Usuarias del proyecto de Protección Internacional se han formado como operadoras de carretillas elevadoras durante la última semana de febrero. La formación ha estado dirigida a mujeres participantes del programa con el objetivo de mejorar sus oportunidades de empleo.
El curso ha permitido conocer las responsabilidades y los riesgos asociados al manejo de esta maquinaria. Además, las participantes han aprendido las técnicas necesarias para la manipulación segura de cargas en entornos logísticos.
El sector de la logística vive actualmente un crecimiento constante. Los cambios en los hábitos de consumo y la demanda de inmediatez han aumentado la actividad en almacenes y centros de distribución. En este contexto, muchas empresas requieren personal con formación específica para gestionar grandes volúmenes de pedidos.
Aunque la tecnología avanza de forma continua, existen tareas que todavía dependen de la intervención humana. La conducción de carretillas elevadoras es una de ellas. Por este motivo, contar con una certificación reconocida en el sector supone una ventaja importante en el mercado laboral.
A través de esta formación, las participantes adquieren conocimientos técnicos y habilidades prácticas. Estas competencias les permiten manejar la maquinaria con seguridad y eficiencia. Asimismo, amplían sus posibilidades de acceso a puestos de trabajo en el ámbito logístico y en otros sectores relacionados.
El curso también contribuye a reducir barreras de género en determinados ámbitos laborales. Tradicionalmente, el manejo de maquinaria pesada y la gestión de almacenes han estado asociados a perfiles masculinos. Sin embargo, iniciativas como esta favorecen la participación de mujeres en sectores con alta demanda de empleo.
De este modo, las participantes no solo mejoran su empleabilidad en el país de acogida. También acceden a nuevas oportunidades profesionales que antes resultaban más difíciles de alcanzar. Este proceso favorece su autonomía personal y su integración social.
El programa de Protección Internacional se desarrolla en el municipio de Murcia y cuenta con setenta y siete plazas de acogida. Su objetivo es apoyar a mujeres y menores solicitantes o beneficiarios de protección internacional o temporal mediante itinerarios individualizados orientados a la autonomía.
Esta formación ocupacional está financiada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, concretamente por la Dirección General de Atención Humanitaria y del Sistema de Acogida de Protección Internacional, y cofinanciada por la Unión Europea a través del FSE+.