El Grupo de Teatro Salesianos Guadalajara clausuró en la tarde del pasado domingo, 1 de febrero, La Bella y la Bestia, el musical, su undécimo proyecto teatral, poniendo el broche final a tres años de intenso trabajo, ilusión y entrega. Un esfuerzo colectivo que se ha visto recompensado con una extraordinaria respuesta del público: más de 9.500 espectadores han disfrutado del espectáculo a lo largo de 22 representaciones, convirtiéndolo en uno de los acontecimientos culturales más destacados de los últimos años en la ciudad.
Desde su estreno, el musical ha logrado llenar el patio de butacas función tras función, atrayendo a público de todas las edades y procedente tanto de Guadalajara como de otras localidades cercanas. La cuidada puesta en escena con una mejora sustancial en iluminación y sonido, el elaborado vestuario, las coreografías, la música y voces y la calidad interpretativa del elenco han sido algunos de los aspectos más valorados por los asistentes, pero el verdadero valor del proyecto va mucho más allá del escenario.
Implicación de un equipo comprometido
La Bella y la Bestia, el musical es el resultado de más de tres años de preparación, durante los cuales decenas de jóvenes y adultos, alumnos y antiguos alumnos o colaboradores de la casa salesiana de Guadalajara han dedicado incontables horas de ensayos, reuniones y trabajo técnico. Todo este proceso se ha desarrollado de manera totalmente altruista: ninguno de los participantes —actores, músicos, técnicos, equipo creativo u organizativo— percibe compensación económica alguna. El motor del proyecto ha sido, exclusivamente, el compromiso con el teatro, la educación y los valores que inspiran la obra de Don Bosco, que siempre defendió el teatro como una herramienta educativa fundamental para el crecimiento integral de los jóvenes.
En este proyecto ha tenido un papel especialmente relevante Pablo Patiño, joven director del Grupo de Teatro Salesianos Guadalajara, para quien este montaje ha supuesto su tercer musical al frente del grupo. Pablo asumió la dirección tras el fallecimiento de Santiago López, salesiano, fundador y alma del grupo durante años, cuyo legado continúa muy presente en cada ensayo y cada representación. Bajo su dirección, el grupo ha sabido mantener vivo el espíritu original del proyecto, aportando al mismo tiempo una mirada renovada, cercana a los jóvenes y profundamente comprometida con la formación humana y artística.
La labor de Pablo Patiño ha sido clave para coordinar a un amplio equipo intergeneracional, sostener el proyecto a lo largo del tiempo y afrontar con responsabilidad y sensibilidad el reto de dar continuidad a una iniciativa tan significativa para la comunidad salesiana y cultural de Guadalajara.
La función de clausura, celebrada el pasado domingo, contó con la presencia del Inspector de la Provincia Salesiana Santiago el Mayor, Fernando García, acompañado por el director de la casa Francisco Santos y de otros salesianos, Rafael Merinero, director general de Witzenmann Spain y principal patrocinador del musical, así como por otros patrocinadores y colaboradores que han apoyado el proyecto desde sus inicios. Su asistencia quiso reconocer públicamente el trabajo realizado y el compromiso del grupo con la educación, la cultura y el teatro musical.
Instrumento educativo y transformador
Este proyecto ha sido el resultado de años de trabajo y dedicación por parte de un amplio equipo humano de 134 personas que forman el grupo de salesianos entre actores y actrices, técnicos, equipo de tramoya y regidores, equipos de atención al público y colaboradores, muchos de ellos jóvenes, que han encontrado en el teatro un espacio de formación artística, convivencia y crecimiento personal.
A lo largo de su desarrollo, el musical trascendió el ámbito escolar con iniciativas como su participación en el desfile de carrozas inaugural de las Ferias y Fiestas de Guadalajara 2025, llevando su mensaje, creatividad e ilusión a las calles de la ciudad y reforzando el vínculo entre el centro educativo y la sociedad guadalajareña.
Más allá del éxito del público y gracias a su trayectoria y compromiso, el Grupo de Teatro Salesianos Guadalajara recibió en mayo de 2023 la Medalla de Plata de la Ciudad, un reconocimiento oficial que premia su labor cultural y educativa a lo largo de los años.
Con la clausura de La Bella y la Bestia, el musical, se cierra un capítulo especialmente significativo, marcado por la memoria agradecida de quienes iniciaron el camino, la dedicación de quienes hoy lo continúan y la ilusión por los proyectos futuros, manteniendo vivo el carisma de Don Bosco y su apuesta por el teatro como instrumento educativo y transformador.