El Instituto Nacional de Estadística publicó este verano la «Estadística de la Población Condenada: adulta y menor de edad» correspondiente a 2025. Los datos permiten conocer el número de personas condenadas mediante sentencia firme y los delitos asociados a esas condenas, así como analizar su distribución territorial y su evolución. La comparativa por Comunidades Autónomas (CCAA) muestra que, en términos absolutos, Andalucía encabezó en 2025 el número de delitos asociados a personas condenadas, seguida de Cataluña, la Comunidad Valenciana y Madrid. En el extremo contrario se encontraban La Rioja, Cantabria y Navarra.
El Think Tank navarro Institución Futuro destaca que la evolución temporal muestra un aumento significativo de los delitos registrados en sentencias firmes en Navarra. Entre 2015 y 2025 pasaron de 3.481 a 7.408, más del doble que diez años antes. Tras el descenso excepcional de 2020 y la nueva caída observada en 2023, la cifra creció con intensidad durante los dos últimos ejercicios: alcanzó los 5.877 delitos en 2024 y marcó un máximo de la serie en 2025, con un incremento anual del 26%.
Navarra no fue una excepción. El número de delitos aumentó en todas las CCAA entre 2015 y 2025, aunque con diferencias territoriales relevantes. Los mayores incrementos se registraron en el País Vasco, con un 118,4%, y Navarra, con un 112,8%, frente a la media nacional de 59,7%.
Al ajustar las cifras por el tamaño de la población, Navarra deja de aparecer entre las CCAA con menos delitos y pasa a ocupar la segunda posición. En 2025 se registraron 13 delitos cometidos por personas adultas condenadas por cada 1.000 habitantes de 18 y más años, únicamente por debajo de Baleares y claramente por encima de la media nacional, situada en 11,1.
Los datos relativos a los menores de edad también sitúan a Navarra por encima de la media. En 2025 se registraron 14,6 infracciones cometidas por menores condenados por cada 1.000 habitantes de entre 14 y 17 años, frente a las 11,3 del conjunto nacional. Navarra ocupa la sexta posición entre las CCAA, un resultado que aconseja prestar especial atención a la evolución de la delincuencia juvenil.
El análisis por nacionalidad muestra que la población extranjera presenta una tasa de personas condenadas claramente superior a la española. En 2025 se contabilizaron en Navarra 15,97 condenados por cada 1.000 habitantes de nacionalidad extranjera, frente a 4,70 entre los españoles; es decir, una tasa 3,4 veces mayor. Esta diferencia también se refleja en su peso relativo: los extranjeros representan el 13,2 % de la población navarra, pero concentran el 34 % de las personas condenadas. Estos datos constatan una significativa sobrerrepresentación, aunque deben interpretarse teniendo otros aspectos como las diferencias de edad y género existentes entre ambas poblaciones.
Institución Futuro concluye que la evolución observada no constituye una buena noticia: Navarra registra un crecimiento de los delitos asociados a personas condenadas muy superior al nacional, tasas por habitante elevadas tanto entre adultos como entre menores y una notable sobrerrepresentación de la población extranjera entre las personas condenadas. Resulta necesario profundizar en los tipos de delitos que explican este aumento y en el perfil de quienes los cometen, ya que como es obvio no todas las infracciones tienen la misma gravedad ni afectan de igual manera a la percepción de seguridad. En cualquier caso, estos datos merecen atención: una evolución desfavorable de la delincuencia perjudica la calidad de vida, deteriora la confianza social y tampoco favorece la imagen de Navarra como un territorio seguro y atractivo para vivir, trabajar e invertir.