El absentismo laboral ha dejado de ser una preocupación operativa para convertirse en un desafío estructural con implicaciones directas en la competitividad empresarial y en la economía española. En este AED Live, Luis Miguel Jiménez, Director General de ManpowerGroup, y Juan Carlos López, Director de Análisis de Bajas Laborales en MC MUTUAL, abordaron un fenómeno que ya supera el 7% de tasa en algunos indicadores, con cerca de 1,7 millones de personas ausentes cada día y un impacto económico que ronda los 33.000 millones de euros.
Lejos de ser coyuntural, el absentismo lleva más de una década creciendo de forma sostenida en España, consolidándose como un elemento estructural del mercado laboral. Este contexto obliga a las empresas a revisar sus modelos de gestión, ya que el impacto no se limita a los costes directos: afecta a la planificación operativa, genera sobrecargas en los equipos y deteriora el clima laboral, creando un círculo difícil de romper. En paralelo, se convierte en un factor que condiciona decisiones estratégicas como la asignación de inversiones o la competitividad frente a otros países.
La conversación puso el foco en la complejidad del fenómeno. El absentismo no responde a una única causa, sino a la interacción de factores económicos, sociales y organizativos. A ello se suma un cambio relevante en la naturaleza de las bajas, donde los factores psicosociales —especialmente la salud mental— ganan protagonismo, junto con fenómenos como la “hiperfrecuencia”, que concentran un alto volumen de ausencias en determinados perfiles. Todo ello refleja una transformación más profunda en la relación entre profesionales y empresa.
Frente a este escenario, las compañías que están logrando contener el impacto comparten un enfoque claramente estratégico. No se limitan a reaccionar, sino que analizan el dato con granularidad, diferencian causas y diseñan políticas estructuradas que combinan prevención, rediseño del trabajo y gestión activa de las bajas. Sin embargo, el verdadero punto de inflexión está en el liderazgo: el absentismo deja de ser un tema de recursos humanos para convertirse en una prioridad del comité de dirección, donde la cultura, la comunicación y la corresponsabilidad marcan la diferencia.