PRL sin persecución: cómo automatizar la recogida de datos y documentación (y ganar en cumplimiento) - Code contract

Compatibilità
Salva(0)
Condividi

En Prevención de Riesgos Laborales (PRL) el problema rara vez es “no tener documentos”. El problema real es conseguirlos a tiempo, completos, vigentes y demostrables. Y ahí es donde muchas empresas se atascan: correos, carpetas, Excel, recordatorios manuales, versiones duplicadas y, cuando llega una auditoría o una inspección, empieza la arqueología.

La solución no es un “gestor documental”. Guardar archivos no garantiza cumplimiento. Lo que cambia el juego es un sistema que orquesta el proceso: pide, persigue, valida, extrae datos y deja evidencias. Eso es exactamente lo que aporta una plataforma de automatización de recogida de datos como Code Contract.

El cuello de botella de PRL: no es la norma, es la operativa

En PRL hay requisitos claros (planes, formación, reconocimientos médicos, EPIs, emergencias…). Pero en la práctica, el cumplimiento falla por motivos operativos:

  • Documentación incompleta (falta una pieza y el expediente queda cojo).
  • Caducidades invisibles (formaciones/reconocimientos vencen sin aviso).
  • Sin trazabilidad real (no queda claro quién entregó qué, cuándo y quién lo validó).
  • Dependencia de personas (si alguien no persigue, no sucede).
  • Múltiples actores (empresa, empleado/a, gestoría, servicio externo de PRL) trabajando en canales distintos.

Cuando PRL depende de “a ver si me lo envían”, el riesgo no es solo administrativo: es operativo y reputacional.

Qué significa automatizar PRL (y por qué no es Dropbox con esteroides)

Automatizar PRL no es “subir documentos a una carpeta”. Es convertir PRL en un flujo controlado por expedientes, donde cada requisito se gestiona como una tarea con responsables, fechas y validación.

En una plataforma como Code Contract, PRL se organiza en un expediente con fases (por ejemplo: onboarding PRL → validación → entrega EPI → emergencias → control de vigencias → cierre). Dentro de cada fase se definen:

  • Qué se solicita (documentos, datos o documento + datos).
  • A quién (empleado/a, gestoría, servicio PRL, responsable interno).
  • Qué validación se exige (aprobación, recepción, descarga, etc.).
  • Qué datos deben quedar estructurados (caducidades, fechas, identificadores).

El resultado: PRL deja de ser persecución y pasa a ser ejecución.

Ejemplo práctico: un “expediente PRL” típico automatizado

Imagina un flujo estándar de PRL como el que muchas empresas necesitan para incorporar y mantener a su equipo al día:

  1. Plan de prevención
  • Envío automático al empleado/a.
  • Aceptación/confirmación de recepción (o solo descarga, configurable).
  1. Plan de trabajo
  • Envío automático con control de versión y evidencia de entrega.
  1. DNI
  • Solicitud al empleado/a.
  • Posibilidad de pedir documento + datos (ej.: número, fecha de validez, etc.).
  1. Reconocimiento médico
  • Solicitud y registro.
  • Extracción de un dato clave: fecha de caducidad para control automático.
  1. Formación y titulaciones
  • Solicitud de certificados.
  • Captura/estructuración de fechas (emisión/caducidad) para seguimiento.
  1. Entrega de EPI y documentación técnica
  • Envío automático de documentación asociada.
  • Confirmación de recepción/aceptación por parte del empleado/a.
  1. Plan de emergencia
  • Envío automático y evidencia de recepción.

Además, el flujo permite “jugar” (en el buen sentido) con el reparto de responsabilidades: empresa, empleado/a, gestoría y servicio de PRL pueden intervenir en la fase que les corresponde, sin perder control ni trazabilidad.

Beneficios directos para la empresa (más allá de “ordenar papeles”)

1) Cumplimiento sin fricción: “completo o no pasa”

El expediente no se cierra hasta que está todo lo requerido. Esto reduce fallos típicos (documento faltante, versión incorrecta, caducidad pasada). Resultado: menos riesgo y menos bloqueos.

2) Menos carga administrativa (y menos dependencia de héroes internos)

La plataforma solicita y recuerda automáticamente. El equipo deja de invertir horas en perseguir documentación y puede centrarse en prevención real, no en chasing.

3) Caducidades bajo control (sin revisar uno a uno)

Cuando extraes y guardas datos como fechas de caducidad, puedes activar alertas y renovaciones con antelación. PRL deja de ser reactivo.

4) Evidencia y trazabilidad auditables

Queda registrado quién entregó, quién validó, cuándo y en qué fase. Esto es clave ante auditorías, inspecciones o revisiones internas.

5) Coordinación real con terceros

Gestoría y servicio externo de PRL pueden participar sin convertirlo en una cadena interminable de emails. Un solo circuito, un solo estado de verdad.

6) Datos exportables e integración con sistemas internos

No solo tienes “documentos”: tienes datos estructurados exportables (Excel/CSV/JSON) e integrables por API con RRHH/ERP u otras herramientas. Esto hace que el sistema trabaje como parte del equipo, no como un silo aparte.

Para quién es especialmente relevante (spoiler: para casi todos)

  • Empresas con alta rotación o picos de contratación.
  • Organizaciones con múltiples centros o actividad en campo/obra.
  • Industrias con exigencias de PRL elevadas (logística, industria, construcción, alimentación, etc.).
  • Equipos de RRHH/PRL “pequeños para la carga” (la mayoría).
  • Entornos donde auditorías y compliance son frecuentes.

Conclusión: PRL sin cuello de botella

La prevención es demasiado importante como para gestionarla con herramientas que solo “guardan”. Automatizar PRL significa asegurar que la documentación y los datos llegan, son correctos, están completos, no caducan en silencio y se pueden demostrar.

Cuando PRL se convierte en un flujo automatizado, el cumplimiento deja de ser un freno y pasa a ser una parte natural de la operativa.

¿Quieres ver un expediente PRL real en funcionamiento?
En una demo corta podemos enseñarte cómo se configura el flujo (empresa–empleado/a–gestoría–servicio PRL), cómo se capturan caducidades y cómo se cierra el expediente con evidencias listas para auditoría.

Recapiti
Javier Pato