La ciudad de Valencia ha acogido la presentación de la colección escultórica “Meninas del Mar”, una propuesta cocreada por las artistas Maribel Martínez y Ana Docavo que nace del diálogo entre dos lenguajes creativos complementarios.
Por un lado, el universo artístico de Ana Docavo, profundamente ligado al mar y a la naturaleza. Por otro, la experiencia escultórica y cerámica de Maribel Martínez, que aporta técnica, oficio y un dominio preciso del trabajo artesanal. Ambas creadoras firman una serie de piezas únicas que unen arte contemporáneo y conciencia medioambiental.
El rooftop del Grand Hotel Centenari Valencia acoge la presentación
La puesta de largo de la colección ha tenido lugar en el rooftop del Grand Hotel Centenari Valencia, un espacio que ha reunido a profesionales del arte, la cultura, el diseño y la comunicación.
El enclave refuerza el espíritu del proyecto: una ciudad como Valencia, abierta al Mediterráneo, que entiende la creación artística desde la belleza, la emoción y la responsabilidad.
Meninas contemporáneas que custodian el mar
La colección presenta esculturas únicas realizadas en gres y esmaltes de alta temperatura. Cada pieza se modela de forma individual, lo que convierte cada Menina en una obra irrepetible con textura, carácter e identidad propia.
Las artistas reinterpretan la figura clásica de la menina desde una mirada actual. Si en origen estas figuras acompañaban y protegían a las princesas, ahora asumen un nuevo simbolismo: custodiar el mar, un elemento frágil y esencial para el equilibrio del planeta.
Un proceso creativo ligado a la arcilla, el fuego y el Mediterráneo
Durante la presentación, Martínez y Docavo han explicado el origen del proyecto y el proceso creativo que da forma a la colección. La arcilla, el fuego, el tiempo y el mar actúan como pilares fundamentales en cada obra.
Las piezas incorporan relieves orgánicos y elementos marinos que parecen integrarse de manera natural en la escultura, construyendo un lenguaje propio entre artesanía, naturaleza y arte contemporáneo.
La mirada artesanal y la conexión emocional con el mar
La ceramista y escultora Maribel Martínez ha subrayado el valor del trabajo manual en cada pieza. “Cada Menina está modelada a mano, con un proceso lento y muy cuidado. La arcilla, el fuego y el tiempo forman parte de cada pieza. Por eso cada una tiene alma propia”, ha explicado.
Por su parte, Ana Docavo ha destacado la dimensión simbólica del proyecto desde una perspectiva mediterránea. “Para mí, el mar no es solo un paisaje, es un lenguaje. Las Meninas del Mar nacen de esa conexión: de observar su belleza, pero también su fragilidad”, ha señalado.
Próxima exposición en el Ateneo Mercantil
La presentación en Valencia marca el inicio del recorrido de la colección. El proyecto continuará en octubre con una exposición en el Ateneo Mercantil de Valencia, donde las obras se mostrarán en un nuevo contexto cultural y ampliarán su diálogo con el público.