Newsletter Junio
Newsletter Junio
Junio sediento |
|
Con el mes de junio, vienen las carreras de última hora. Para cerrar las cuentas anuales, sufrir con la renta, superar los exámenes finales y celebrar las últimas sesiones en el Congreso (aunque sea sólo por hacer ruido). Y, por si fuera poco, con el subidón de temperaturas… y del consumo de agua y de electricidad. En un país donde parece que abundan tanto una como la otra, la realidad nos muestra que aún tenemos mucho que mejorar. Sobre todo, porque para ambas carecemos de un Plan Estratégico a largo plazo. En España Mejor, siempre con el propósito de aportar soluciones reales a los problemas reales de los ciudadanos, hemos registrado en el Congreso – donde ya nos conoce hasta el ujier 😊 – una propuesta para una Política Nacional de Agua. Primero, porque creemos que se debe tener visión de futuro; segundo, porque la inversión de impacto no sólo es deseable sino una garantía de éxito; y, tercero, porque nuestro país no puede permitirse que un tema clave como es el agua siga siendo objeto de polarización política. Te invitamos a leer nuestra refrescante newsletter, con todos los detalles de la propuesta de agua, la opinión de dos expertos en inversión de impacto y una entrevista con una joven emprendedora preocupada por el futuro del país. Más nuestra agenda y nuestras últimas noticias. Advertimos: esta newsletter te va a dar sed… de más España Mejor. Un saludo, |
UNA ESPAÑA DE IMPACTO
El mes de junio nos trae, cada año, la reflexión sobre lo que estamos haciendo para combatir el cambio climático y fomentar la economía sostenible. Pero esto no va de un día, ni de una semana. Es un trabajo constante que requiere de visión y estrategia. También de convicción.
Desde Bruselas, donde la primera semana de junio celebran la “Green Week”, planteamos una Nueva Política de Agua. Sin ideologías y sin polarización.
España Mejor propone una Estrategia Nacional del Agua para afrontar los retos de escasez, desperdicio y gestión ineficiente
La propuesta, registrada en el Congreso, hace hincapié en la necesidad de mejorar la gobernanza en la gestión del agua; invertir en nuevas tecnologías y diseñar una visión estratégica a largo plazo.
España es referente tecnológico en el sector hídrico, pero desaprovecha su potencial por la politización y la falta de planificación unificada.
¿Por qué hace falta?
España Mejor advierte de que las lluvias torrenciales recientes y la situación de estrés hídrico en el 40% del territorio evidencian una falta de previsión. Los mecanismos actuales no garantizan la ejecución ni la eficiencia de las inversiones, ni en los Planes Hidrológicos ni en los fondos europeos destinados a agua.
Nuestro país enfrenta un déficit estructural de inversión en infraestructuras hídricas. La inversión anual actual es un 80% inferior a lo necesario, y el 70% de los proyectos planificados en la última década no se han ejecutado.
Esto se traduce en problemas como las fugas en redes de agua, con pérdidas del 13% en media y hasta el 25% en regiones como Canarias, y la ineficiencia en el uso agrícola, que representa el 70% del consumo de agua en España. A esto se suman los efectos de la crisis climática, con sequías persistentes e inundaciones mal gestionadas.
¿Quieres presentar la propuesta al Pleno de tu Ayuntamiento, a la Consejería de Medio Ambiente de tu Comunidad Autónoma o al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico?
- Si tienes certificado digital o Cl@ve Pin, puedes presentarlo por registro electrónico desde https://rec.redsara.es/. Descárgate nuestra guía para presentarlo digitalmente.
- Rellena los campos principales de la solicitud:
ASUNTO: Propuesta ciudadana para debate en Pleno del Ayuntamiento / Consejería de Medio Ambiente / Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico sobre medidas para aprobar una nueva política hídrica técnica, a largo plazo, y adaptada al cambio climático.
EXPONE: Como ciudadano de este municipio / Comunidad Autónoma / país, y en conocimiento de la escasez de agua que sufre España, el deterioro de infraestructuras, la ineficiencia burocrática y la falta de planificación a largo plazo., considero urgente abordar esta problemática desde las administraciones públicas competentes.
SOLICITA: Que sea admitido el presente escrito que recoge propuestas orientadas aprobar una nueva política hídrica y que dichas propuestas sean incluidas en el orden del día del próximo Pleno de este Ayuntamiento / sean consideradas por la Consejería de Medio Ambiente / el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, con el fin de su debate y valoración.
NO OLVIDES ADJUNTAR LA PROPUESTA Y FIRMAR DIGITALMENTE LA SOLICITUD
Una vez enviada, puedes escribirnos a hola@esmejor.eu para avisarnos de que la has registrado.
A continuación puedes ver también un tutorial para registrar cualquier propuesta a través del Registro Electrónico General.
LA OPINIÓN DE NUESTROS COLABORADORES
La inversión de impacto: rentabilidad con propósito
Por Pablo Valencia, Socio Director de Q-Impact
Durante décadas, el mundo financiero ha operado bajo una lógica binaria, persiguiendo optimizar rentabilidad y minimizar riesgo. Hoy, esta lógica se queda corta para los retos a los que nos enfrentamos. El dinero ha dejado de ser la medida de todas las cosas, y en todos nuestros ámbitos personales y profesionales, perseguimos también dejar un mundo algo mejor.
La inversión de impacto incorpora este eje de contribución al mundo de la inversión, demostrando no solo ser una gran oportunidad de negocio, sino también, la mayor palanca de transformación social y medioambiental de nuestro tiempo.
