Abordaje desde la Farmacia de la Gingivitis | Laboratorios KIN

Compatibilidad
Ahorrar(0)
Compartir

Si no se trata adecuadamente, la gingivitis puede derivar en periodontitis, un estado más complejo de la enfermedad gingival. El abordaje farmacéutico es clave para detectar signos tempranos y determinar los factores de riesgo para recomendar tratamientos preventivos o derivar directamente a un odontólogo ante un caso más avanzado. 

El personal farmacéutico resulta de gran ayuda a la hora de promover buenos hábitos de higiene oral y reducir posibles complicaciones que no solo afectan a la cavidad oral gracias a un seguimiento de los síntomas. 

Bases de la gingivitis y rol de la farmacia 

La gingivitis es una respuesta del cuerpo frente a la acumulación de la placa bacteriana en el margen gingival. La disbiosis del biofilm genera una respuesta inmunitaria caracterizada por enrojecimiento, inflamación y sangrado de las encías durante el cepillado de los dientes. Controlar el biofilm es la medida más eficaz para prevenirla y revertirla en fases iniciales.

La farmacia es el primer lugar al que muchos pacientes acuden cuando aparecen molestias. Según la Guía Terapéutica Antimicrobiana del Sistema Nacional de Salud (SNS), el manejo de la gingivitis debería centrarse en medidas locales de higiene oral y control de biofilm, evitando la prescripción innecesaria de antibióticos en casos leves o moderados. De ahí que todo abordaje por parte de los profesionales de farmacia deba tener como objetivo reducir la carga bacteriana supragingival y mejorar los hábitos de higiene oral para evitar que la enfermedad progrese a periodontitis. 

Protocolo de actuación farmacéutica ante la sospecha de gingivitis

Fase 1: Cribado y evaluación inicial

La actuación de la farmacia debe empezar con una serie de preguntas sencillas con las que tener una idea de la historia clínica de la persona: duración de los síntomas, frecuencia de estos, hábitos de higiene oral actuales, etc. Es muy importante saber si existe sangrado de encías al cepillarse, inflamación o enrojecimiento, si ha notado sensibilidad gingival recientemente o halitosis persistente, así como posibles molestias al masticar, fiebre o movilidad dental.

Seguidamente, cabe detectar posibles factores de riesgo que puedan causar o empeorar la gingivitis, como diabetes mellitus, consumo de tabaco, embarazo o cambios hormonales, tomar cierta medicación crónica o sufrir de estrés.

Fase 2: Clasificación del riesgo

Una vez recopilada toda la información, cabe valorar la gravedad de cada caso. Un riesgo bajo sería una gingivitis leve y sin enfermedades asociadas, con sangrado leve ocasional e higiene deficiente a corregir, mientras que un caso de riesgo moderado presenta sangrado frecuente, placa visible, tabaquismo o diabetes controlada.

En riesgo alto, ya hay signos de periodontitis.  Cuando se sospecha de movilidad dental, el problema puede ser bastante serio, así como cuando no se nota mejoría tras 10 o 14 días manteniendo una buena práctica en higiene oral. Se recomienda que el paciente sea evaluado por su odontólogo lo antes posible para llevar a cabo el tratamiento más adecuado.

Fase 3: Intervención farmacéutica

Una parte esencial de la intervención farmacéutica es enseñar a los pacientes cómo cuidar mejor su boca, aplicando la técnica de cepillado correcta y utilizando el cepillo más conveniente para no dañar las zonas inflamadas. La limpieza interdental con hilo dental o cepillos específicos también ha de formar parte de la rutina diaria.

Dentífricos terapéuticos

Hay pastas dentales que, más allá de mantener las piezas dentales limpias, pueden prevenir problemas adicionales. Las apropiadas para casos de gingivitis cuentan con fluoruro sódico, agentes antimicrobianos o con pH neutro o ligeramente alcalino para que el ambiente sea menos favorable para las bacterias orales. 

Colutorios antisépticos

Además de los productos de higiene oral básicos ya mencionados, los colutorios antisépticos son un complemento clave en casos de gingivitis activa, aunque se debe recordar que estos no sustituyen al cepillado ni a la seda dental. Los principales cuentan con clorhexidina (entre 0,12% y 0,2%), cloruro de cetilpiridinio (CPC) o aceites esenciales.

Fase 4: Seguimiento de los síntomas

Resulta conveniente que los farmacéuticos hagan un seguimiento del estado de salud de los clientes, por ejemplo, preguntar si el sangrado gingival ha disminuido o desaparecido tras un tiempo prudencial de su uso. Así mismo, puede resolver dudas sobre la técnica de cepillado y revisar si colutorios o pastas dentífricas se están utilizando correctamente. 

De nuevo, el equipo de farmacia debe valorar si existe una mejoría progresiva o si persisten los signos de alarma. En ese caso, se vuelve a recomendar la derivación a un especialista. 

Detalles de contacto
Carmen Rignanese