En este nuevo artículo vamos a hablar de cómo es trabajar como autónomo en interiorismo, algo bastante habitual entre nuestros estudiantes.
Sin embargo, aunque es una modalidad muy habitual, también plantea dudas sobre cómo es el día a día, qué tipo de proyectos se gestionan y qué hace falta para que todo salga bien. Esas y otras cuestiones vamos a tratar de resolverlas a continuación. ¡No te lo pierdas!
¿Por qué muchos interioristas optan por trabajar por cuenta propia?
Ser independiente a nivel laboral suele ser el motivo principal, pero no el único. Trabajar como interiorista freelance permite elegir los proyectos, gestionar tu tiempo e incluso definir un estilo propio. Aspectos que serían más difíciles de asumir en trabajos por cuenta ajena.
También hay un factor creativo. Quien trabaja como autónomo tiene cierta libertad para decidir sin depender de una estructura de estudio. Para muchos profesionales es una de las claves para decantarse por esta forma de trabajar.
Para entender mejor el contraste, conviene revisar qué hace un diseñador de interiores en un estudio de arquitectura, donde los proyectos atraviesan filtros y jerarquías más amplias. Para muchos profesionales es una de las claves para decantarse por esta forma de trabajar.
A eso se suma que el sector del interiorismo tiene una demanda bastante constante, tanto en el ámbito residencial como en el comercial, lo que hace que el trabajo autónomo sea una opción viable a medio plazo si se construye bien la base.
Tipos de proyectos que gestiona un interiorista autónomo
El trabajo de un interiorista freelance es más variado de lo que podría parecer desde fuera. No se limita a reformas de viviendas, aunque ese sea el encargo más habitual.
En el ámbito residencial, los proyectos van desde la reforma de un piso hasta la redistribución de un espacio o la decoración. En el comercial, el interiorista puede trabajar con tiendas, restaurantes, hoteles, oficinas o espacios de coworking, cada uno con sus propias exigencias funcionales y estéticas.
También hay encargos más específicos, como el diseño de stands para ferias, la adaptación de locales a nuevas normativas o proyectos de interiorismo para eventos. La variedad es una de las cosas que suele llamar la atención, pero también conlleva trabajar en unas habilidades que favorezcan el desarrollo profesional.
Habilidades que van más allá del diseño
Y es que, un interiorista no solo diseña, tiene que ser capaz de gestionar presupuestos y facturación, negociar con proveedores y coordinarse con otros profesionales.
Eso significa que la capacidad de comunicación es tan importante como el conocimiento técnico. Aunque el proyecto esté definido a la perfección en el papel, si no somos capaces de trasladarlo a la realidad y gestionar a las personas que estén implicadas, no se llegará a buen puerto.
Retos habituales al empezar como interiorista independiente
Los primeros años de actividad autónoma suelen ser los más exigentes. Conseguir los primeros clientes sin un histórico de trabajos, saber qué precios marcar o aprender a gestionar los picos y valles de trabajo, serán algunos de los retos más importantes en la primera etapa.
Algo que siempre será un desafío es el de la visibilidad. Un interiorista que trabaja por cuenta propia necesita que su trabajo se vea, y eso hoy pasa en buena medida por las redes sociales, la web propia y las recomendaciones de clientes anteriores. Construir una buena estrategia de marketing conlleva tiempo, dinero y experiencia.
También está la responsabilidad del proceso. Sin equipo ni estructura, las decisiones recaen siempre sobre la misma persona, lo que puede ser tan motivador como frustrante.
¿Qué formación te prepara para ejercer como diseñador freelance?
Antes de lanzarse a la actividad por cuenta propia conviene tener claro cómo y dónde estudiar interiorismo, porque la formación elegida marca el punto de partida. Trabajar como freelance requiere una base que vaya más allá de la pura teoría.
Hace falta entender los espacios desde el punto de vista técnico, manejar herramientas de representación y visualización, tener criterio suficiente para defender propuestas ante clientes con expectativas muy distintas y, sobre todo, llevarlo a la realidad.
El ciclo formativo de grado superior de diseño de interiores de Barreira A+D prepara para todo eso. Es una formación oficial de dos años con un enfoque muy práctico, donde los estudiantes trabajan sobre proyectos reales y desarrollan las competencias que el mercado pide, tanto en el plano creativo como en el técnico y el profesional.
Si quieres empezar a construir tu camino en el interiorismo, en Barreira A+D podemos ayudarte a dar ese primer paso. Contacta con nosotros y te contamos todo sin compromiso.