Más que una tendencia: una nueva forma de entender la inversión
La inversión de impacto busca generar retornos financieros al tiempo que crea un impacto positivo y medible en la sociedad o el medio ambiente. No hablamos de filantropía, sino de una metodología rigurosa que incorpora métricas de impacto en la toma de decisiones y en la evaluación del éxito de una inversión, sin necesidad de sacrificar rentabilidad.
A pesar de su escaso recorrido, según datos de SpainNAB, en apenas cinco años, en España el volumen de activos bajo gestión con criterios de impacto ha superado los 3.300 millones de euros. Globalmente, la red de inversores GIIN (Global Impact Investing Network) estima que el mercado de inversión de impacto supera ya los 1.100.000 millones de dólares, con un abanico de estrategias y vehículos cada vez más variado y sofisticado.
Rentabilidad, sí. Pero también transformación
Los inversores de impacto entienden que las soluciones a los desafíos más urgentes —desde el cambio climático, el paro juvenil, el desarrollo de las regiones hasta la exclusión social— no son solo una responsabilidad moral, sino también una fuente inagotable de oportunidades económicas. La descarbonización, la transición energética, el acceso a la salud o la digitalización inclusiva no solo necesitan financiación: ofrecen retornos sólidos y estables en el medio y largo plazo.
Al invertir en estas empresas que abordan desafíos sociales y medioambientales, estás contribuyendo a soluciones reales y sostenibles.
Pymes con propósito: donde el impacto es más real
Si además, la inversión se dirige a las pequeñas y medianas empresas (pymes) de las regiones, que son el motor de nuestras economías y comunidades, no solo apoya su crecimiento, sino también fomentando el desarrollo local y la creación de empleo. Además, estas pymes suelen estar más cerca de los problemas sociales y medioambientales, lo que les permite ofrecer soluciones más efectivas y adaptadas a las necesidades locales.
Una de las mayores garantías de impacto transformador está en el apoyo a estas empresas que operan en sectores clave y en regiones donde las necesidades son más acuciantes. Estas compañías, a menudo invisibles para el capital tradicional, son motores de empleo, cohesión territorial e innovación social.
Apoyarlas en su crecimiento y profesionalización no solo mejora su competitividad, sino que multiplica su capacidad de generar impacto. Fondos como Q-Impact, en España, han demostrado cómo invertir en pymes con modelos de negocio escalables y orientados a la solución de retos sociales (empleabilidad, educación, envejecimiento, salud mental…) puede combinar rentabilidad con una enorme huella de impacto real y duradera.
Conclusión: construir el futuro desde el capital
La inversión de impacto ya no es una estrategia de inversión marginal o de nicho. Es una respuesta a los desafíos sistémicos que enfrentamos, y una vía para reconciliar los objetivos económicos con los valores colectivos desde el mundo de la inversión. En un mundo que exige soluciones urgentes, los inversores tienen hoy una responsabilidad —y una oportunidad: utilizar el capital como herramienta de transformación.
Invertir con impacto no es solo posible. Es, cada vez más, imprescindible.
Necesitamos que las empresas potencien su impacto social y medioambiental positivo
Por María López-Escorial, consultora independiente especializada en innovación social
En momentos tan convulsos como los que estamos navegando, donde los riesgos nos parecen cada vez mayores y las respuestas como sociedad cada vez más frágiles, el hecho de que las empresas hayan tomado la batuta y se hayan erigido como agentes de cambio es, como menos, esperanzador. Es verdad, que es un giro que le lleva pidiendo la sociedad ya mucho tiempo, y que se ha materializado de forma desigual en los últimos años y en muchos casos fruto de la presión regulatoria. Pero han decidido coger el guante y eso es digno de elogiar. Como sociedad, necesitamos que todas se sumen a esta nueva forma de entender el capitalismo.
Durante los últimos 50 años, las empresas se han regido por la máxima de Milton Friedman en que la única responsabilidad de las empresas era generar valor para el accionista. Esto es lo que se ha enseñado en todas las escuelas de negocios y lo que está en todos los estatutos de nuestras empresas y en los incentivos de sus directivos. Pero nos hemos dado cuenta de que, aunque se ha generado uno de los periodos de mayor prosperidad de nuestra historia, esto ha sido a consecuencia del agotamiento de los recursos naturales, habiendo ya sobrepasado en 2024, 6 de los 9 límites planetarios que la ciencia ha revelado como ámbito seguro para las actividades humanas, y de la generación de desigualdades que cada vez son más acuciadas.
Por eso, para tener una sociedad más sana y para nuestra propia supervivencia, necesitamos que nuestras empresas empleen los recursos y habilidades que poseen en revertir esta tendencia. Principalmente, porque están equipadas con el patrimonio, habilidades y experiencia necesarias para generar este cambio con éxito. Y no sólo hablamos de sostenibilidad, según la cual conservamos los recursos y minimizamos el daño al medio ambiente, sino de regeneración. Ya no vale con no seguir haciendo el daño a la sociedad y al planeta que ha provocado esta carrera hacia el crecimiento, sino de reparar y regenerar lo que hemos destrozado incluso más allá de su estado original.
Pero además, necesitamos que las empresas potencien su impacto positivo porque es absolutamente relevante para mejorar su ventaja competitiva, minimizar los riesgos de su operación y por ende su continuidad. Los datos son contundentes, las empresas impulsadas por un propósito claro tienen un crecimiento un 10% mayor que el promedio y superan a la bolsa en rendimiento financiero a largo plazo (