En muchas comunidades de propietarios aún podemos encontrar elementos constructivos que contienen amianto: bajantes, tejados, depósitos de agua o conductos de ventilación. Aunque su uso fue prohibido en España en 2002, su retirada no es obligatoria mientras esté en buen estado, lo que deja en manos de las comunidades la decisión de actuar… pero también la responsabilidad legal en caso de riesgos o incidentes.
¿Quién es responsable legalmente?
La comunidad de propietarios es responsable de garantizar que los elementos comunes del edificio no supongan un riesgo para la salud. Según la Ley de Propiedad Horizontal y la normativa sobre residuos peligrosos, corresponde a la comunidad:
Identificar la presencia de amianto.
Encargar, si procede, un análisis del material sospechoso.
Contratar a una empresa autorizada e inscrita en el RERA para su retirada.
Además, el presidente de la comunidad y el administrador de fincas pueden ser considerados responsables subsidiarios si se produce una exposición por omisión de estas obligaciones.
¿Qué dice la normativa?
El Real Decreto 396/2006 establece que ningún particular ni empresa no autorizada puede manipular ni retirar materiales con amianto. Toda actuación debe ser realizada por una empresa con personal formado, con un plan de trabajo aprobado y respetando protocolos de seguridad ambiental y laboral.
Asimismo, el amianto debe ser transportado y depositado en vertederos autorizados para residuos peligrosos. Cualquier otra acción, como romper el material, abandonarlo o tirarlo a un contenedor común, conllevará sanciones administrativas y penales.
¿Cuándo debe retirarse?
Aunque no hay una obligación inmediata de desamiantado si el material está en buen estado, sí debe retirarse cuando:
Se degrade o se rompa.
Se realicen obras que puedan afectar al material.
Se detecten riesgos durante una inspección técnica.
El amianto haya superado su vida útil.
Además, muchas comunidades optan por retirarlo de forma preventiva para evitar responsabilidades futuras, especialmente si existen personas vulnerables en el edificio (niños, ancianos o personas con enfermedades respiratorias).
¿Cómo actuar correctamente?
Inspección técnica: contactar con una empresa especializada para detectar amianto.
Toma de muestras: si hay sospechas, se deben analizar en laboratorio homologado.
Presupuesto y decisión en junta: la comunidad debe aprobar la retirada por mayoría.
Ejecución del trabajo: solo una empresa autorizada puede retirar y gestionar el residuo.
Documentación final: se entrega el certificado de gestión de amianto al cliente tras la finalización del trabajo.