Francesc Sistach, CEO Specialisterne
El año 2025 no podía dejar indiferente a una organización dedicada a “Transformar la sociedad creando entornos de trabajo inclusivos que impulsen a personas neurodivergentes”, como reza nuestro propósito, precisamente revisado este año.
Empezamos con una nueva Administración en USA que, vía las famosas órdenes ejecutivas de Trump, nos obligó a revisar a fondo cómo explicamos nuestro papel en la sociedad y en el mundo empresarial en ese país. Y llevó a muchos de nuestros grandes clientes a revisar y hasta pausar sus programas relacionados con la neurodiversidad, tanto en USA como en otros países. Cuando escribo estas líneas, en diciembre, la situación ya está mucho más normalizada y muchos de nuestros clientes están reactivando sus -modificados- programas. Al final, Specialisterne siempre ha luchado porque las empresas contraten a las personas neurodivergentes por el valor empresarial que aportan, y no por el simple hecho de ser neurodivergentes. Y hemos apostado por modificar políticas y protocolos de recursos humanos con el “diseño universal” presente: no buscamos un trato especial, sino que las organizaciones sean capaces de encajar bien a cualquier persona. Pero reconozco que el susto y el impacto en Specialisterne USA ha sido mayúsculo.
Todo lo que ha pasado en USA en 2025 es un caso más en nuestros 21 años de historia realizando proyectos de neurodiversidad en 26 países para muchos centenares de empresas e involucrando a miles de personas. Specialisterne es un mirador excelente para analizar cómo el mercado cambia, la sociedad evoluciona, y nuevas tendencias asoman en el horizonte de la diversidad y del mundo empresarial en general.
Este año, la Inteligencia Artificial se ha hecho ubicua, desafiando especialmente la importante actividad de Specialisterne en el sector tecnológico, donde tradicionalmente han encajado muy bien, por ejemplo, personas autistas. Muchas de estas personas inician su carrera profesional, y la IA destruye determinadas tareas que eran un buen encaje para profesionales júnior. A la vez, la IA crea otras tareas que, de nuevo, pueden ser un buen encaje para esas mismas personas. ¿Cómo termina el saldo? Me quedo con el último informe de la Yale University, por la simple razón de que es más optimista que muchos otros que circulan por ahí dejando una sensación de intranquilidad para cualquier persona joven -sea o no neurodivergente-.
En cualquier caso, en la muy relevante actividad de formación técnica y sociolaboral que realizamos en varios países, ya estamos incluyendo temáticas de IA, empezando por la academia de USA, esponsorizada por la Hg Foundation. Y nuestro equipo en Italia está trabajando ya en la integración de herramientas avanzadas de IA en nuestra nueva plataforma de formación para personas neurodivergentes.
Otra temática que ha centrado nuestra atención en 2025 ha sido la ciberseguridad. En Dinamarca estamos formando más profesionales en este campo, igual que en Italia lo hacemos con certificaciones de @Cisco o @Salesforce. Pero también nos hemos aventurado a estudiar cuál podría ser nuestro papel en el sector más amplio de Defensa. Nuestro equipo en USA ha liderado ese estudio con orgullo, a la vez que parte de nuestro equipo en otros países -en especial, el Sur de Europa- se mostraba intranquilo con la mera idea de operar en este sector. Y es que este estudio ha hecho patente una vez más cómo, en una organización que opera en todo el mundo, la diversidad cultural juega un papel clave. Lo vemos continuamente cuando realizamos proyectos globales para grandes empresas.
Tan importante es formar a las personas neurodivergentes para que estén más preparadas como formar a las empresas para que entiendan la neurodiversidad y se preparen para ella. Es una de las maneras de entender la “reciprocidad”. Y ahí, el equipo de Canadá y el de España, con el apoyo de ACCIÓ (Agencia pública catalana de apoyo al tejido empresarial), están trabajando fuerte en tener mucho más material disponible en muchos más idiomas y una renovada plataforma de e-learning. Con unas nuevas generaciones que cada vez más se identifican como neurodivergentes (¡más del 50% de la Generación Z!), las empresas que no sean neuroinclusivas corren el riesgo, a la larga, de perder mucho talento. Formarse sobre el tema puede ser un buen primer paso.
