«PROPAV Infratech, una nueva visión para las infraestructuras internacionales»
PROPAV Infraestructuras es una compañía especializada en infraestructuras, construcción y energía, con una sólida vocación de crecimiento en mercados emergentes. Nuestra propuesta combina capacidad de ejecución, visión internacional y un modelo operativo orientado a la eficiencia, la trazabilidad y la mejora continua. En esta etapa, la compañía avanza en la integración de tecnología innovadora, como la IA generativa, apalancada en sus procesos y datos que refuerzan su competitividad y compromiso de evolucionar hacia una forma de hacer infraestructuras más conectada, más sostenible y mejor preparada para los retos del mercado internacional.
Hablamos con Francisco Javier Royo, gerente de Innovación, Procesos y Tecnología de PROPAV Infraestructuras.
- En los últimos meses habéis empezado a hablar de “PROPAV Infratech”. ¿Qué hay detrás de ese concepto y qué aporta a vuestra forma de entender el negocio?
Detrás de “PROPAV Infratech” hay una manera de entender cómo está evolucionando el sector de las infraestructuras y cómo queremos posicionarnos ante ese cambio. La tecnología ha pasado a ser un elemento clave, porque está transformando la forma de ejecutar proyectos, tomar decisiones y relacionarse con los clientes.
En PROPAV entendemos esa transformación como una necesidad para seguir siendo competitivos. Por eso hablamos de Infratech: una integración natural entre infraestructuras, tecnología y datos para construir una compañía más ágil, más eficiente y con mayor capacidad de anticipación.
Esto nos permite mejorar la operativa diaria, detectar riesgos antes, trabajar con más información y ofrecer al cliente más transparencia y control sobre sus proyectos. La tecnología acompaña y potencia la experiencia técnica.
- Ese enfoque también parece estar ligado a vuestro crecimiento internacional. Desde esa visión más conectada y estructurada de la compañía, ¿qué ha sido clave para fortalecer la presencia de PROPAV en mercados estratégicos?
Operamos en mercados emergentes de geografías muy distintas, desde África hasta América Latina y eso exige una organización muy ágil y adaptable. Para nosotros, crecer internacionalmente no depende sólo de la capacidad técnica, sino de poder desplegar operaciones rápido y mantener el mismo nivel de control en cualquier entorno.
Ahí la tecnología ha sido clave. Nuestra infraestructura completamente en la nube nos permite trabajar desde cualquier país con la misma información y los mismos estándares, sin depender de sistemas locales o estructuras rígidas. Eso acelera la implantación, mejora la coordinación y nos permite adaptarnos mucho más rápido a cada mercado.
Y, junto a la tecnología, hay otro factor importante: tener procesos claros y una forma de trabajar muy estructurada, que permite a los equipos operar con consistencia independientemente del país o proyecto.
- Hablando de mercados emergentes, con experiencia en África Subsahariana y otros entornos de crecimiento, ¿qué oportunidades veis en ellos y qué exigencias plantean desde el punto de vista operativo, tecnológico y de organización?
África Subsahariana y otros mercados emergentes representan una gran oportunidad de crecimiento, especialmente en un sector como el de las infraestructuras, donde todavía existe una necesidad enorme de desarrollo y modernización.
Uno de los aspectos clave para nosotros es combinar equipos locales con profesionales estratégicos de PROPAV que ayudan a implantar nuestros estándares operativos, de calidad y gestión. A partir de ahí, apostamos por formar y desarrollar talento local, algo estratégico para nosotros y donde además encontramos muchísima capacidad de crecimiento y aprendizaje.
La tecnología también juega un papel importante, porque nos permite mantener conectada toda la organización y operar con los mismos niveles de control y coordinación independientemente del país. En este tipo de mercados, contar con procesos claros y capacidad de adaptación marca una diferencia enorme.
- Cuando analizáis la entrada en un nuevo país, ¿qué pesa más en vuestra decisión —la oportunidad, la estabilidad, la financiación o los socios locales— y cómo influye la tecnología en ese proceso, tanto en la toma de decisiones como en la ejecución de la estrategia?
No hay un único factor decisivo, la clave está en el equilibrio entre oportunidad, estabilidad, financiación y capacidad de ejecución local.
En PROPAV damos mucha importancia a la velocidad real de implantación. Antes de entrar en un país analizamos no solo el mercado, sino también cómo de rápido podemos estructurar una operación eficiente y empezar a ejecutar con garantías.
Nuestra estructura tecnológica, completamente conectada y apoyada en datos, nos permite desplegar operaciones internacionales con mucha agilidad manteniendo control operativo y financiero desde el primer momento.
Además, utilizamos cada vez más análisis de datos y conocimiento acumulado de nuestra experiencia internacional para evaluar riesgos, priorizar mercados y tomar decisiones con mayor criterio.
- En ese proceso de expansión, ¿cuál ha sido uno de los mayores aprendizajes para PROPAV hasta ahora en términos de organización, procesos y capacidad de gestión?
Uno de los mayores aprendizajes ha sido entender que la internacionalización no depende solo de ganar proyectos, sino de construir una organización capaz de adaptarse rápido y operar con consistencia en entornos muy distintos.
Eso exige procesos claros, una organización conectada y una cultura muy orientada al cambio y a la mejora continua. La tecnología ayuda mucho, pero probablemente el factor más diferencial es la mentalidad de las personas.
En PROPAV forma parte de nuestro ADN ir siempre un paso más allá, ese “extra mile” que hace que los equipos busquen constantemente cómo mejorar, innovar y construir una compañía más preparada para el futuro.
