Parece que la mitad de la población de La Habana está aquí, en las puertas del Teatro Payret, esta noche de 1941. Es noviembre y la guerra está muy lejos, allá en Europa. Algunos se han enterado de que hoy se despide de Cuba, que ha visitado tantas veces, la llamada “Sensación Jarocha”, Toña La Negra, que mañana regresa a su país.
No se ha hecho público, pero “Radio Bemba”, que es como se le dice en la isla a los rumores, ha contado que está enfadada porque la internaron en Triscornia, ese campamento infame para los extranjeros con problemas legales, donde, como dice un recorte de prensa “se aglomeran cientos de inmigrantes, fugitivos de la guerra, entre los cuales se encuentra lo mismo un sombrerero francés que un militar prusiano”.
Han venido a comprobar si Toña va a contar quién la denunció a las autoridades, porque había expirado su permiso de estancia en Cuba. Pero ella no alberga resentimientos, es dulce y tierna, y por eso abre su presentación en el escenario del Payret con el tema La Alondra, de Sindo Garay, que dice:
Yo soy como la alondra / que al despuntar el día
le brinda en su gorjeo / las glorias al Señor,
y vengo por el aire / buscando la armonía
que vierto en mis canciones / llenándolas de amor / llenándolas de amor.
Nadie sabe qué traerá el futuro, si María Antonia del Carmen Peregrino Álvarez, Toña la Negra, nacida en el barrio de La Huaca, al sur del puerto de Veracruz, México, el 2 de noviembre de 1912, regresará a La Habana. Esta ciudad no la siente extraña, ni extranjera, ni ajena. Y ella le ha cantado a la isla porque ha sentido que los de su tierra y la nuestra compartimos el mismo mar y el mismo cielo.
En su repertorio hay muchos temas de autores cubanos, lo mismo sones que boleros. Gracias a su voz adquirió fama internacional el compositor Oswaldo Farrés, del que Toña popularizó Acércate más, que muy pronto será incluido por “el barítono colombiano Carlos Julio Ramírez, en la película musical de la Metro Goldwin Mayer “Easy to Wed”, protagonizada por Esther Williams y Lucille Ball, con la letra traducida al inglés con el título Come Closer to Me”.
Toña conoce el profundo dolor de Cuba, pues lo hizo suyo cuando grabó este Lamento cubano, de Eliseo Grenet, que ahora comienza a cantar en el escenario:
¡Oh! Cuba hermosa, primorosa, / ¿por qué sufres hoy tanto quebranto?
¡Oh! Patria mía, / ¡quién diría / que tu cielo azul / nublara el llanto! //
Ay, y al contemplar / ardiente el sol / tus campos plenos de verdor /
pienso en el tiempo aquel / que sufre Cuba. //
¡Oh! En el susurro del palmar / se siente el eco resonar /
de una voz de dolor / que al amor llama.
Pero esta noche el eco de otro dolor lejano, de los combates de ingleses y nazis alemanes, no llega a esta ciudad que disimula siempre la tristeza. Hoy nadie sabe que, en unos meses, cuando sea ya el año 1942, esta joya arquitectónica que construyera el catalán Joaquin Payret en la concurrida esquina del Paseo del Prado, antes Alameda de Isabel II y San José, cambiará de manos y un día no muy lejano será demolido por un nuevo dueño, el comerciante asturiano José Sixto, que levantará otro edificio a su manera.
Esta noche nadie piensa en eso. Alguno de los presentes seguirá especulando, en silencio, si será cierto que a la veracruzana la denunció Rita Montaner, “La Única”, por una antigua e inexplicable rivalidad, o lo que “dicen algunos chismosos que todo fue un complot de ciertos colegas de la mexicana, envidiosos de su popularidad entre los cubanos”. Y para olvidar rencores y envidias, canta un cubanísimo son, compuesto por el gran Ignacio Piñeiro, Mentira, Salomé, que dice:
Salomé no está llorando los martirios de tus penas, / es mentira /
nunca ha sido mujer buena / con un malo corazón / mujer falacia,
impostora de caricias. //
Tu beso es virus que a el alma envenena, / mueve tus ansias /
un corazón de hiena / con las maldades que encierra la codicia. //
Mujer falacia, / impostora de caricias. //
Mentira. // Salomé me quiere a mí, / mentira. //
Salomé no me engaña nunca, / mentira, /
yo soy su delirio, / dice que me quiere. // Mentira.
Toña lleva en la sangre una herencia africana por el abuelo paterno haitiano. En 1943 se llevará a México a un portento de nuestra música, el pianista y compositor Juan Bruno Tarraza, y su repertorio crecerá.
