España encabeza la producción científica internacional sobre inteligencia artificial y periodismo. Así lo pone de manifiesto un estudio conjunto impulsado por la Universitat CEU Abat Oliba (CEU UAO) y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), que analiza más de 200 artículos académicos publicados en todo el mundo entre 2020 y 2024.
La investigación concluye que una cuarta parte de los estudios científicos sobre IA y periodismo cuentan con autoría española, un liderazgo que se ha mantenido de forma constante a lo largo del periodo analizado. Este resultado sitúa a España a la cabeza de un ámbito de investigación en plena expansión y con un fuerte impacto en el ecosistema mediático actual.
Más allá del liderazgo cuantitativo, el estudio también identifica importantes lagunas en la literatura académica. Según los investigadores, buena parte de las investigaciones abordan la IA desde una perspectiva marcadamente tecnodeterminista, centrándose en su potencial innovador y dejando en un segundo plano cuestiones fundamentales como el impacto ambiental, la interferencia de los algoritmos en el juicio periodístico o su aplicación en contextos con menos recursos y marcos regulatorios más débiles.
En este sentido, Juan Francisco Jiménez, investigador de la Universitat CEU Abat Oliba y coautor del trabajo, destaca que “gran parte de las investigaciones sobre inteligencia artificial en el periodismo se centran en el potencial tecnológico de estas herramientas, pero dejan en un segundo plano debates fundamentales desde el punto de vista ético, como la función que desempeña el periodismo en las sociedades libres o los riesgos que una adopción acrítica de la IA puede suponer para su función social”.
El análisis constata también un crecimiento exponencial del interés académico por esta temática. Si en 2020 se publicaron 13 artículos sobre IA y periodismo, en 2024 la cifra ascendió a 102, lo que representa aproximadamente la mitad del total de estudios publicados durante el quinquenio analizado. Este aumento cuantitativo, sin embargo, no siempre ha ido acompañado de una reflexión profunda sobre sus implicaciones éticas y sociales.
Desde una perspectiva territorial, Europa concentra la mayor parte de la producción científica y de los casos de estudio analizados, mientras que otras regiones, como Oriente Medio, América Latina o África subsahariana, presentan una presencia significativamente inferior. Esta asimetría pone de manifiesto la necesidad de impulsar una agenda de investigación más diversa y sensible a los distintos contextos globales.
La investigación se enmarca en el proyecto IA-COM, financiado por la Agencia Estatal de Investigación, centrado en el análisis del impacto de la inteligencia artificial en el fomento del periodismo de calidad y la alfabetización mediática en el actual contexto de desinformación. El estudio ha sido publicado recientemente en la revista Review of Communication Research.