Claves para una hostelería más sostenible y eficiente

Compatibilidad
Ahorrar(0)
Compartir

Blog.

Día Mundial de la Eficiencia Energética: claves para una hostelería más sostenible y rentable

Mañana, 5 de marzo, se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética, una fecha que invita a reflexion...

Continuar leyendo

Mañana, 5 de marzo, se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética, una fecha que invita a reflexionar sobre el impacto que genera nuestra actividad y, especialmente, la del sector hostelero, en la que, además, se deben optimizar recursos sin comprometer la calidad del servicio.

En esta situación, donde los costes energéticos influyen directamente en la rentabilidad del negocio, se debe apostar por la eficiencia energética, ya que permite una reducción directa de los costes gracias a un menor consumo energético, lo que se traduce en la obtención de mayores márgenes.

Ser eficiente energéticamente también contribuye a la reducción de la huella de carbono, a una mayor vida útil de los equipos y al desarrollo de una cultura empresarial responsable.

Equipos modernos y mantenimiento, la primera medida necesaria

Uno de los pilares fundamentales para disminuir el consumo de recursos energéticos es contar con equipos modernos de alta eficiencia energética. Cocinas industriales, cámaras frigoríficas, lavavajillas o sistemas de climatización actualizados no solo consumen menos, sino que ofrecen un mejor rendimiento y reducen incidencias técnicas. La inversión inicial puede ser mayor, pero el ahorro a medio y largo plazo resulta significativo.

Ahora bien, no siempre es posible renovar todo el equipamiento del establecimiento. En estos casos, el mantenimiento preventivo se convierte en un aliado imprescindible. Un equipo mal mantenido puede incrementar considerablemente el consumo sin que el empresario sea consciente de ello.

Control de temperatura y uso de iluminación eficiente, claves para el ahorro

El aislamiento del local es otro factor determinante. Un correcto aislamiento térmico en paredes, techos, puertas y ventanas evita fugas de calor en invierno y pérdidas de frío en verano, reduciendo la necesidad de forzar los sistemas de climatización.

En materia de iluminación, la transición hacia tecnología LED es prácticamente obligatoria. Las luminarias LED son mucho más eficientes que las bombillas tradicionales, consumen menos energía y tienen una vida útil más prolongada. Si a ello se le suma la instalación de sensores de presencia en almacenes, baños o zonas de paso, el ahorro energético se multiplica al evitar que las luces permanezcan encendidas innecesariamente.

La climatización también requiere una gestión racional. Mantener temperaturas de entre 20 y 24ºC en invierno y de entre 23 y 25ºC en verano es suficiente para garantizar el confort de clientes y trabajadores. No es necesario incrementar la temperatura en épocas de frío ni disminuirla en exceso en tiempos calurosos. Contar con termostatos facilita mantener estos rangos estables.

En cuanto a los equipos de frío, es habitual encontrar cámaras o congeladores trabajando a temperaturas más bajas o más altas de lo estrictamente obligatorio. No es necesario operar fuera de los rangos recomendados. Mantener los congeladores en torno a -18ºC y los equipos de refrigeración entre 0 y 5ºC permite conservar los alimentos en condiciones óptimas y, al mismo tiempo, reducir el consumo energético.

Implicación del equipo humano en el ahorro energético

Por último, ningún plan de eficiencia será realmente eficaz sin la implicación del equipo humano. La formación y la concienciación del personal son un punto clave en el ahorro energético. Acciones tan sencillas como cerrar correctamente las cámaras, apagar equipos fuera de servicio o ajustar adecuadamente la climatización pueden generar un impacto significativo cuando forman parte de la cultura del establecimiento.


Detalles de contacto
Raúl Mendoza García-Ochoa