La gestión de residuos también es un activo, pero siempre bajo la normativa ambiental
En la gestión de activos materiales, buscar una segunda vida a través del reempleo o la reutilización debe ser la prioridad principal. La prevención se sitúa siempre en la cúspide de la pirámide de la jerarquía de gestión de residuos: “el mejor residuo es el que no se genera”. Además, trae consigo múltiples beneficios asociados que SURUS impulsa a través de su Efecto Reempleo.
Sin embargo, en ocasiones el mal estado del material y de los equipos, o su altísima especificidad hacen muy difíciles estas vías, y es necesaria su gestión como residuo.
Históricamente, la gestión de residuos se ha considerado una carga para las empresas, organizaciones de todo tipo e incluso la administración pública. Sin embargo, con el paso de los años y el auge de la economía circular y el reciclaje, la gestión de residuos ha pasado de ser un trámite a una oportunidad de generar valor.
La valorización de los residuos, como su propio nombre indica, consiste en sacar valor de aquello que hasta ahora se ha considerado un residuo sin valor, con un coste de gestión asociado.
Esta valorización puede ser energética, con procesos por ejemplo de incineración, o de los propios materiales a través del reciclaje para fabricar nuevos productos. Desde el punto de vista medioambiental, la valorización energética supone un impacto mucho mayor, ya que durante el proceso se generan más gases de efecto invernadero (GEI), y supone un desperdicio de recursos naturales y energía empleados en la fabricación del producto.
Mediante una valorización de materiales a través de procesos de reciclaje, parte de esta energía y recursos naturales empleados en su fabricación se conserva en el producto resultante. Además, las emisiones asociadas a estos procesos de reciclaje son mucho menores, por lo que es preferible siempre optar por estas opciones.
Este valor ambiental que encierran lo residuos valorizables, se suma al valor económico que tiene su reciclaje. En SURUS somos expertos en maximizar el valor de todo tipo de activos a través de nuestro modelo de subasta online, y de la misma forma que aplicamos este modelo a activos para reempleo, también se puede aplicar para activos como residuo valorizable. Sin embargo, al tratarse de residuos es necesario tener una serie de consideraciones.
Cuando una empresa, administración pública u organización de cualquier tipo quiere desprenderse de sus residuos valorizables y venderlos, se convierte en el Productor de estos residuos, y tiene que cumplir con una serie de obligaciones establecidas en la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular (a nivel de la Unión Europea, se aplica la Directiva UE 2018/851 sobre residuos).
Estas obligaciones se resumen en asegurar un correcto tratamiento de estos residuos, empezando por la venta exclusivamente a Gestores de residuos autorizados para tratar ese residuo en concreto. Además, debe asegurar su trazabilidad, y generar y recopilar toda la documentación ambiental necesaria durante el proceso
El Productor del residuo, puede delegar este trabajo de gestión a un Agente o Negociante de residuos autorizado, quien actuará como intermediario durante todo el proceso, asegurando la trazabilidad y la cumplimentación de toda la documentación. En este sentido, SURUS está autorizado como Agente y Negociante de residuos, y puede actuar como intermediario para sus clientes Productores de residuos.
De esta forma, a través de un modelo de subastas limitadas, donde solo pueden participar Gestores de residuos autorizados, se asegura la venta a una empresa que pueda realizar un tratamiento adecuado, maximizando además el valor económico del residuo al poner en competencia a los Gestores interesados.
Una vez finalizada la subasta y adjudicado el residuo, además de los trámites habituales: facturación, coordinación de actividades empresariales (CAE) y retiradas; es necesario elaborar toda la documentación ambiental de la gestión de residuos.
SURUS puede actuar como intermediario en esta gestión, actuando como Operador de Traslado con autorización del Productor, y asegurar que se obtiene toda esta documentación:
- Contrato de tratamiento: entre el Producto y el Gestor del residuo
- Notificación de traslado: comunicación a la autoridad ambiental competente del traslado del residuo (en caso de residuos peligrosos).
- Documento de Identificación: documento que acompaña al residuo durante su traslado, y que asegura la trazabilidad y la recepción del residuo y tratamiento.
- Certificado de gestión final: documento que se puede solicitar al gestor una vez completadas todas las retiradas para certificar la gestión final del residuo.
Una vez finalizada la retirada, se recopila toda esta documentación generada y se envía al Productor, de tal manera que al mismo tiempo cumple con sus obligaciones legales, gestiona el residuo y maximiza el retorno económico.
Convertir residuos en valor es hoy una realidad al alcance de las organizaciones que apuestan por una gestión profesionalizada y transparente. A través de modelos como la subasta limitada y el acompañamiento experto, es posible transformar lo que antes era un coste en un activo, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento normativo y la trazabilidad. En SURUS trabajamos por buscar el máximo reempleo de los activos, y para aquellos que no puedan tener una segunda vida, su mejor destino como residuo, acompañando durante todo el proceso de venta y de gestión ambiental, impulsando así una economía más circular, eficiente y responsable.
En SURUS, acompañamos a quienes nos rodean en la transición de modelos de negocio lineales a modelos más circulares y sostenibles. SURUS fue creada en el año 2010 para dar respuesta a una necesidad existente en el mercado nacional en cuanto a la venta especializada de activos en el mercado secundario maximizando el valor económico, social y medioambiental y así ofrecer los mejores resultados en nuestros proyectos que además certificamos mediante herramientas de medición y la emisión de informes.