Precisamente, la visión PROPAV Infratech nace de esa manera de entender la evolución del sector y de nuestra voluntad de no conformarnos con los modelos tradicionales.
- ¿Qué papel juegan los proveedores tecnológicos y los socios estratégicos en vuestra evolución hacia un modelo PROPAV Infratech y en vuestra capacidad para crecer internacionalmente?
Tienen un papel fundamental porque muchas de las capacidades que estamos desarrollando dentro de PROPAV Infratech nacen precisamente de esa colaboración.
No buscamos únicamente proveedores tecnológicos, sino socios capaces de construir soluciones reales para el sector de las infraestructuras. En muchos casos trabajamos conjuntamente para adaptar tecnologías a mercados o entornos donde todavía no habían sido desplegadas.
Eso genera una relación muy interesante, porque mientras ellos nos ayudan a incorporar nuevas capacidades tecnológicas, nosotros les aportamos un entorno real de operación internacional donde validar y escalar esas soluciones.
Creemos que el sector de las infraestructuras todavía tiene un enorme recorrido en transformación digital, y PROPAV se ha convertido en un partner atractivo para compañías tecnológicas que quieren entrar y crecer dentro de esta industria.
- La sostenibilidad es cada vez más importante en infraestructuras. ¿Cómo ha cambiado eso lo que os piden los clientes y qué papel juega la tecnología a la hora de responder a esas nuevas exigencias?
Hoy los clientes buscan minimizar el impacto de una infraestructura, pero también exigen capacidad real de medición, trazabilidad y control sobre cómo se ejecuta el proyecto y cuál es su impacto ambiental.
Además, la sostenibilidad está cada vez más ligada al acceso a financiación vinculada a criterios ESG, por lo que disponer de información fiable y verificable se ha convertido en algo fundamental.
En PROPAV monitorizamos en tiempo real parámetros clave de obra como consumos, emisiones, residuos o trazabilidad de materiales. Eso nos permite controlar mejor la operación, tomar decisiones más eficientes y ofrecer al cliente información transparente y actualizada sobre el proyecto.
También trabajamos la sostenibilidad desde fases tempranas de diseño, especialmente importante en proyectos ubicados en entornos de alto valor medioambiental.
- Desde el punto de vista interno, ¿qué innovaciones tecnológicas o herramientas están teniendo más impacto hoy en vuestra forma de trabajar?
Tecnologías como BIM o IoT ya forman parte del día a día de la compañía, pero probablemente el mayor impacto está viniendo de cómo hemos estructurado y conectado toda la información del negocio.
En PROPAV contamos con un datalake centralizado y gobernado que concentra el conocimiento operativo y financiero de la compañía. Eso nos permite trabajar con información mucho más integrada, explotar capacidades avanzadas de reporting y empezar a aplicar inteligencia artificial sobre datos reales de operación y ejecución.
Además, estamos automatizando cada vez más la captura de información desde el propio frente de obra, conectando directamente lo que ocurre en campo con indicadores operativos y financieros del proyecto. Esto mejora mucho la capacidad de reacción y la toma de decisiones.
- En un sector tan competitivo, ¿dónde creéis que está hoy la diferencia de PROPAV frente a otras compañías y cómo queréis seguir reforzándola?
Creemos que nuestra principal diferencia está en haber entendido antes que la evolución hacia compañías Infratech no es una opción de diferenciación, sino una necesidad para seguir siendo competitivos.
Mientras parte del sector sigue migrando desde sistemas legacy o empezando a estructurar sus datos, en PROPAV llevamos años construyendo una arquitectura flexible, conectada y centrada en el dato. Nuestro valor no depende de una plataforma concreta, sino del conocimiento y la información que somos capaces de generar y explotar.
Eso nos permite adaptarnos rápido, incorporar nuevas capacidades con agilidad y evitar dependencias rígidas.
Pero probablemente lo más diferencial es la cultura. En PROPAV la visión Infratech forma parte de toda la organización, y como comentaba anteriormente, existe una mentalidad muy orientada a innovar, mejorar e ir siempre un paso más allá. Esa combinación entre cultura, velocidad de adaptación y tecnología es lo que creemos que hoy marca realmente la diferencia.
- Mirando al futuro, ¿qué tendencias y qué mercados van a ser clave para PROPAV en los próximos años, especialmente allí donde la innovación tecnológica vaya a transformar más claramente el desarrollo de infraestructuras?
África Subsahariana seguirá siendo un mercado estratégico para PROPAV, porque es una región donde ya contamos con experiencia operativa real y donde todavía existe un enorme recorrido en desarrollo de infraestructuras.
Pero más allá de la geografía, creemos que el gran cambio de los próximos años vendrá de la transformación tecnológica del sector. La construcción evolucionará hacia modelos mucho más conectados, automatizados y apoyados en datos e inteligencia artificial.
Veremos cada vez más capacidades de análisis predictivo para detectar desviaciones operativas, optimizar recursos o anticipar riesgos durante la ejecución de los proyectos. También crecerá el uso de automatización, IoT, visión artificial y maquinaria cada vez más inteligente en determinados procesos de obra.
Y probablemente el cambio más relevante será cómo se estructuran los propios proyectos, con compañías tecnológicas participando de forma mucho más integrada junto a las constructoras tradicionales.
Ahí es donde PROPAV quiere posicionarse: conectando conocimiento operativo e innovación tecnológica para desarrollar infraestructuras más eficientes, más sostenibles y con mayor capacidad de control y anticipación.