En las últimas décadas, la justicia española ha comenzado a reconocer los daños causados por la exposición al amianto. Si bien durante años los afectados y sus familias enfrentaron un silencio institucional y empresarial, hoy existen sentencias firmes que sientan precedentes importantes en la lucha por el reconocimiento y la indemnización.
Trabajadores en astilleros
Una de las industrias más afectadas por el uso intensivo del amianto fue la naval. Empresas como Astilleros Españoles (actual Navantia) utilizaron este material en la construcción y reparación de buques militares y mercantes. Muchas sentencias recientes han dado la razón a antiguos operarios que desarrollaron mesotelioma o asbestosis tras décadas de exposición sin protección adecuada.
Los tribunales han considerado en numerosos casos que las empresas incumplieron su deber de protección, especialmente cuando ya existía suficiente evidencia sobre los riesgos del amianto. Algunas indemnizaciones han superado los 200.000 euros por fallecimientos derivados de enfermedades profesionales.
Metro de Madrid
El caso de Metro de Madrid representa uno de los episodios más complejos de litigio por exposición al amianto en entornos laborales urbanos. Decenas de trabajadores han sido diagnosticados con patologías relacionadas con el amianto, y varias sentencias han reconocido la responsabilidad de la empresa por no haber retirado a tiempo los materiales contaminantes ni protegido a su plantilla.
Estas resoluciones han impulsado la retirada parcial de vagones antiguos y han obligado a la empresa a reconocer la enfermedad profesional en varios casos.
Siderurgia
En el sector siderúrgico, los casos contra empresas como ArcelorMittal han demostrado que el amianto seguía presente en instalaciones industriales bien entrado el siglo XXI. Sentencias contra estas compañías han señalado una falta grave de vigilancia en la prevención de riesgos laborales, lo que derivó en la exposición crónica de muchos trabajadores a fibras de asbesto.
Estas condenas han puesto en evidencia la necesidad de un control más estricto sobre los materiales aún existentes en fábricas de todo el país.
Otras empresas
Diversos fallos también han afectado a empresas públicas como Renfe o RTVE. Aunque ya tratamos anteriormente el caso de José María Íñigo y el del disfraz de Espinete, es importante destacar que en estos entornos el amianto estuvo presente en infraestructuras, vagones, estudios y sistemas de aislamiento hasta bien entrada la década de 2000.
Las sentencias han sido clave para impulsar planes de retirada, aunque muchas veces de forma tardía y parcial.
Estas sentencias no solo suponen una reparación económica para las víctimas o sus familias, sino también un reconocimiento institucional del daño sufrido y del silencio mantenido durante años. Además, establecen una base legal sólida para futuras demandas, especialmente en sectores donde aún pueden existir materiales con amianto.