, derechos digitales, sostenibilidad o igualdad. Por ejemplo, la tecnología ya no es un reto técnico, sino legal y ético, y es la profesión jurídica la que debe marcar criterios y orientar a la sociedad.
Construcción de narrativa y hoja de ruta
La institución impulsa iniciativas diversas: igualdad, innovación, salud mental, publicaciones, premios… ¿Cómo se construye una narrativa común?
Ese es el desafío principal. Queremos que todas las iniciativas —guías sobre IA, premios de igualdad, revista de abogacía joven, proyectos de innovación— formen un relato coherente: que la abogacía lidera los debates de nuestro tiempo, no los esquiva. Y que ese liderazgo refuerza su prestigio social y económico.
Con todas esto sobre la mesa, ¿cómo se identifican los retos prioritarios?
La hoja de ruta para nosotros es clara: los compromisos de la Junta. Que se han organizado en 10 ejes de actuación con 10 compromisos cada uno. Estos diez compromisos no son un papel mojado, son que cada diputado/a lidera un área concreta y rema para que los proyectos se activen: por ejemplo, desde proyectos de igualdad, hasta la digitalización total del ICAM, pasando por iniciativas internacionales o tecnológicas.
Redes sociales en el sector legal: presencia, innovación y nuevos públicos
El ICAM fue pionero en abrir TikTok, ¿cómo cada red social en la estrategia?
Para nosotros las redes son esenciales, no como espejo de actividades, sino como canales para informar y conectar con públicos diversos. TikTok, por ejemplo, es hoy un buscador para una generación entera. Por eso no lo usamos solo para replicar contenidos, sino para lanzar campañas informativas orientadas a la ciudadanía.
También hemos innovado en LinkedIn, creando newsletters temáticas sobre innovación y gestión de despachos, con secciones como Inspírate en donde destacamos profesionales del sector que pueden servir de referencia.
ICAM Avanza: aprender del y con el sector
¿Qué os diferencia de un despacho en materia de comunicación?
Que trabajamos desde la institución para aportar valor a toda la comunidad. Un ejemplo es el ciclo ICAM Avanza, donde acercamos a los responsables de comunicación de firmas a expertos en áreas complementarias: fotografía institucional, visualización de datos o disciplinas que no siempre forman parte del día a día, pero que pueden marcar la diferencia.
Comunicación y políticas públicas: dos áreas que convergen
Además de comunicación, diriges también el área de políticas públicas, ¿cómo conviven ambas funciones?
Pues de manera muy natural. La comunicación institucional está directamente ligada a la mejora de las políticas públicas: desde la defensa del secreto profesional hasta las reformas judiciales, pasando por el turno de oficio. Nuestro trabajo no es solo dar visibilidad, sino lograr que las propuestas tengan impacto real en leyes y normativas.
El papel de los medios jurídicos
¿Cómo ves el ecosistema de medios especializados en materia legal?
Creo que tenemos la suerte de que en España contamos con periodistas que cubren la información jurídica de forma muy especializada y profunda. Sin embargo, creo que su gran reto es compatibilizar la actualidad de tribunales, que es intensa y exigente, con la cobertura del sector legal.
Podría aventurarme y decir que creo, incluso, que en el futuro veremos medios especializados y medios nichos: tecnología, abogacía joven, sostenibilidad…
La IA en instituciones de la abogacía
No puedo evitar preguntarte… ¿cómo debe incorpora la IA una institución como el ICAM?
Desde mi punto de vista, siguiendo tres criterios claros:
- Sin miedo: sabemos que quien no se incorpore se quedará atrás.
- Con criterio: no toda tarea requiere IA; a veces basta un Excel.
- Con responsabilidad: respetando siempre la protección de datos y propiedad intelectual, y entendiendo cómo funcionan estas herramientas.
El ICAM trabaja desde 2023 en esta línea, y la primera guía de IA para la abogacía es una muestra de ello.
La primera universidad creada por un colegio profesional
El ICAM acaba de lanzar su propia universidad. ¿Qué supone este proyecto?
Para nosotros es un reflejo de la frase “lo consiguieron porque no sabían que era imposible”, la Junta de Gobierno se ha marcado hitos que parecía complicado, como es el caso. Ningún colegio profesional lo había logrado. La Universidad del ICAM nace como centro adscrito a la Universidad Complutense y permitirá ofrecer títulos oficiales y propios, incluyendo maestrías en Derecho Público y Derecho Privado.
Este es un hito que refleja la ambición de la Junta por dejar un legado real y útil para el colectivo y la sociedad.
Reflexiones para el futuro
¿Qué te gustaría que se dijera sobre la comunicación del ICAM dentro de 5 o 10 años?
Que sirvió para que pasaran cosas. Que defendió derechos, impulsó cambios, apoyó a los colegiados —nuestros verdaderos “jefes”— y contribuyó a reforzar el Estado de Derecho. Que fue útil para la abogacía y útil para la sociedad.