Oysho, la firma de Inditex, impulsa una nueva transformación estratégica que la lleva más allá de la lencería y el homewear, consolidando su presencia en el segmento de ropa deportiva premium.
La compañía ha redefinido su propuesta de valor, integrando innovación en producto y mejoras en la experiencia de cliente para competir en un mercado cada vez más exigente.
Reescritura del merchandising y cambio de producto
El núcleo de esta transformación ha sido una reescritura completa del merchandising, una decisión estratégica que ha permitido a Oysho redefinir su oferta de productos y atraer nuevos segmentos de clientes. En este sentido, la firma ha optado por cambiar lo que vende sin modificar el público objetivo: lo que han cambiado es lo que le ofrecían, y eso ha abierto nuevas oportunidades de captación.
El giro hacia prendas técnicas y activewear premium no solo incrementa el valor percibido de la marca, sino que también refuerza su posicionamiento internacional, ofreciendo un plus de moda y funcionalidad frente a opciones más básicas del mercado.
Experiencia de cliente y diferenciación en tienda
La experiencia en tienda ha sido otro pilar de la estrategia. Oysho ha incorporado innovaciones como duchas para probar productos y maniquís mejorados, transmitiendo la calidad y el rendimiento de sus prendas. Esta apuesta refuerza la credibilidad de la marca en ropa deportiva y genera una conexión más fuerte con los consumidores, especialmente en mercados fuera de España donde la percepción previa era más limitada.
Posicionamiento frente a competidores
Si bien Oysho se inspira en referentes internacionales de activewear premium, la firma ha encontrado su propia identidad combinando moda, confort y funcionalidad. La estrategia permite captar clientes que buscan una alternativa que integre estilo y rendimiento, sin necesidad de depender de marcas ya consolidadas. La combinación de innovación en producto, experiencia de cliente y un posicionamiento diferenciado sitúa a Oysho como un actor relevante en el mercado europeo de ropa deportiva de alta gama.
La transformación de Oysho demuestra cómo un cambio de producto estratégico, acompañado de mejoras en la experiencia de cliente y un posicionamiento inteligente, puede abrir nuevas oportunidades de crecimiento y consolidar la presencia de una marca en un segmento competitivo y en expansión.
Fuente: Economía Digital