La industria farmacéutica opera en un entorno altamente regulado en el que la calidad es un elemento crítico para garantizar la seguridad del paciente, el cumplimiento normativo y la sostenibilidad del negocio. En este contexto, el cuadro de mando de calidad en la industria farmacéutica se ha convertido en una herramienta esencial para analizar información fiable y apoyar la toma de decisiones estratégicas.
¿Por qué el cuadro de mando de calidad es una herramienta estratégica en la industria farmacéutica?
El cuadro de mando de calidad farmacéutico integra los principales indicadores clave de desempeño (KPIs) del sistema de calidad, proporcionando una visión global del estado de la organización. Más allá del reporting, permite identificar tendencias, anticipar riesgos y dar soporte a procesos clave de gestión, en línea con normativas como GMP, ICH Q10 y FDA 21 CFR.
Beneficios de un cuadro de mando de calidad farmacéutico
Cuando está bien diseñado, el dashboard de calidad aporta:
- Visión integral del sistema de calidad
- Anticipación de riesgos regulatorios
- Seguimiento de desviaciones y CAPAs
- Mejora de la preparación ante auditorías
- Impulso de la mejora continua
¿Cómo definir objetivos claros y alineados con la estrategia en la gestión de la calidad farmacéutica?
El diseño de esta herramienta de gestión debe partir de la definición de objetivos claros y coherentes con la estrategia de la organización. Solo de este modo será posible asegurar que la información analizada aporte valor real a la toma de decisiones. Para ello, es clave:
- Seleccionar KPIs de calidad relevantes, como desviaciones, CAPAs, auditorías, OOS, OOT o Right First Time
- Garantizar la integridad y fiabilidad de los datos, conforme a los principios de Data Integrity (ALCOA+)
- Diseñar una visualización clara, orientada a facilitar la toma de decisiones
- Revisar periódicamente el cuadro de mando, integrándolo en la gestión habitual del sistema de calidad