La XXXV edición de la Fira d’Arts Escèniques de la Comunitat Valenciana ha cerrado su palmarés con una apuesta clara por la autoría contemporánea, la experimentación y las voces escénicas con identidad propia. El jurado ha reconocido tres propuestas muy distintas entre sí que consolidan la creatividad como eje central del festival.
Un festival que refuerza la autoría y la diversidad escénica
La programación de esta edición ha reunido propuestas de teatro, danza, circo y artes de calle con una línea común: la búsqueda de lenguajes propios. En este contexto, los Premis Mostra d’Alcoi 2026 han confirmado esa tendencia al premiar tres creaciones que exploran desde la ironía teatral hasta la danza contemporánea y el cabaré musical.
El público ha respondido con fuerza. 4.258 espectadores han asistido a las funciones celebradas entre el 1 y el 4 de junio, lo que supone un incremento del 6,5% respecto al año anterior, pese a la reducción de la programación.
Un jurado profesional para una edición exigente
Cinco profesionales de la escena han formado el jurado encargado de seleccionar las obras ganadoras. Han participado la gestora cultural y exdirectora del Teatre Arniches Alicia Garijo Castelló, la actriz y docente Laura Valero García, la coordinadora de la Red Andaluza de Teatros Isabel Pérez Izquierdo, el periodista cultural Manuel Pérez Muñoz y el creador interdisciplinar Rafel Arnal Rodrigo.
Tres premios para tres lenguajes escénicos
El jurado ha premiado El camino de la sal, de Paco Zarzoso para Hongaresa Teatre, al destacar un texto “travieso, irónico y autocrítico” que combina humor, inteligencia escénica y una mirada contemporánea sobre las relaciones humanas. La propuesta se desarrolla con precisión poética y mantiene un equilibrio constante entre desconcierto y lucidez.
También ha reconocido NoDiva, creación breve de la artista Marta Estal junto a LaEstal. El jurado ha valorado su capacidad para fusionar registros y construir un cabaré que acerca la ópera al humor cotidiano. La pieza transforma la divulgación musical en una experiencia colectiva sobre el propio oficio artístico.
El tercer galardón ha recaído en Flop, pieza de danza de calle del coreógrafo Antonio Ruz y su compañía Compañía Antonio Ruz. El jurado ha subrayado su escritura coreográfica fresca, su complicidad con el público y una mirada contemporánea sobre la fragilidad de las relaciones humanas.
Una edición marcada por la tensión presupuestaria y el respaldo institucional
La feria ha celebrado esta edición en un contexto complejo tras el recorte del 33% del presupuesto por parte del Institut Valencià de Cultura, una situación que puso en riesgo su continuidad. El Ayuntamiento de Alcoy reforzó su apoyo económico y garantizó la celebración del festival, con un respaldo unánime del sector profesional.
Pese a la reducción de propuestas —de 21 a 19 compañías— el festival ha mantenido su impacto y ha consolidado su papel como punto de encuentro de la escena valenciana y nacional.
Espacios urbanos y crecimiento del público
Las representaciones han ocupado espacios convencionales y no convencionales como el CADA, la Plaça de Dins o los teatros Principal, Calderón y Salesians. Las compañías han presentado trabajos de teatro, danza, circo y artes de calle ante un público mixto formado por espectadores, programadores y profesionales del sector.
La dirección artística, encabezada por Josep Policarpo, ha destacado la apertura del festival a lenguajes innovadores y la integración de nuevas generaciones con trayectorias consolidadas.
Un punto de encuentro clave para las artes escénicas
La concejala de cultura, Elisa Guillem, ha subrayado el valor de la Mostra como espacio de encuentro profesional y creación de redes. Durante esta edición, el sector ha reforzado su presencia en Alcoy y ha visibilizado su desacuerdo con la gestión autonómica del IVC mediante acciones conjuntas y un manifiesto firmado por diversas asociaciones.
Proyección y futuro del festival
La organización trabaja con el objetivo de consolidar la Mostra como un evento de referencia en el circuito estatal. La estrategia pasa por atraer a más programadores nacionales, ampliar la presencia de compañías de todo el país y reforzar el papel de la creación valenciana en el mercado escénico.
El equipo del festival ha agradecido el trabajo de los más de 150 profesionales implicados y la respuesta del público, que consolida la Mostra como un espacio abierto a nuevas formas de creación escénica y a la evolución constante de las artes en vivo.