La industria textil, esencial para la economía global, enfrenta una grave crisis ambiental por su modelo lineal y el auge de la moda rápida. La Unión Europea impulsa la economía circular con normativas como la recogida obligatoria de residuos textiles en 2025. En este marco, el proyecto CHEMUP, liderado por AITEX, desarrolla tecnologías de reciclaje químico, enzimático y termoquímico para transformar residuos en nuevos productos, avanzando hacia una industria textil más sostenible.
Desafíos y soluciones en la transformación sostenible de la industria textil
La industria textil es un pilar de la economía global, con un valor estimado de 1.3 billones de euros y más de 300 millones de empleos. Sin embargo, su modelo de producción lineal, junto con el auge de la moda rápida, ha generado una acumulación masiva de residuos textiles, convirtiéndose en un problema ambiental urgente.
Para revertir esta situación, la Unión Europea lanzó en 2020 el Plan de Acción para la Economía Circular, dentro del Pacto Verde Europeo, con el objetivo de fomentar un crecimiento sostenible, reducir el impacto ambiental y alcanzar la neutralidad climática en 2050. Este plan promueve el diseño sostenible, el consumo responsable y la gestión eficiente de residuos, incluyendo la recogida selectiva de residuos textiles antes de 2025, según la Directiva (UE) 2018/851.
Una de las soluciones más prometedoras es el reciclaje químico, que permite descomponer materiales sintéticos a nivel molecular, superando las limitaciones del reciclaje tradicional. Aunque su implementación a gran escala aún enfrenta retos técnicos y económicos, representa una vía clave hacia la circularidad.
En este contexto, AITEX impulsa el proyecto CHEMUP, centrado en el desarrollo de tecnologías avanzadas para el reciclaje de residuos textiles posconsumo, abordando tanto los desafíos medioambientales como tecnológicos. El proyecto se estructura en tres líneas principales: reciclaje químico, enzimático y termoquímico, adaptadas a distintos tipos de fibras.
Entre los avances técnicos destacan:
- PET (poliéster): mejora del proceso de glicólisis para obtener BHET y su repolimerización en rqPET, aumentando la eficiencia y reduciendo el impacto ambiental.
- Algodón: desarrollo de un proceso de hilatura con líquidos iónicos, logrando hilos continuos y una recuperación del 95% del solvente.
- Reciclaje enzimático: análisis del uso de enzimas como alternativa sostenible para degradar celulosa y poliéster, especialmente útil en residuos mixtos.
Además, AITEX continúa ampliando el alcance del reciclaje químico hacia materiales más complejos como poliamidas y poliuretanos, mediante despolimerización controlada y rutas químicas específicas. Estos procesos se están validando tanto desde el punto de vista técnico como económico, evaluando su eficiencia, pureza de productos obtenidos y viabilidad industrial.
En conjunto, estas iniciativas representan un avance significativo hacia una industria textil más sostenible, basada en la economía circular, la innovación tecnológica y el aprovechamiento eficiente de los recursos.