El 16 de julio de 1929 la cantante había debutado “en el cabaret El Retiro y haciendo temporada en ese lugar, donde se la conocía como ‘La Peregrina’”. El compositor Agustín Lara la consideró la más grande cancionera de todos los tiempos, por su estilo personalísimo, la fuerza de su expresión y el terciopelo de su garganta privilegiada.
Y ciertamente, Toña La Negra impresiona gratamente. Se hace extrañar. El público que ha venido al Teatro Payret comenzará a desear su regreso. “El escritor peruano Víctor Hurtado Oviedo, llevado por la admiración, ha escrito un retrato vivo de Toña, de su figura generosa y cadenciosa: Muñeca redondísima de nieve negra e imposible, aún más imposible bajo el apasionado sol de Veracruz; muñeca rebosante, de esferas sucesivas”.
Le ha cantado a la vida, a la alegría y al amor, e hizo suyos muchos temas de autores cubanos, como este que dice:
Despertaste nueva vida en mí, / para ser faro de mi querer. //
Y hoy me tienes medio loca, / porque ya siquiera un poco /
a ver alumbrar mi ilusión. //
Hoy la vida vuelve a sonreír, / tengo ya deseos de sentir /
los besitos de tu boca / que mejor me hacen vivir. //
Si me pudieras querer / como te estoy queriendo yo,
si no me fuera traidora / la luz de tu amor.
Muchos se han preguntado cómo Toña La Negra logró ser como era. “Con qué naturalidad se mezclaban en sus interpretaciones el agua del mar y la cadencia del viento que mece las palmeras. Cómo lograba con su voz crear escenografías, estados de ánimo, arquitecturas emocionales que aún perduran en sus grabaciones”.
Ella misma responderá muchos años más tarde esas incógnitas diciendo: “A veces, cuando estoy en escena, cierro los ojos porque no quiero ver, sino sentir; no quiero ver, sino imaginarme que aún estoy rodeada de aquellos prodigios, de aquellas maravillas, de aquellas escenografías en donde casi pude respirar el olor de la noche que es tan característico de Veracruz”.
Nadie sabe si Toña volverá. Si se va herida por lo que le han hecho en Cuba o si será capaz de olvidarlo. Esta noche se despide de La Habana con un tema de Ñico Saquito que ha hecho grande Miguelito Valdés con la orquesta Casino de la Playa:
Cuando yo llego al solar / y veo a la negra Leonor /
yo no sé lo que pasa en mi cuerpo / y que me pongo a bailar /
y porque el negro Simón / cuando me ve llegar
arrebata un cajón y se pone a tocar… //
Y la negra Leonor no se puede aguantar / cuando siente cajón se alborota.
Y el negrito Simón se alborota también
escarrancha la bemba y se pone a cantar.
“El 20 de junio de 1953, Toña La Negra marcó la historia al aparecer por primera vez en la televisión mexicana en un programa que fue dedicado a la música de México”. Moriría en la capital mexicana el 19 de noviembre de 1982. Pero su voz sigue resonando en el viento porque ha sentido que los de su tierra y la nuestra compartimos el mismo mar y el mismo cielo”.
En su repertorio hay muchos temas de autores cubanos, lo mismo sones que boleros.
Playlist
1. Toña La Negra con el Conjunto de Pablo Peregrino - La alondra (Sindo Garay)
00:00:15
2. Toña La Negra con el Conjunto de Pablo Peregrino - Lamento cubano (Eliseo Grenet)
00:02:59
3. Toña La Negra con la Sonora Mexicana - Campanitas de cristal (Rafael Hernández)
00:05:20
4. Toña La Negra con la Orquesta de Juan García Esquivel - Ogguere (Gilberto Valdés)
00:07:48
5. Toña La Negra con Juan Bruno Tarraza - Vámonos de fiesta (Juan Bruno Tarraza)
00:11:08
6. Toña La Negra con Toño Escobar - La cumbancha (Agustín Lara)
00:13:30
7. Toña La Negra con el Conjunto de Pablo Peregrino - Si me pudieras querer (Ignacio Villa)
00:16:40
8. Toña La Negra con Juan Bruno Tarraza - Tu nombre (Juan Bruno Tarraza)
00:19:56
9. Toña La Negra con la Sonora Mexicana - Obsesión (Pedro Flores)
00:22:50
10. Toña La Negra con la Orquesta de Rafael de Paz - No te burles (José Dolores Quiñones)
00:24:57
11. Toña La Negra con el Conjunto de Pablo Peregrino - Mentira Salomé (Ignacio Piñeiro)
00:27:35