Las empresas españolas han acelerado de forma significativa la incorporación de herramientas de inteligencia artificial en sus procesos productivos. Según el informe Inteligencia artificial y mercado de trabajo en España: exposición ocupacional, efectos sobre el empleo y adopción empresarial, elaborado por Francisco Rodríguez-Fernández para Funcas, el 21,1% de las compañías con diez o más empleados ya utiliza al menos una tecnología de IA en el primer trimestre de 2025, frente al 12,4% registrado en 2023.
El estudio analiza el impacto de la IA sobre el mercado laboral español a partir de datos del INE, estimaciones internacionales de exposición ocupacional y evidencia experimental sobre productividad. El autor concluye que España presenta una exposición “media-alta” respecto al conjunto de la OCDE, aunque con un riesgo efectivo de automatización inferior a la media de las economías desarrolladas
En este contexto, sitúa a España con una exposición potencial del 27,4% de la fuerza laboral a la IA generativa, ligeramente por encima del promedio de la OCDE, fijado en el 26%. Sin embargo, el riesgo real de automatización se estima en el 5,9%, frente al 12% de media en la organización internacional. El informe atribuye esta diferencia al mayor peso relativo de tareas interpersonales, físicas o creativas en la estructura ocupacional española.
Por sectores, la implantación de IA muestra una elevada concentración en actividades intensivas en conocimiento. El sector TIC lidera la adopción, con un 58,7% de empresas usuarias, seguido de los servicios, con un 25,7%; la industria, con un 17,5%; y la construcción, con un 11,4%.
El informe también recoge evidencia sobre el impacto de la IA en la productividad empresarial. A partir de datos de COTEC-ISEAK, señala que las empresas que utilizan alguna tecnología de IA presentan una productividad media un 27% superior a la de las compañías que no la emplean, aunque advierte de que parte de esa diferencia puede deberse a que las empresas más productivas son también las que adoptan antes estas tecnologías.
Por otro lado, el análisis estima que la expansión de la IA podría traducirse en una destrucción bruta de entre 1,7 y 2,3 millones de empleos en España en un horizonte de diez años, con un escenario central próximo a los dos millones de puestos. Los perfiles más expuestos serían los técnicos y profesionales científicos, los técnicos de apoyo y los empleados administrativos, ocupaciones con un elevado componente cognitivo y repetitivo.
No obstante, también subraya que la automatización no implicará necesariamente la desaparición inmediata de esos empleos, sino una reorganización de tareas, menor reposición de vacantes y transformación de funciones dentro de las empresas.
Frente al efecto de sustitución, se identifica también un efecto de complementariedad. Entre 2,8 y 3,5 millones de trabajadores podrían experimentar mejoras de productividad gracias al uso de IA sin que ello implique la desaparición de sus puestos de trabajo. Este impacto se concentraría especialmente en actividades de servicios, comercio e industria manufacturera.
El autor advierte de que el impacto final sobre el empleo dependerá de factores como la velocidad de adopción tecnológica, la capacidad de formación de los trabajadores y la adaptación de las empresas.
Puedes consultar el informe completo a través del siguiente enlace.