Por Enrique Fanjul, Iberglobal/Comité de Reflexión sobre Internacionalización del Club de Exportadores
Este artículo pertenece al nº46 de la revista electrónica: “Proyección exterior de la economía
española”.
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24 de febrero 2026 /
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Las exportaciones españolas de bienes mantienen en 2025 un escaso dinamismo. Las importaciones crecen con fuerza. El déficit comercial aumenta. Persisten algunas características estructurales de la exportación, como su alta concentración, tanto geográfica como empresarial, y un elevado grado de volatilidad en la actividad exportadora. Por el lado positivo, aumentan los exportadores regulares.
El pasado 19 de febrero se hicieron públicos los datos del comercio exterior de bienes de España en diciembre de 2025, y con ellos los del conjunto del año. Como hacemos cada año en Proyección Exterior de la Economía Española, en este artículo recogemos de forma sintética algunas de las claves principales del comercio exterior en 2025.
1. El crecimiento de la exportación, hasta alcanzar los 387.091 millones de euros, ha sido de sólo el 0,7%, prolongando el tono anémico de los dos años anteriores (+0,2% en 2024, y descenso del -0,9% en 2023)). Ya son pues tres años de relativa debilidad exportadora. En 2025 todavía no se ha superado la cifra de exportación de 2022.
Si compramos con los países de nuestro entorno, las cifras muestran una clara debilidad. Por ejemplo, las exportaciones de los países de la zona euro crecieron un 2,2%, las de Francia un 2,3% y las de Italia un 3,3%.
2. Las importaciones, por el contrario, apoyadas en la alta tasa de crecimiento de la economía, crecieron en 2025 un 4,6%. Como resultado, el déficit comercial aumentó también de forma sustancial (desde 40.275 millones en 2024 a 57.054 en el año pasado).
3. Por sectores, destaca la subida de las exportaciones agroalimentarias, productos químicos y manufacturas de consumo, y la caída de las exportaciones del automóvil (-7,1%). En importaciones destaca el aumento de los bienes de equipo (+9,5%), que es de manera destacada el principal sector importador.
Fuente: Informe Mensual de Comercio Exterior/Secretaría de Estado de Comercio
4. Por zonas geográficas, se mantiene la concentración en Europa (73,9% del total de la exportación). En importaciones, las procedentes de la UE y de la zona euro aumentan más que la media. Es demasiado pronto para sacar conclusiones, pero este mayor crecimiento podría apuntar a un cierto desarrollo de las tendencias de nearshoring, friendshoring, regionalización del comercio, etc., que se han desarrollado en estos últimos años.
Se registran fuertes caídas de exportaciones a América. El efecto aranceles probablemente es la razón principal de la caída de las exportaciones a Estados Unidos del -8%. También caen las exportaciones a América Latina.
Aunque en cifras más bajas, cabe reseñar el aumento de las exportaciones a África (+6,2%).
5. Las importaciones de China mantienen su imparable tendencia al crecimiento (+11,2%) y llegan a los 50.249 millones de euros, igualando prácticamente la cifra de importaciones desde Alemania, el primer suministrador de España.
El comercio bilateral con China genera un déficit de 42.278 millones (casi 5.000 millones más que en 2024), que equivalen al 74% del déficit comercial total.
Fuente: Informe Mensual de Comercio Exterior/Secretaría de Estado de Comercio
6. En cuanto a la estructura empresarial, se mantiene estable el número de exportadores: 43.562 que exportan más de 50.000 euros (responsables del 99,8 % de las exportaciones, el mismo porcentaje que en 2019). En todo caso, aumentan respecto a antes de la pandemia (39.280 en 2019)
La estructura empresarial muestra un alto grado de dualidad en la empresa exportadora. Por dualidad me refiero a la coexistencia de una amplia masa de empresas que exportan muy poco y de forma irregular, junto a un grupo, mucho más reducido, de empresas que exportan de forma regular y que concentran el grueso de la exportación (frente a la idea, extendida en ciertos medios, de que son las Pymes las protagonistas de la exportación).
Hay un total 127.084 empresas y entidades que han exportado. Las 5.000 principales representan el 86,9% de la exportación, un porcentaje que apenas ha variado en los últimos años. Las diez principales empresas representan el 13,9% de la exportación.
7. Los exportadores regulares apenas varían, aunque un dato positivo es que los exportadores regulares que exportan más de 50.000 euros viene aumentando desde 2022.
Detrás de estos hechos se encuentra la relevancia que tiene el tamaño como condicionante de la actividad exportadora de las empresas (y, con carácter previo a ésta, como condicionante de su competitividad y disponibilidad de recursos para financiar una actividad internacional).
¿Qué conclusiones básicas cabe extraer de estos datos? Yo destacaría dos. Por un lado, la necesidad de valorar con prudencia los datos globales sobre exportación y empresas exportadoras. Las cifras globales pueden resultar un tanto engañosas. Como hemos visto, para más de los dos tercios de las empresas que figuran en las estadísticas la exportación no es una actividad regular, sino esporádica. Según el Perfil de los Exportadores Españoles que publica ICEX, en 2025 hubo 52.304 empresas que iniciaron o reiniciaron su actividad exportadora (es decir, empresas que no habían exportado el año anterior), y 57.632 empresas que interrumpieron su actividad exportadora (es decir, que no han exportado en 2025 pero sí lo habían hecho el año anterior). Estas elevadas cifras ponen de relieve la volatilidad de la actividad exportadora para buena parte del tejido empresarial exportador.
8. El crecimiento del número de exportadores regulares marca el camino para la ampliación de la base exportadora de la economía española. En mi opinión esta tendencia de crecimiento se mantendrá en los próximos años, por un motivo sencillo: las empresas españolas, o buena parte de ellas, han comprendido y asumido que la exportación es una actividad vital para su desarrollo, y en muchos casos para su supervivencia. Las crisis de los últimos años, desde la Gran Recesión, han puesto claramente de relieve que han sido las empresas que estaban internacionalizadas las que han podido afrontar mejor las consecuencias de estas crisis.
9. En conclusión, los datos de exportación de 2025, unidos a los de los dos años anteriores, muestran una cierta contención del impulso exportador, algo que debe alejar de valoraciones triunfalistas y ser objeto de atención, e incluso de preocupación, por parte de todos los sectores afectados (Administración, empresas).