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Declaración de Jaén sobre Agricultura y Biodiversidad
Declaración de Jaén sobre Agricultura y Biodiversidad
Los consumidores pueden reconocer los AVOE producidos en Olivares Vivos gracias a este sello.
Transformamos las conclusiones del Congreso Internacional sobre Biodiversidad y Agricultura (ICBA) en una agenda compartida para integrar la biodiversidad en el campo, la rentabilidad de las fincas, los mercados y las políticas públicas
Personas y entidades pueden adherirse a la Declaración para impulsar una transición agraria que no recaiga únicamente sobre quienes trabajan la tierra
Presentamos en el XXVII Congreso Español de Ornitología y VIII Congreso Ibérico de Ornitología, las conclusiones del I Congreso Internacional sobre Biodiversidad y Agricultura —ICBA—. Además, ponemos a disposición de la sociedad la Declaración de Jaén sobre Agricultura y Biodiversidad para que personas y entidades se puedan adherir mostrando su apoyo a un modelo de producción que cuente con la biodiversidad.
Una declaración con el campo
La Declaración de Jaén propone situar la biodiversidad en el corazón del modelo agrario: como base productiva, herramienta de gestión, fuente de resiliencia, valor de mercado y responsabilidad compartida. Nace del diálogo entre los distintos actores reunidos en el ICBA y recoge los principales aprendizajes y puntos de encuentro alcanzados. Plantea una alianza entre agricultores, ciencia, cooperativas, empresas, administraciones y ciudadanía. No plantea una nueva lista de exigencias dirigida al sector, sino un enfoque aplicado de biodiversidad funcional, gestión de finca, rentabilidad, mercado, certificación y apoyo político— siendo la principal aportación frente a otras declaraciones internacionales.
El texto se articula en torno a tres pilares clave: Sin biodiversidad no hay agricultura viable, sin agricultores no hay biodiversidad agraria posible y sin políticas, mercados y consumidores alineados, la transición no escalará.
La Declaración de Jaén de SEO/BirdLife reclama que la biodiversidad forme parte de la gestión cotidiana de las explotaciones y reconoce a quienes trabajan la tierra como protagonistas, aunque no únicos responsables de afrontar la transición agraria. De igual manera, pide políticas orientadas a resultados, más formación y asesoramiento y defiende, entre otras cosas, una modernización agraria que incorpore soluciones basadas en la naturaleza.
La Declaración subraya asimism