DÍA DE LA MUJER. Dras. Belén Martínez-Herrera y María Rollán Martínez-Herrera: dos generaciones de médicas cántabras representadas en madre e hija, ambas pediatras del SCS

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El COM Cantabria entrevista a las doctoras Belén Martínez-Herrera y María Rollán Martínez-Herrera, madre e hija y pediatras del Sistema Cántabro de Salud (SCS),  la primera recién jubilada,  que aportan  sus  perspectivas desde dos  trayectorias profesionales similares pero con 30 años de diferencia

Las dos son mujeres,  médicas cántabras y  pediatras. Además son  madre e hija,  y representan a las dos últimas generaciones de mujeres  facultativas en Cantabria. En esta entrevista para el Colegio de Médicos con motivo del Día de la Mujer  nos cuentan sus vivencias y experiencias desde una misma posición asistencial pero con 30 años de diferencia entre sus carreras profesionales. Una comparación que  puede  darnos las claves de cómo ha cambiado el perfil de la profesión médica en las últimas décadas.

Belén Martínez-Herrera estudió Medicina en la Universidad de Zaragoza, e hizo la especialidad en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.  Posteriormente,  opositó a  Atención Primaria  y sacó plaza en el Centro de Salud de Cazoña,  donde ha trabajado desde 1986 hasta enero de 2026, salvo 8 años en los que trabajó en una Comisión de Servicios en Valdecilla impulsando los cambios en la humanización al nacimiento y el apoyo a la lactancia materna.

La hija de Belén,  la Dra.  María Rollán Martínez-Herrera  estudió Medicina 30 años más tarde en la Universidad de Cantabria, realizó la especialidad en el Hospital de Cruces. Posteriormente,  trabajó  en el hospital Alto Deva de Mondragón, hizo guardias en la UCIP de Cruces, estuvo 6 meses en la UCIP del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla,     un año y medio investigando en Boston, en el Brigham And Women´s Hospital, asociado a la Universidad de Harvard. En la actualidad, y desde hace casi tres años,  está en el HUMV  como pediatra en el Servicio de Pediatría del Hospital.

-¿Habéis notado muchas diferencias en vuestras trayectorias profesionales por el tiempo en el que las habéis desarrollado?

Belén: Sí. Ha habido muchas diferencias que condicionan la práctica clínica. Como el acceso a la información, que ahora es inmediato y completo.  Además, las patologías han cambiado  sustancialmente.  Por ejemplo, nosotros veíamos en casi todas las guardias meningitis, sepsis, deshidrataciones graves…., y en la actualidad son muy poco frecuentes. Esto ha sido gracias a las vacunas, a la mejora y  la generalización  de la Atención Primaria,  y a  la promoción y el apoyo de la lactancia materna, en cuanto a las deshidrataciones. Por otra parte, en la actualidad, hay una mayor humanización  con respecto a los niños, ingresan siempre acompañados de sus padres, por ejemplo.  Hace 40 años no se permitía a los padres quedarse  con el niño ingresado, algo que ahora sería un maltrato.  Y también ha mejorado muchísimo la neonatología.

María: Efectivamente, en la actualidad  hay cosas que no se entenderían. Las urgencias han cambiado muchísimo,  muchas veces te encuentras con cuadros que no son urgentes y que responden  al fácil acceso a estos servicios,  o quizá a la inseguridad de los padres frente a situaciones cotidianas. Además, ya no nacen muchos niños con patologías muy graves porque se detectan y se abordan  prenatalmente.  Sin embargo hay más grandes prematuros, que han potenciado el desarrollo de la neonatología.

-En la actualidad casi el 70 por ciento de los  médicos son mujeres ¿por qué creéis que es una profesión cada vez más femenina?

Belén: Biológicamente y socialmente las profesiones vinculadas a los cuidados están más asociadas a las mujeres,  y  no hay que olvidar los resultados académicos son mejores  que los de los hombres.

María: Yo también  creo que es una profesión de cuidados,  que aún están más asociados con las mujeres,  y que globalmente hay más mujeres universitarias que hombres y las notas de corte son mejores en las mujeres.

-Sin embargo, son muy pocas las médicas que acceden a puestos de responsabilidad y jefaturas ¿por qué creéis que es así?

Belén: Las prioridades son distintas entre los hombres y las mujeres.

María: yo creo que los hombres dan más valor al éxito profesional  que las mujeres, y a nosotras nos importan más  los vínculos y las responsabilidades familiares. Y creo que también hay un sesgo a la hora de elegir, una brecha de género que aún existe en nuestra sociedad.  Y añadiría que socialmente se considera más exitoso ser un  alto cargo que ser un buen padre, por ejemplo, aunque globalmente tenga más transcendencia personal lo segundo.

-Si hablamos de vuestra especialidad, en la actualidad  escasean los pediatras ¿qué ha ocurrido para llegar a esta situación? 

Belén: En España ha habido una falta de previsión.  Hace  más de 15 años que la Asociación Española de Pediatría ya predijo  que esta situación se iba a producir  en nuestro país y no se ha previsto por parte del Sistema. La formación de un pediatra es de 11 años y debería   haber  habido una previsión hace muchos años para que no hubiéramos llegado a esta situación.

María: Escasean los pediatras en el ámbito de la Atención Primaria, en los hospitales no tanto. Y aun escaseando en AP, cuando los pediatras deciden este ámbito los contratos son bastante precarios,  y los pediatras pueden  plantearse opciones mucho mejores.

-Y ¿creéis que  el Sistema  de Salud  actual  está obsoleto y necesita cambios urgentes? 

Belén: Se han construido sistemas que valoran lo medible, lo «protocolizable»  y lo productivo,  pero de alguna forma  erosionan el «arte de la Medicina»,  cuyos pilares  son el conocimiento, el juicio clínico y las habilidades de comunicación, bases fundamentales  de una historia clínica y  de una buena relación médico-paciente. Hay que conseguir  integrar ciencia y  la humanización, protocolos y juicio clínico, eficiencia y comunicación.

María: Sí, el sistema necesita cambios generales por las necesidades de la población actual, creo que se ha descuidado por parte de los que gestionan  nuestro  sistema de salud.

-Para terminar, ¿habéis notado en esta brecha  generacional un cambio de la actitud de los padres con respecto a sus hijos?

Belén: Hay más  infraestructuras como guarderías y aulas de 2 años pero menos apoyo en el entorno familiar y social próximo a los padres.

María: yo lo desconozco porque solo he vivido mi época  pero simplemente por el tipo de patología ha tenido que cambiar, antes encontrábamos más patrología grave. El problema actual creo que estriba  en la falta de apoyo social en los cuidados de los hijos por un estilo de vida más vinculado a lo laboral que a lo familiar, por lo que los padres dependen más de los pediatras que de sus apoyos personales en el cuidado de los hijos.

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