Pero en Specialisterne hacemos mucho más que formar. A través de diversos programas y enfoques en todo el mundo, conseguimos que muchas personas neurodivergentes inicien una carrera profesional o encuentren un mejor lugar donde trabajar. Tras 21 años, las contamos por muchos miles. Y no solo en el ámbito tecnológico. Proyectos como el de Casa Batlló en España, donde 75 personas autistas y algunas más con otras neurodivergencias atienden a casi dos millones de visitantes al año en este renombrado museo es prueba de ello. Y el premio que Casa Batlló ha obtenido este año demuestra cómo la sociedad valora cada vez más lo que hacemos. También muestra cómo cada empresa que inicia el camino de la neurodiversidad ayuda a la vez a seguir cambiando la percepción de la sociedad sobre la neurodiversidad y a sumar más empresas a un movimiento global en favor de la neurodiversidad.
Cuando las personas neurodivergentes ya están trabajando, un apoyo típico -tanto para ellas como para el resto del equipo- es el coaching. En 2025 hemos seguido viendo una tendencia muy clara de apuesta de las empresas por este enfoque. Nuestra oficina en Brasil lidera este crecimiento, con más de 400 personas atendidas en 2025, para un total de más de 1.000 personas en todo el mundo solo en 2025. Las empresas más avanzadas en este campo han empezado a impulsar programas de coaching disponibles de forma abierta y transparente para toda su plantilla, para personas autistas y neurodivergentes en general, y para sus mánagers y compañeros de equipo. Y en Specialisterne hemos dedicado esfuerzos importantes a evolucionar nuestra metodología para poder ofrecer programas de workplace support mejores y globales.
Como organización, y a pesar del gran impacto social que hemos generado en 2025 -que esperamos reportar en unas pocas semanas, gracias al esfuerzo del equipo de Canadá, donde tenemos nuestro centro de medición del impacto social-, en Specialisterne estamos sujetos a las mismas limitaciones que cualquier otra organización. Tenemos que generar impacto social, pero hemos de hacerlo de forma sostenible económicamente. Y eso no siempre es sencillo. En 2025 hemos visto cerrar la franquicia de Francia, y nosotros mismos hemos decidido cerrar nuestra oficina de Australia. En el lado positivo, y como muestra, hace pocas semanas hicimos el primer evento para empresas de nuestra nueva oficina en Portugal. Y, por mencionar algunos avances, seguimos trabajando en planes para ampliar nuestro impacto en América Latina desde nuestra oficina en México, en cómo operar en nuevos sectores del mundo empresarial en España, y en abrir nuestra tercera oficina en Dinamarca, país donde nació Specialisterne. Y en Brasil, hemos celebrado nuestro 10º aniversario con mucha ilusión y muchos nuevos proyectos para 2026.
En una escala más personal, muchas personas se han unido a Specialisterne en estos 12 meses, y algunas se han ido. Como bien decía @Thorkil Sonne, fundador de Specialisterne, “la misión permanece”, y suele quedarse enganchada a todas las personas que pasan por esta organización para el resto de sus vidas. En cualquier caso, quiero agradecer a todo el equipo de Specialisterne su esfuerzo en 2025, y en especial saludar a aquellos que emprenden otros caminos fuera de Specialisterne. El impacto social que hemos generado en todo el mundo nunca se pierde, solo se acumula. Y quienes emprenden nuevos caminos siempre serán parte de un movimiento global en favor de la neurodiversidad.
¿Qué nos depara 2026? Seguro que más formación técnica y sociolaboral, especialmente en temas avanzados como la IA. Veremos muchas más empresas apostando por formar a sus equipos en neurodiversidad y por ofrecer workplace support a toda su plantilla y oportunidades laborales a profesionales neurodivergentes. También esperamos ver a más organizaciones trabajando en un roadmap de varios años y en cómo financiarlo vía programas internos ya existentes para, algún día no muy lejano, poder decir con orgullo que son una empresa neurodinclusiva o, como mínimo, para poder decir que han iniciado el camino, contratando personas neurodivergentes y empezando a entender qué pasos deben seguir después. En Specialisterne seguiremos a su lado, en cualquier parte del mundo, para apoyarles en ese camino de la forma que quieran. Mucho hemos conseguido en favor de la neurodiversidad, pero aún nos queda mucho por hacer.
¡Feliz y neuroinclusivo 2026!