- La Federación destaca la denuncia realizada por el cantante desde el escenario y recuerda que la accesibilidad no consiste únicamente en habilitar un espacio, sino en garantizar que las personas con discapacidad puedan disfrutar de los eventos culturales en condiciones de igualdad, seguridad y dignidad.
- FAMMA reclama que las zonas destinadas a personas con movilidad reducida no se diseñen bajo el criterio de situarlas donde menos interfieran en la organización del evento.
- La organización reivindica también que las medidas de accesibilidad no terminen separando a las personas con discapacidad de sus amigos, familiares o acompañantes.
- Las personas con discapacidad tienen derecho a disfrutar del espectáculo con una visión adecuada del escenario y en ubicaciones equiparables a las del resto del público, evitando espacios apartados, excesivamente alejados o que conviertan la accesibilidad en una forma encubierta de segregación.
Madrid, 7 de septiembre de 2026.- La Federación de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de la Comunidad de Madrid, (FAMMA Cocemfe Madrid) quiere reconocer públicamente la actitud de Fito Robles, cantante del grupo Siloé, tras denunciar desde el escenario la ubicación destinada a las personas con movilidad reducida durante un concierto y reclamar mejores condiciones para ellas.
En el vídeo difundido del momento, Robles señala expresamente la zona en la que se había situado a las personas con movilidad reducida y cuestiona públicamente su ubicación, reclamando que se habiliten condiciones adecuadas para quienes las necesitan.
Para FAMMA, este gesto tiene especial valor porque pone voz, delante de miles de personas, a una realidad que las personas con discapacidad llevan demasiado tiempo denunciando: no basta con habilitar un espacio denominado “zona PMR” y considerar con ello resuelta la accesibilidad de un concierto, festival o acontecimiento cultural.
En demasiadas ocasiones, las personas usuarias de silla de ruedas o con movilidad reducida son concentradas en zonas apartadas, laterales, con peor visibilidad o alejadas de los espacios desde los que el resto del público disfruta del espectáculo. Es una forma equivocada de entender la accesibilidad: buscar dónde colocar a las personas con discapacidad para que no interfieran en la organización del evento, en lugar de diseñar el evento pensando también en ellas.
La Federación advierte de que colocar una plataforma o reservar unos metros para usuarios de silla de ruedas no convierte por sí solo un concierto en accesible. La accesibilidad debe contemplar toda la experiencia: desde la compra de entradas y el acceso al recinto hasta los itinerarios interiores, aseos accesibles, barras y servicios, evacuación y salida del evento. La persona con discapacidad debe poder utilizar el recinto con la mayor autonomía posible y en igualdad de condiciones.
FAMMA reclama a promotores, festivales, recintos y administraciones que abandonen la idea de la accesibilidad como una adaptación de última hora. Debe formar parte de la organización desde el primer momento y contar con el conocimiento y la participación de las propias personas con discapacidad y de sus entidades representativas. No queremos soluciones pensadas para nosotros sin nosotros: queremos eventos concebidos desde el principio para que todos podamos formar parte de ellos.
El presidente de FAMMA-Cocemfe Madrid, Javier Font, subraya que “una persona con discapacidad no va a un concierto para que la coloquen donde menos moleste; va exactamente a lo mismo que cualquier otra persona: a disfrutar, emocionarse, ver a su artista y formar parte del espectáculo”.
Desde la Federación se insiste en que reservar una plataforma o delimitar una zona específica no convierte automáticamente un evento en accesible. La ubicación debe ofrecer visibilidad real del escenario, itinerarios accesibles, seguridad, posibilidad de acudir con acompañante cuando sea necesario y unas condiciones de disfrute equiparables a las del resto del público.
FAMMA considera especialmente importante que artistas con capacidad para llegar a miles de personas no normalicen estas situaciones. Por ello, la Federación agradece a Fito Robles que no mirase hacia otro lado y que utilizara el escenario para llamar la atención sobre algo que, lamentablemente, sigue ocurriendo.
“Lo verdaderamente importante de su gesto es que miró hacia esa zona y vio personas, no simplemente una ‘zona PMR’. Ese cambio de mirada es precisamente el que necesitamos”, señala el presidente de FAMMA, Javier Font..
FAMMA reclama a promotores, organizadores de festivales, recintos y administraciones públicas que incorporen la accesibilidad desde el diseño y planificación de los eventos y no como una solución posterior destinada únicamente a cumplir formalmente unos requisitos.
La inclusión no consiste en encontrar un lugar para las personas con discapacidad. Consiste en que puedan estar, participar y disfrutar en igualdad de condiciones que cualquier otra persona.
FAMMA-Cocemfe Madrid agradece públicamente a Fito Robles y a Siloé su sensibilidad y anima al conjunto de artistas a implicarse cuando detecten situaciones que puedan vulnerar la igualdad de las personas con discapacidad.