Cortafuegos verdes: cuando el paisaje agrario protege el territorio frente al fuego - Fundación Global Nature

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En un verano marcado por grandes incendios, Fundación Global Nature avanza en un proyecto que demuestra cómo la agricultura activa puede reducir la vulnerabilidad de un territorio ante las llamas.

El verano de 2026 está siendo especialmente duro. En distintos puntos de España, grandes incendios forestales están afectando a decenas de miles de hectáreas y recordando, una vez más, la fragilidad de nuestros paisajes ante el fuego. En este contexto, la pregunta que se abre paso en la conversación pública no es solo cómo apagar los incendios, sino cómo hacer que los territorios les resulten más difíciles de arrasar y más fáciles de recuperar.

Esa es la pregunta con la que trabaja Fundación Global Nature desde hace décadas, y a la que responde de forma concreta el proyecto GO Viver, impulsado junto a la Cooperativa de Viver en la provincia de Castellón. Su hipótesis parte de una idea sencilla: un campo de almendros, un olivar activo o un bancal bien mantenido no solo producen alimentos. También pueden abrir interrupciones útiles en la vegetación y ayudar a frenar el avance del fuego. Son lo que hoy empezamos a llamar cortafuegos verdes.

El fuego avanza donde el paisaje se ha homogeneizado

En muchos territorios mediterráneos, el abandono agrario y ganadero de las últimas décadas ha ido dejando monte continuo donde antes había un mosaico de cultivos, pastos y bosques. Esa continuidad de la vegetación es precisamente lo que permite al fuego propagarse con velocidad y ganar intensidad. Un paisaje diverso, con cultivos activos, pastoreo extensivo y bancales cuidados, ofrece justo lo contrario: interrupciones que dificultan la propagación y facilitan la recuperación posterior.

No es una idea nueva, pero sí una que exige método: no vale con imaginar dónde poner un cortafuegos, hay que saber qué parcelas ocupan una posición estratégica, cuáles están en contacto con zonas forestales, dónde una intervención mejora además la conservación del suelo o la conectividad ecológica. Ese diagnóstico riguroso es el punto de partida de GO Viver.

GO Viver: mapear el territorio antes de intervenir

Fundación Global Nature y la Cooperativa de Viver han completado la primera fase del proyecto con una cartografía que prioriza, parcela a parcela, las zonas agrarias más estratégicas del municipio para reducir la propagación de incendios. El análisis combina información sobre usos del suelo, riesgo de incendio, modelos de combustible, contacto entre cultivos y monte, pendiente, erosión, carbono orgánico del suelo y conectividad ecológica, entre otras variables.

El detonante del proyecto fue el incendio de Bejís de 2022, que afectó a una parte significativa del término municipal de Viver y evidenció la necesidad de repensar la relación entre agricultura, territorio y fuego.

“Antes de proponer medidas a los agricultores necesitábamos saber dónde tenía más sentido actuar. Este mapa nos permite trabajar con datos y localizar las parcelas que, bien gestionadas, pueden marcar una diferencia frente al fuego y aportar beneficios ambientales al territorio”, explica Rocío Lalanda, coordinadora del proyecto en Fundación Global Nature.

De la cartografía a la acción: comunidades de aprendizaje

Con el diagnóstico en la mano, GO Viver inicia ahora una nueva fase centrada en las parcelas de los socios de la Cooperativa de Viver. El trabajo se desarrollará a través de comunidades de aprendizaje: espacios de colaboración en los que la fundación, la cooperativa y los productores diseñarán y ajustarán conjuntamente las actuaciones sobre el terreno.

Entre las medidas previstas figuran la recuperación de tierras abandonadas con especies más resistentes al fuego, la transformación de cultivos en franjas cortafuegos productivas, la restauración de bancales y terrazas, el manejo de cubiertas vegetales y el ensayo de barreras térmicas. Todas ellas se diseñarán adaptadas a la realidad agronómica, ambiental y social de Viver, con el objetivo de que sean soluciones que los agricultores puedan sostener en el tiempo.

Restaurar el paisaje también es proteger el territorio

GO Viver se enmarca en un movimiento más amplio. La Ley de Restauración de la Naturaleza, aprobada por la Unión Europea, reconoce la restauración de ecosistemas como una inversión estratégica para la prosperidad y la seguridad del continente, con retornos económicos de entre 8 y 38 euros por cada euro invertido y beneficios directos en biodiversidad, agua, suelos y prevención de desastres.

Fundación Global Nature lleva más de tres décadas trabajando en esta dirección: restaurar humedales, recuperar pastizales, sostener sistemas agrarios diversos y devolver funcionalidad a paisajes degradados. Cortafuegos verdes es una pieza más de ese trabajo, y una que hoy adquiere una urgencia especial.

GO Viver es un Grupo Operativo cofinanciado en el marco de la política agraria común. Puedes conocer más sobre el proyecto y sobre el trabajo de Fundación Global Nature en agricultura, restauración y paisaje visitando nuestra web y suscribiéndote al boletín.

28 julio, 2026

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