Con temperaturas bajo cero y con los bombardeos continuos en el este de Ucrania, un consorcio de ONG ucranianas e internacionales, pide actuar con urgencia para ampliar el apoyo vital —inclusivo para personas con discapacidad— dirigido a las comunidades más expuestas en el este del país.
Situación crítica en Ucrania
La situación humanitaria en Ucrania sigue siendo crítica en 2025, especialmente en las regiones de Zaporiyia, Donetsk, Dnipropetrovska y Járkiv, donde el conflicto activo y los ataques repetidos han afectado gravemente a la población civil y a la infraestructura esencial. Según OCHA, unas 12,7 millones de personas necesitan asistencia urgente. Las necesidades son especialmente agudas en las zonas de primera línea donde opera el consorcio. ActionAid, que lidera este consorcio, subraya que muchas personas mayores y personas con discapacidad están viviendo en aislamiento y se enfrentan a barreras para desplazarse a lugares seguros o acceder a servicios esenciales, mientras que los actores locales luchan por responder a las crecientes necesidades y la asistencia humanitaria se vuelve cada vez más compleja y peligrosa de entregar.
“Las personas mayores se enfrentan a un doble desafío: el frío y la soledad”, afirma Victoriia Panchenko, directora de la oficina de representación de HelpAge International en Ucrania.
“Muchas han perdido sus hogares por la guerra, y aún más no pueden evacuar debido a la soledad, el deterioro de la salud o el miedo a dejar sus ciudades, permaneciendo en peligro en zonas cercanas al frente. Para estas personas, incluso llegar a un hospital, una farmacia o una tienda se ha vuelto casi imposible por los bombardeos constantes y la infraestructura dañada”.
El año 2025 registró el mayor número de víctimas civiles en Ucrania en más de tres años de guerra; entre ellas, personal humanitario y personas voluntarias que resultaron muertas o heridas mientras prestaban asistencia vital en el país. Los ataques contra el personal humanitario siguen siendo un grave riesgo, especialmente cerca de las líneas del frente.
Evacuaciones en zonas peligrosas
A pesar de esta situación, las ONG han llegado a más de 5 000 personas en los óblast de Zaporiyia, Donetsk, Dnipropetrovsk y Járkiv, proporcionando evacuaciones seguras, atención domiciliaria, apoyo psicosocial, dispositivos de asistencia y ayuda económica para el invierno a quienes viven en zonas de difícil acceso. A pesar de los ataques constantes, casi 2 500 personas fueron evacuadas con seguridad de áreas de alto riesgo. Sin embargo, el número de ucranianos que necesitan ser rescatados de zonas de combate activo aumenta rápidamente. La ONG East SoS destaca: “Muchas personas nos contactan con profunda ansiedad y agotamiento, a menudo después de otra noche de bombardeos o de la destrucción de sus hogares. En esos momentos, la carga de trabajo de nuestra línea de atención se dispara: actualmente estamos gestionando hasta 30 solicitudes de evacuación al día”.
“La gente no puede esperar: necesita lugares cálidos y seguros donde dormir, transporte accesible para evacuar y recibir cuidados, e información clara para poder tomar decisiones”, señala Kate Raduliak, de ActionAid. “Colaborar con grupos locales nos permite actuar con mayor rapidez —sobre todo ahora, cuando las condiciones invernales multiplican el riesgo—”.
El duro invierno aumenta el riesgo para la población más vulnerable en Ucrania
Con el rápido descenso de las temperaturas y el aumento de las necesidades humanitarias, las ONG piden mantener acciones coordinadas que garanticen evacuaciones seguras, ampliar la atención domiciliaria, reforzar los servicios inclusivos y de apoyo psicosocial, y extender la atención móvil a comunidades rurales y aisladas. También instan a proporcionar suministros para el invierno, entregar asistencia en efectivo y activar mecanismos de reducción del riesgo de desastres para proteger la seguridad y dignidad de quienes se ven más afectados por el conflicto y el frío.
El proyecto “Protección y apoyo para comunidades en riesgo en el este de Ucrania” es un proyecto liderado por ActionAid en asociación con HelpAge UK (a través de HelpAge International) y las organizaciones locales East-SOS, Volunteer68, M.ART.IN-Club, Memory 86 y Pomogaem, financiado por la Unión Europea.