Durante esta semana se dio el Día Internacional de las Habilidades en la Juventud, ya que el 15 de julio de 1014 se reunió la Asamblea General de las Naciones Unidas para destacar la importancia de dotar a los jóvenes de competencias necesarias para afrontar los retos educativos, laborales y sociales en un futuro.
Esta celebración nos invita a reflexionar sobre la importancia de ayudar a los niños y adolescentes a descubrir sus intereses, explorar las profesiones que despiertan su curiosidad y desarrollar habilidades que le permitan construir su propio proyecto de vida. Desde edades tempranas, ofrecer espacios para conocer diferentes ámbitos profesionales, participar en actividades prácticas y experimentar mediante dinámicas de aprendizaje poder despertar sus vocaciones y fortalecer las competencias como la creatividad, el trabajo en equipo, la comunicación y el pensamiento crítico.
Es importante trabajar estas cuestiones con los menores con discapacidad porque, de esta manera, se favorece el desarrollo de su autoestima y confianza en sus propias capacidades. El conocimiento de diferentes profesiones y la posibilidad de imaginarse desempeñando distintos roles les ayuda a percibir que existen menos barreras para alcanzar sus objetivos y que pueden construir un proyecto de futuro acorde con sus intereses y habilidades.
Además, este tipo de actividades favorece el autoconcepto, permitiendo que los menores se identifiquen por sus capacidades, gustos, inquietudes y potencialidades, y no únicamente por su discapacidad.
¿Cómo nace la vocación en la infancia?
La vocación no surge de forma repentina durante la infancia, sino que se desarrolla a lo largo de diferentes etapas del crecimiento, desde la niñez hasta la juventud. Por ello, no debe entenderse como una decisión definitiva, sino como un conjunto de intereses, aspiraciones y sueños que evolucionan con el tiempo y que pueden, o no, llegar a materializarse en una profesión en la edad adulta.
En este sentido, la vocación es un proceso de construcción gradual que se nutre de las experiencias vividas, la curiosidad, el aprendizaje y el descubrimiento del entorno. A medida que los menores exploran nuevas actividades, conocen diferentes realidades y desarrollan sus propias habilidades, comienzan a identificar aquello que despierta su interés y les motiva a seguir aprendiendo.
Este proceso está influido por diversos factores que contribuyen al desarrollo de los intereses vocacionales, entre los que destacan:
- Intereses naturales:surgen de manera espontánea durante el desarrollo infantil, cuando los niños muestran una predisposición hacia determinadas actividades, formas de aprender o áreas de conocimiento. Se manifiestan a través de la curiosidad por explorar el entorno, formular preguntas, experimentar y descubrir cómo funciona el mundo que les rodea, constituyendo así algunos de los primeros indicadores de una posible inclinación vocacional. Además, estos intereses actúan como una fuente de motivación intrínseca, ya que impulsan al menor a participar en una actividad por el propio disfrute, satisfacción y sentido de logro que obtiene al realizarla, más allá de recompensas externas.
- Estilo de juego: por medio del juego, los menores experimentan diferentes roles, situaciones y formas de relacionarse con el mundo que les rodea. A través del juego simbólico pueden representar profesiones como la de médico, científico, artista, docente o cualquier otro oficio que despierte su interés, permitiéndoles explorar distintas realidades desde una perspectiva cercana y significativa. Estas experiencias favorecen la creación de representaciones mentales sobre las actividades que realizan y les ayudan a reconocer sus propios gustos, habilidades y predisposiciones. Mientras juegan, los menores desarrollan una mayor comprensión de sus capacidades, descubren aquello que les motiva y construyen progresivamente una imagen de sí mismos en relación con el entorno. Por ello, las actividades lúdicas se convierten en una herramienta fundamental para el desarrollo vocacional, ya que permiten adquirir destrezas necesarias para su futuro.
- Influencias familiares: las influencias familiares pueden actuar como fuente de motivación por despertar el interés profesional tanto de los menores como de los adolescentes. Los familiares pueden convertirse en modelos de referencia a través de experiencias laborales, especialmente cuando se muestra satisfacción, entusiasmo y disfrute y por lo tanto verdadera vocación por su profesión. El contacto con familiares que desarrollan actividades que les resultan significativas permiten a los menores conocer en diferentes vías sus propios intereses, siempre teniendo en cuenta, que hay que dar libertad a que estos cambien.
- Construcción de la identidad: construyendo un sello de identidad, en dónde los jóvenes y menores se irán formando progresivamente teniendo en cuenta diferentes capacidades y posibilidades de futuro. Para que sea más comprensible os definimos a continuación qué es la identidad, la identidad está formada por el conjunto de rasgos personales, valores, creencias y experiencias que de alguna manera permiten a una persona identificarse a sí misma como alguien único, con una forma de ser determinada, que la diferencia del resto de personas.
Psicoanalistas que defienden que la vocación nace en la infancia
Entre los principales pensadores del psicoanálisis existen diversas aportaciones que sostienen que la vocación tiene sus raíces en la infancia y se consolida durante la adolescencia. Desde esta perspectiva, las primeras experiencias, las identificaciones con las figuras significativas y el desarrollo de la identidad desempeñan un papel fundamental en la configuración de los intereses y las preferencias vocacionales. A continuación, se presentan de forma breve y clara las principales aportaciones de algunos de ellos:
- Sigmund Freud: lo habla a través del término ‘’sublimación’’, el cual es un mecanismo mediante el cual los impulsos o las emociones momentáneas que se ven reflejadas en actividades que se transforman y se canalizan hacia actividades socialmente aceptadas y valoradas. Este proceso permite que dichas motivaciones no se formen de forma impulsiva o inmediata, sino que se orienten hacia objetivos concretos y constructivos que fomenten su trabajo o su estudio. Por lo que, lo que nos quiere decir la sublimación es que el desarrollo de intereses académicos con el tiempo van a contribuir a la construcción de la vocación.
