Hablar de reporting de sostenibilidad hoy en día es algo cada vez más común, pero durante años reportar sobre “información no financiera” se entendía como un ejercicio voluntario y reputacional, ligado sólo a las grandes compañías. Con los años, este ejercicio ha dejado de ser considerado como un “extra”, para convertirse en una cuestión cada vez más ligada a la gestión, la competitividad y la relación con los clientes, bancos y cadenas de suministro.

Las empresas cada vez reciben más demanda de información ambiental, social y de gobernanza (ESG), y lo que antes era “voluntario” ahora es una herramienta competitiva para licitaciones, homologaciones, financiación y procesos de evaluación de clientes y proveedores.

En Europa, este cambio se ha acelerado con la entrada de la CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive), una directiva que eleva el nivel de exigencia y estandarización de esta información de sostenibilidad. Aunque la CSRD se centra en empresas de mayor tamaño, su impacto llega mucho más lejos. Las grandes compañías trasladan estos requisitos de información a toda su cadena de suministro, y ahí las PYMES necesitan responder de forma clara y coherente.

Muchas PYMES ya están viviendo este cambio, cada vez es más habitual recibir cuestionarios o solicitudes en procesos de licitación sobre consumo energético, emisiones, gestión de residuos, seguridad laboral o políticas internas. Uno de los grandes problemas en todo este proceso es que, sin un marco común, esas solicitudes llegan en formatos diferentes, requieren mucho tiempo y no generan un verdadero aprendizaje interno para la organización.

En este contexto es donde aparece el estándar VSME (Voluntary Sustainability Reporting Standard for SMEs). Su objetivo es sencillo y práctico: proporcionar a las PYMES una forma estructurada y dimensionada de reportar sostenibilidad, sin exigir el nivel de complejidad diseñado para grandes corporaciones.

¿A qué empresas se dirige el VSME?

El VSME se dirige a PYMES en sentido amplio, incluyendo micro, pequeñas y medianas empresas. Se considera dentro de una de estas categorías si no se superan 2 de los siguientes umbrales:

  • Microempresa: 450.000€ de balance, 900.000€ de facturación y 10 empleados.
  • Pequeña empresa: 5M€ de balance, 10M€ de facturación y 50 empleados.
  • Mediana empresa: 25M€ de balance, 50M€ de facturación y 250 empleados.

Esta clasificación es importante porque el estándar está diseñado para adaptarse a realidades muy distintas, y que no requieren el mismo nivel de detalle.

¿Qué aporta el VSME a una PYME?

Además de publicar un informe, el verdadero valor está en todo lo que lo acompaña. Sirve como herramienta de gestión, supone una oportunidad para una PYME de mejorar y diferenciarse, de obtener una serie de ventajas como:

  • Trazabilidad y coherencia de la información: para reportar bajo VSME es necesario tener localizada la información, medir y hacer un seguimiento de los KPIs. La rigurosidad y la trazabilidad del dato son fundamentales.
  • Visibilidad real del impacto: el VSME impulsa prácticas y objetivos concretos, por ejemplo, para reducir el consumo de energía o agua, reducir emisiones o mejorar condiciones laborales.
  • Mejor respuesta ante clientes y financiadores: cuando la información está estructurada, responder a solicitudes ESG deja de ser un caos y se convierte en un proceso repetible.
  • Detección de mejoras internas: medir ayuda a identificar ineficiencias, riesgos y puntos de mejora operativa.
  • Impacto real y lucha contra el greenwashing: reportar con datos reduce el riesgo de mensajes ambiguos y refuerza la credibilidad.

Los módulos del VSME: Módulo Básico y Módulo Exhaustivo

El VSME se estructura en dos módulos que responden a necesidades diferentes, y que permiten a las PYME dimensionar más o menos su nivel de reporte.

Módulo Básico (B1-B11) – lo esencial

Es el punto de partida y el mínimo común, especialmente pensado para micro y pequeñas empresas, aunque aplicable a cualquier PYME que quiera empezar a reportar.

Incluye un primer apartado de divulgación general de la empresa: sector, tamaño, actividad, ubicación, etc. Y una segunda parte de métricas clave:

  • Energía y emisiones (B3): consumos de energía, huella de carbono de la organización e intensidad de GEI sobre facturación.
  • Circularidad y residuos (B7): consumo de materiales de la organización, gestión de residuos y prácticas circulares.
  • Datos de plantilla y seguridad (B8-B9): datos de género, nacionalidad y accidentalidad laboral.
  • Gobernanza (B11): datos sobre condenas o multas por corrupción y soborno, (si las hubiera).

Módulo Exhaustivo (C1-C9) – más profundidad

Este módulo se puede reportar o no junto al Básico, y su función es profundizar y añadir información adicional que pueden solicitar bancos, inversores y clientes corporativos. Ayuda a evaluar el perfil de riesgo de sostenibilidad de una empresa. Este módulo incluye:

  • Estrategia y modelo de negocio (C1): productos/servicios, mercados y relaciones comerciales clave.
  • Objetivos climáticos y riesgos (C3–C4): objetivos de reducción, medidas previstas, horizontes temporales y riesgos climáticos relevantes.
  • Derechos humanos (C6–C7): políticas, mecanismos de reclamación e incidentes confirmados (si los hubiera).

En resumen, el Módulo Básico permite empezar de forma sólida y sentar las bases, y el Módulo Exhaustivo permite responder a exigencias más avanzadas y madurar el reporting.

Medir hoy para mejorar mañana: un compromiso a largo plazo

En SURUS publicaremos próximamente nuestro primer informe de sostenibilidad bajo el estándar VSME en su Módulo Básico, con un objetivo claro: establecer una base sólida, consistente y trazable que nos permita medir mejor, gestionar mejor y mejorar año tras año.

A partir de este primer paso, nuestra meta es seguir avanzando y ampliar este informe para incluir el Módulo Exhaustivo, aumentando el nivel de detalle y reforzando aún más la transparencia.

El estándar VSME permite a las PYMES afrontar el reporting de sostenibilidad de forma realista en un entorno cada vez más exigente. Permite empezar por lo esencial y seguir evolucionando hacia un mayor nivel de detalle. Más allá del informe, el verdadero valor está en medir mejor para tomar mejores decisiones y generar un impacto real.


En SURUS, acompañamos a quienes nos rodean en la transición de modelos de negocio lineales a modelos más circulares y sostenibles. SURUS fue creada en el año 2010 para dar respuesta a una necesidad existente en el mercado nacional en cuanto a la venta especializada de activos en el mercado secundario maximizando el valor económico, social y medioambiental y así ofrecer los mejores resultados en nuestros proyectos que además certificamos mediante herramientas de medición y la emisión de informes.

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