La Federación Internacional de Esclerosis Múltiple (MSIF) ha publicado el informe del Atlas de Esclerosis Múltiple 2026, que concluye que su incidencia sigue creciendo a nivel mundial. Actualmente se estima que 3,1 millones de personas conviven con la esclerosis múltiple en todo el mundo —la cifra más alta hasta la fecha—, tras un trabajo de campo que ha reunido información de 133 países que representan el 93% de la población mundial, en la fotografía más completa disponible sobre prevalencia e incidencia. Esto equivale a 1 de cada 2.600 personas, o 38 de cada 100.000.
La cifra ha ido aumentando con los años: eran 1,8 millones en 2013 y 2,8 millones en 2020. ¿Significa esto que cada vez hay más riesgo de desarrollar la enfermedad? No necesariamente. El propio informe explica que este aumento se debe, sobre todo, a que hoy se diagnostica antes y mejor, a que las personas con EM viven más años gracias a los tratamientos actuales, a que los sistemas de recogida de datos han mejorado y al simple crecimiento de la población mundial. Con los datos disponibles, no se puede afirmar con certeza si el riesgo real de desarrollar EM está aumentando.
Los datos clave
- Alrededor de 3,1 millones de personas conviven con esclerosis múltiple en todo el mundo, lo que equivale a 38 casos por cada 100.000 habitantes.
- Más de 120.000 personas son diagnosticadas cada año, lo que supone 330 nuevos casos diarios y un diagnóstico cada 4,4 minutos.
- 7 de cada 10 personas con EM son mujeres, que tienen entre 2 y 3 veces más probabilidades de ser diagnosticadas que los hombres.
- Al menos 40.000 menores de 18 años conviven con la EM, frente a los 30.000 registrados en 2020.
La prevalencia no es igual en todas partes: es más alta en Europa y América, y más baja en África, el sudeste asiático y el Pacífico occidental. Parte de esta diferencia podría estar relacionada con la exposición solar y los niveles de vitamina D (a menor luz solar, mayor prevalencia observada), pero también influye mucho la capacidad de cada país para diagnosticar y registrar los casos. De hecho, el estudio señala que los países con más inversión sanitaria detectan más casos, lo que sugiere que en muchas regiones la EM sigue estando infradiagnosticada. Además, el 83% de los países reportan obstáculos para el diagnóstico precoz, entre los que destacan la escasez de neurólogos, la baja concienciación sobre los síntomas y el coste y la falta de acceso a resonancias magnéticas y otras pruebas diagnósticas.
El informe también señala como principales recomendaciones el diagnóstico precoz, la mejora de los sistemas de datos, la aplicación de políticas basadas en evidencia y una atención adaptada a las necesidades de cada paciente.
Datos como los del Atlas de Esclerosis Múltiple 2026 son clave para nuestra labor como Fundación, ya que nos permiten dimensionar la magnitud real de la enfermedad, visibilizar la necesidad de seguir invirtiendo en investigación, y reivindicar el acceso equitativo al diagnóstico y al tratamiento, viva donde viva cada persona.
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