- Melanie Klein: a través de la Teoría de Relaciones Objetales, destaca la importancia de crear sus propias relaciones afectivas con las figuras de referencia, especialmente durante la infancia que van muy unidas con el desarrollo de la personalidad. Según, esta perspectiva, los vínculos tempranos contributen a la construcción de la identidad e interés del niño y, por tanto, las experiencias iniciales a la hora de sentir inquietud por una profesión.
- Erick Erickson: en su teoría del desarrollo psicosocial, Erik Erikson plantea que la construcción de la vocación se va desarrollando progresivamente a través de las diferentes etapas de la vida. Durante la infancia, etapas como la iniciativa frente a culpa y la laboriosidad frente a inferioridad permiten que el niño explore sus intereses, desarrolle su curiosidad, descubra sus capacidades y adquiera confianza a través del aprendizaje y sus logros. Estas experiencias contribuyen a formar una imagen de sí mismo que, en la adolescencia, se integra en la etapa de identidad frente a confusión de roles, donde el joven comienza a definir sus valores, habilidades e intereses para construir un proyecto de futuro y una posible orientación vocacional.
Aunque en muchos estudios, como hemos mencionado anteriormente, se señala que la vocación suele construirse desde la infancia, es importante tener en cuenta que esta no se consolida en esta etapa, sino que es durante la adolescencia cuando el joven comienza a estructurar su orientación vocacional, aunque todavía cuenta con margen de corrección.
Actividades y dinámicas para conocer y fomentar el interés por distintas profesiones
Según si estamos trabajando con menores de Educación Primaria, Educación Especial o Secundaria trabajaremos la identificación y la motivación por las distintas profesiones de determinada forma:
En Educación Primaria y Especial trabajaremos la identificación de distintas profesiones, favoreciendo el conocimiento de las funciones que desempeñan, las tareas que realizan en su día a día, los elementos y las herramientas que utilizan o llevan puestas y la importancia de su contribución en la sociedad, con actividades como:
- Juego de roles: la actividad consistirá en la realización de una pequeña obra teatral basada en el conocimiento de distintas profesiones. Para este ejercicio, cada alumno recibirá una tarjeta con una imagen de una profesión concreta, con información básica de las acciones que en el día a día realiza y con algunas frases o expresiones habituales. A partir de él los menores prepararán y representarán al personaje asignado.
- Juego de charadas: la actividad consiste en que un alumno lleva pegada en la frente una tarjeta con una profesión que puede estar representada por una imagen y/o una palabra, de manera que no pueda verla. Otro compañero que se sitúe al frente, será el encargado de representar dicha profesión mediante pequeños gestos, movimientos o acciones concretas, sin utilizar palabras ni tampoco sonidos. El alumno que tiene la tarjeta en la frente deberá observar las pistas de su compañero e intentar adivinar la profesión que hay en el papel; hasta que no consiga identificarla no se pasaran el turno.
- Memory: es un juego que consiste en crear diferentes profesiones con los elementos o herramientas que utilizan en su día a día. Los alumnos o hijos deberán levantar dos tarjetas colocadas boca abajo para intentar encontrar la pareja correspondiente, por ejemplo, una enfermera con una jeringuilla, un bombero con una manguera o una electricista con una llave inglesa. Sino consiguen formar la pareja adecuada, deberán volver a colocar las tarjetas boca abajo para que continúe el siguiente participante.
En Educación Secundaria: se abordarían los primeros intereses profesionales del alumnado, favoreciendo su proceso de autoconocimiento e identificación de habilidades y capacidades. Con ejercicios como los siguientes:
- Talleres profesionales: en dónde se organizan diferentes mesas o espacios de trabajo, en los que cada uno se dedica a una profesión concreta donde el alumnado puede conocer o representar de forma teatral las funciones o las tareas de cada una de ellas.
- Árbol de las profesiones: consiste en crear manualmente una expresión artística en forma de árbol en la que el alumnado represente sus experiencias, gustos e intereses personales. Las raíces simbolizarán las habilidades, capacidades y conocimientos adquiridos; mientras que las ramas y los frutos representarán las profesiones o áreas profesionales que despiertan su interés. De esta manera, podrán observar de forma visual sus posibilidades de futuro, explorar sus inquietudes y reflexionar sobre cómo sus características personales pueden relacionarse con diferentes caminos profesionales.
- Estudio de historias inspiradoras: Se trata de una actividad en formato de proyecto en la que el alumnado conoce la trayectoria personal y profesional de personas inspiradoras. En el caso de los menores con discapacidad, se pueden presentar historias de personas con discapacidad que han logrado superar diferentes retos, formarse en aquello que les interesa y alcanzar sus objetivos mediante su esfuerzo, constancia y motivación.
A través de estas experiencias, los alumnos podrán descubrir distintas profesiones, conocer diferentes caminos de superación personal y desarrollar inquietud por determinadas áreas profesionales.
Si quieres conocer más actividades relacionadas con las profesiones adaptadas a las distintas etapas educativas, o tienes alguna duda o consulta en el ámbito educativo, no dudes en contactar con nosotros a través del correo electrónico educacion@famma.org o llamando al teléfono 915 93 35 50.