“Gracias por apoyar la música en vivo”. Esa fue la frase que acompañó a Lucía Pulido durante su paso por Bogotá en el Festival Centro y el Festival de Músicas del Mundo de la Universidad de los Andes. Ambos escenarios estuvieron en su máxima capacidad y no fue en vano porque son escasas y únicas las oportunidades que en Colombia se tiene el privilegio de ver, escuchar y sentir a una de las voces que marcó un estilo y a varias generaciones.
Cuando se nombra a Lucía Pulido a algunos se les viene a la memoria el imborrable dueto junto a Iván Benavides, que en los años 80 marcó el curso de la canción social, a otros la evocación les cae por los lados del jazz, la improvisación y su vida en New York, donde cantó y grabó al lado de grandes del género como Eric Friedlander, Satoshi Takeishi, Binney Dave o Ed Simon, por nombrar algunos. Lo cierto es que su nombre ocupa un lugar importante en los circuitos del jazz, la experimentación y la música popular.
Pensar en ella es traer a colación su maestría para convertir lo sencillo en un reto complejo a nivel musical porque tiene una habilidad para adaptarse a lo experimental, como si lo superficial no fuera suficiente para sus cuerdas vocales que la han llevado por los más imponentes escenarios para ser libre, para abstraerse del mundo. En otras palabras: para cantar.
Hoy en día su nombre es sinónimo de México. Desde hace 14 años llegó a este país guiada por el amor y allí sembró importantes semillas que ahora se traducen en un álbum lleno de descubrimientos para la música tradicional: Colombia-México. Dos pueblos, una raíz. Ver en vivo las similitudes entre el bambuco colombiano y la trova yucateña, entre la música guasca y las pirekuas de Michoacán, generan una emoción profunda y un entendimiento hacía dos países que están hermanados espiritualmente por la música.
Su pasó por Bogotá durante sus dos conciertos en enero de 2026 fue una clase magistral de canto y a la vez una muestra clara del lugar casi sagrado que ocupa la música. Cada viento y Dile a tus ojos llevaron a Lucía Pulido a un lugar interior intimo donde fue capaz de transmitir la ausencia del duelo o el dolor del desamor. Canoa a la mar y su viaje hacía el currulao del Pacífico o la cumbia rebajada Vestido nuevo, del compositor Sebastián Cruz, le aportaron dinamismo al recital con ese indudable sello colombiano, pero matizado con el lenguaje del bombardino y del violín, acompasado por la percusión y las guitarras que muchas veces tomaron un rumbo más cercano al Noise y la experimentación como se escuchó en Petenera.
Adicionalmente 25 limones y Esperancita fueron la otra cara de la moneda con su toque jocoso y alegre que despertaron la curiosidad del público ávido por saber quiénes eran esos talentosos seres que, con una presencia contundente, acompañaron magistralmente a Lucía. Cinco músicos o mejor, cinco amigos que la vida le regaló para hacer de cada grabación o concierto un instante plagado de talento y fuerza escénica: Ulises Martínez, Misha Marks, Gustavo Nandayapa, Juan Fridman y Yeison Perilla (tiplista colombiano invitado), fueron los encargados de respaldar con imponentes improvisaciones y momentos de libertad, la solidez con que Lucía encaró al público para cantar, como solo ella sabe, esas melodías que México le regaló, esas canciones que Colombia le entregó y que a través de su voz fueron el puente para unir a dos pueblos en una sola raíz. El “En vivo” de Lucia Pulido y su Ensamble es una muestra real del nivel de complejidad y dominio musical, de conocimiento, investigación, pero sobre todo de vivir. Vivir por y para la música.
¿Intérprete de jazz, de folclor, cantautora? Lucía Pulido es, desde luego, una figura artística muy versatil y, sin duda, una de las mejores voces que ha dado Colombia. Una perfecta muestra de ello es el álbum Colombia México: Dos Pueblos, Una Raíz; donde además de celebrar el vínculo musical entre dos culturas, da un paso más en ese concepto llamado Reinterpretación.
Parece que fue ayer, y en realidad han pasado 40 años, desde que se escuchó por primera vez su voz en ese dúo que rompió esquemas en medio del ambiente tropical y pop que era la Bogotá de los años 80. Me refiero a Iván y Lucía, junto a su entonces compañero de fórmula, Iván Benavides, quien vuelve aquí como productor.
Lucía siempre ha sido una artista con el feeling para tener a su lado a los mejores músicos. Su segundo álbum con Iván ya incluía personajes que hoy son leyenda: Israel Tanenbaum, Luis "Pachequito", Ernie Becerra, Germán Sandoval, John Benítez... Y cuando se va a Nueva York, se sumerge en ese "New World Spirit" que respiran Héctor Martignon, Jairo Moreno o el gran Satoshi Takeishi.
Y ahora lo vuelve a hacer. Escuchemos, por ejemplo, el tema Cada Viento. Esta primera canción de su nuevo álbum parece una concatenación entre Los Macorinos y el Quinteto Leopoldo Federico. Y es sólo el preámbulo de un magnífico trabajo en arreglos de Ulises Martínez y Sebastián Cruz, y en interpretación, además, de Juan Francisco Fridman, Gustavo Nandayapa, Misha Marks y Yeison Perilla.
Lucía visitó Fundación Gladys Palmera mientras hacía la parte de europea de su gira del álbum, trabajo que ha sido publicado por Club del Disco. Esta discográfica nació en Buenos Aires y se ha convertido desde Barcelona en una referencia para la música independiente, publicado folk, música de raíz, jazz y el tango. Cabe anotar que el álbum Colombia México se ha prensado en vinilo, además de su versión digital.
Disponible en formato físico y digital
AQUÍClub del Disco presenta el álbum como "una exploración musical profunda que traza puentes entre los sonidos populares de Colombia y México, dos culturas que, a pesar de su distancia geográfica, comparten raíces comunes y una vibrante tradición musical. En este proyecto, Lucía Pulido propone un viaje sonoro a través de cumbias colombianas y sones mexicanos, de currulaos y guabinas de Colombia, y de pirekuas y trovas de México. La propuesta nace de un laboratorio de investigación y creación donde convergen la tradición y la experimentación sonora".
"Aunque las canciones sean las mismas, el resultado siempre será una sorpresa. ¡Es parte de la magia de hacer música! Mi voz puede volar libremente", explica Lucía Pulido. Y a eso hay que agregar que se incluyen obras anónimas de la tradición de ambos países, pero también creaciones de grandes compositores históricos como el yucateco Guty Cárdenas o el raquireño Jorge Velosa".
Es excelente. Una obra de arte, que además viene con ilustraciones de ese excelso narrador gráfico que es nuestro amigo Pedro Strukelj. ¡Bravo!
Playlist
1. Lucía Pulido - Cada Viento
00:00:13
2. Lucía Pulido - 25 Limones/Pájaro Cú
00:04:56
3. Lucía Pulido - Petenera
00:08:06
4. Lucía Pulido - Esperancita
00:11:11
5. Lucía Pulido - Dile a tus Ojos
00:14:39
6. Lucía Pulido - El Vestido Nuevo
00:18:16
7. Lucía Pulido - Cantas de Guabina
00:21:39
8. Lucía Pulido - Canoa a la Mar
00:28:05
9. Lucía Pulido - Arrancazacate
00:31:39