Ser padres de un adolescente en 2026: ¿por qué nos cuesta tanto poner límites?
Si en este momento sientes que educar a tu hijo o hija adolescente es una tarea casi imposible, lo primero que debes saber es que no estás solo y no debes culparte. Hoy en día, ser padre o madre es mucho más difícil que hace tan solo una década. La sociedad ha cambiado, el acceso a la tecnología se ha multiplicado y las familias a menudo se encuentran desorientadas ante conductas que no saben cómo gestionar.
Recientemente, el psicólogo clínico y director clínico de Amalgama7, Jordi Royo i Isach, ha concedido una profunda entrevista al diario Altaveu de Andorra. En ella, reflexiona sobre los retos actuales de la crianza y nos ofrece claves esenciales para entender qué les pasa a nuestros jóvenes y cómo podemos recuperar nuestro papel de referentes.
El poder de los adolescentes y la «generación de cristal»
A diferencia de las generaciones pasadas, los adolescentes de hoy tienen una visibilidad y un poder de decisión dentro de la estructura familiar como nunca antes se había visto. Son el centro de la sociedad de consumo y marcan una gran parte del gasto del hogar. Además, en la sociedad del bienestar, la adolescencia se ha convertido en una etapa extremadamente larga.
Esta realidad a menudo se traduce en jóvenes con dificultades para asumir responsabilidades. Tal como advierte Jordi Royo en la entrevista:
«Estamos generando adolescentes que tienen muy claros sus derechos y muy poco sus deberes.»
Cuando los padres asumen un rol excesivamente protector o permisivo, haciendo «de criados» en lugar de hacer de padres, se favorece la aparición de la llamada generación de cristal, caracterizada por una gran fragilidad emocional y dificultades para la maduración neuropsicológica. Si un joven no aprende a ser responsable en el ámbito doméstico, difícilmente lo será mañana con el trabajo o con su pareja.
El impacto de las pantallas y el mal uso de la tecnología
Uno de los grandes campos de batalla actuales en los hogares es, sin duda, el uso del smartphone y la inteligencia artificial. Jordi Royo señala que el problema real no es el invento en sí, sino el mal uso de la tecnología. Actualmente, muchos niños de 8 o 9 años reciben un teléfono móvil sin ningún tipo de límite ni control, exponiéndose de forma prematura a contenidos altamente nocivos, como la pornografía o el ciberacoso mediante IA.
Esto genera situaciones de gran tensión. Muchos padres y madres, por miedo a la reacción airada de los hijos o para mantener una falsa paz familiar, deciden callar y no poner límites. Sin embargo, la clave para resolver este conflicto empieza por nosotros mismos. Predicar con el ejemplo es empoderarse. No podemos exigir a un hijo que deje el móvil en la mesa si nosotros, como adultos, somos los primeros que no podemos terminar una comida sin mirar la pantalla.
¿Cómo podemos actuar como familias? Los estilos educativos
En Amalgama7 trabajamos bajo un modelo bio-psico-socio-educativo y legal donde defendemos que el estilo educativo de la familia es crucial para prevenir adolescentes con trastornos de conducta o adicciones. En la entrevista, Royo distingue cuatro estilos familiares:
- Sobreprotectoras: escuchan antes al hijo que al profesor ante cualquier conflicto.
- Permisivas: pretenden ser «amigos» de los hijos, dejándolos funcionar sin ningún tipo de norma.
- Delegativas: delegan la educación en la escuela, la policía o las instituciones.
- Corresponsabilizadoras: aquellas que combinan el afecto con los límites, donde se mantiene una verticalidad clara. «Saber decir sí y saber decir no».
Aunque formemos parte del grupo corresponsabilizador, nuestros hijos no están exentos de sufrir riesgos, como el contagio de conductas de riesgo o el consumo de sustancias por presión social. Pero si han tenido unos padres que han actuado como referentes estables, su capacidad de recuperación siempre será mucho más rápida y eficaz.
No estáis solos: Amalgama7 os acompaña
Tener éxito en la educación de un niño no garantiza de forma automática saber cómo gestionar a un adolescente. Ser padre o madre no es fácil, y cuando aparecen comportamientos autodestructivos, crisis de identidad o un posible diagnóstico de patología dual, pedir ayuda no es un síntoma de debilidad, sino de responsabilidad.
Si la situación en casa se ha vuelto insostenible, recuerda que desde Amalgama7 ofrecemos una red asistencial completa que incluye desde consultas externas y centros de día hasta el Internado Amalgama7, espacios terapéuticos y educativos diseñados específicamente para ayudar a tu hijo a recuperar el rumbo.
Ponte en contacto con nosotros para una primera consulta diagnóstica. Déjanos ayudarte a poner los límites que tu hijo necesita para crecer seguro.